¿Activismo social del bueno en Rusia?

StopJam (en ruso СтопXам), es decir, “¡Detente sinvergüenza!”, es la consigna con la que hace unos años se presentó un grupo de jóvenes activistas rusos, hartos de presenciar un delito muy común que acaece a diario en las grandes ciudades rusas: si hay atasco en la carretera o no hay sitio para aparcar, me planto en medio de la acera y que le den bien por saco a los peatones.

Con el fin de hacer este problema visible y al mismo tiempo concienciar a parte de la población rusa, StopJam inició una serie de protestas cuyo modus operandi fue el siguiente: acudir a lugares donde por regla general el tráfico es complicado, lo cual anima a que un porcentaje de conductores se salte las normas de circulación e invada aceras colindantes o tramos no transitables para vehículos particulares (NOTA 1). Cuando esto ocurre, los activistas de StopJam se colocan ante el coche de marras para evitar que avance, mientras otro miembro señala al conductor que no puede circular por esa zona. Si el conductor insiste, le plantan una pegatina en la luna del coche donde puede leerse “soy mejor que todos vosotros, aparco donde me da la gana” (en ruso “Мне плевать на всëх, паркуюсь где хочу”, la primera parte es una frase hecha con el verbo плевать, que significa literalmente ‘escupir’). Unos desisten, otros no tanto.

https://www.youtube.com/watch?v=1X_zOKT1oAU

https://www.youtube.com/watch?v=53WbKPqgbdQ

La respuesta de los conductores, como se observa en los vídeos, puede dividirse en dos grupos: por un lado tenemos la de gente que asume el error, reconoce la culpa y se marcha; por el otro estaría la de los, llamémosles así, “remolones”, gente a la que no le gusta un pelo que se le diga que está incumpliendo la ley. En estos casos salen a relucir comportamientos típicos: insultos (los más habituales son “parados” y “parásitos”), agresiones (“pues te atropello”, “pues ahora me bajo y te doy dos hostias”, etc.), soberbia (“no sabes quién soy yo”, “no sabes quién es mi marido”, etc.) y demás. Los activistas de StopJam se comportan siempre de forma bastante civilizada y su respuesta a los intentos de agresión va desde la proporcional (tendencia dominante en sus primeros vídeos) hasta la pasiva, gas de pimienta mediante, seguida de la correspondiente denuncia ante las autoridades (NOTA 2).

Huelga decir que es precisamente el retrato de los remolones lo que ha llevado a la popularidad del movimiento StopJam en las redes sociales, que dio sus primeros pasos en Moscú y San Petersburgo, pero pronto se expandió por ciudades más pequeñas hasta dar el salto a otros países del entorno (Ucrania, Polonia, Georgia, Moldavia). Debido al eco internacional que ha tenido su actividad durante los últimos años, el grupo decidió abrir un canal especial al que suben vídeos traducidos al inglés. El apoyo del ciudadano medio es, al parecer, completo y las protestas ocurren en lugares a los que acuden por petición popular.

https://www.youtube.com/watch?v=qDIgItjGjdQ

No resulta sorprendente, por tanto, que este movimiento haya suscitado un debate muy acalorado en el país. No son pocos los que se apresuran a calificarlos de “justicieros sociales” e incluso de reaccionarios anti-Putin. Ellos mismos se han apresurado a negar semejante acusación. De hecho, es gracias a Putin que StopJam no ha sido vetado, pese a un amago por parte de las autoridades moscovita, cuya decisión fue revocada por el Tribunal Superior a los pocos meses. Que solo buscan hacer dinero con sus vídeos o que van a por gente en concreto son comentarios frecuentes por parte de quienes ven en ellos una “molestia innecesaria”. Los activistas de StopJam se han ganado muchos enemigos porque les da igual que quien se salte la ley sea un particular, un actor famoso, un político, la mafia chechena o la misma policía.

https://www.youtube.com/watch?v=1CC-SvBCG40

https://www.youtube.com/watch?v=ZHoKhkaovms

https://www.youtube.com/watch?v=mqfjcnGSl-c

Mi opinión es la siguiente: esto no tiene nada que ver con la corriente “SJW” actual. Es una cuestión de impunidad. Yo tengo muy clara la distinción entre urgencia y costumbre. Mis hijos están enfermos, llevo a casa a mi abuela que no puede andar, etc., en casos como estos claro que puedo dejar el coche estacionado donde sea, pero solo cinco minutos y a sabiendas de que lo que estoy haciendo no es legal. Si alguien me llama la atención, pues me la como y punto. La gente que aparece en los vídeos tiene una actitud que no responde en absoluto a la sensación de urgencia a la que me refiero, y tampoco parecen ser muy conscientes de que están actuando de mala manera. Ignoro si los propios activistas de StopJam manipulan los vídeos o buscan otra cosa a través de su publicación.

En conclusión, no puedo imaginarme a un caballero de Tabloide apareciendo en uno de estos vídeos.

NOTA 1 : Cuestión de infraestructuras. Los lugares por donde los susodichos infractores atajan suelen ser accesos habilitados para ambulancias y camiones de bomberos. Como es lógico, en esos casos no puede instalarse ni postes ni barreras por cuestiones de seguridad.

NOTA 2 : El salario medio de un policía en Rusia es bajo y tiende a pensarse que, por ello, muchos no se complican la vida. De ahí a afirmar que Rusia es el coño de la Bernarda va un trecho. Hay de todo, como en la viña del Señor. En los vídeos de StopJam domina el policía cumplidor. Sí que es cierto, no obstante, que en Europa del Este no se cuida lo que se debiera a ciertos sectores de índole social básica, de ahí que, por ejemplo, la inmensa mayoría de médicos y muchos policías desempeñen su labor en el sector privado.

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