Amazon y la persecución sobre algunos Top Reviewers


#1

En anteriores entradas ya os comenté en Amazon y la verdad sobre los Top Reviewers el auténtico funcionamiento de esta especie de logia y cómo son los primeros pasitos en este desconocido mundo del que muy pocos quieren hablar públicamente, imagino que por temor a sumar otra piraña más en el acuario.

Como ya os comenté me dediqué a reseñar artículos que en todo momento consideraba dignos de ser comprados, rigiéndome siempre por los principios del utilitarismo más básico, sin necesidad de aceptar propuestas absurdas para elevar a la categoría de aceptable algo que se veía de lejos que no debería estar ni posibilitado para la venta. Esto como no, me ha traído diversas y divertidas trifulcas con algunos vendedores, mucho de los cuáles me llegaban a indicar directamente cuál era la valoración que debía darles o como en casos más alarmantes, recibiendo un book de fotografías tomadas por ellos mismos para que yo las subiese y así compartir mi falsa experiencia de usuario. Ni que decir tiene, que a todas estos barbarismo me negué, lo que como es evidente me supuso la imposibilidad futura de comunicación con estos farsantes de Internet. Nada de esto me hace más digno, es que sencillamente gastar tiempo en adulterar la competición sobre qué funda de teléfono móvil es mejor para que se posicione primera me es indiferente, entre otras cosas porque tampoco me dedico al negocio de las fundas de móviles y disfruto diciendo públicamente lo mierda que pueda llegar a parecerme un producto, por mucho que me lo hayan pretendido regalar.

La jugada es graciosa, aunque Amazon de vez en cuando te pueda pegar un tirón de orejas. Amazon vende y vende mucho y vende mucho más gracias a los comentarios bien trabajados, con fotografías, con vídeos incluso y con algún palo negativo fuerte que en pocos días puede terminar posicionando a una marca encima de su principal competidora. Los vendedores también venden más, están contentos, se publicitan, fidelizan. Al fin y al cabo ganan todos. Tanto es así que Amazon tiene su propia plataforma de reviewers denominada Vine, donde es ella directamente y no el vendedor quien te elige y te ofrece el producto a su interés. Es decir, es más que evidente que la práctica es beneficiosa, sobre todo económicamente y más todavía si se hace desde la profesionalidad más sincera. Todas las marcas pretenden ser las más vendidas en el top de Amazon, posicionamiento que conseguirán a través de comentarios, comentarios bien trabajados que aparecerán gracias a descuentos o muestras gratuitas. A pesar de todo, Amazon también tiene que cabalgar sus propias contradicciones.

Amazon dispone de un Top. Este Top es una mafia, así, sin tapujos, directamente. Una vez entras en el bar escuchas cosas en la barra. Dentro del TOP100 existen numerosas personas del mismo pueblo, incluso de la misma familia. Usuarios que se han trabajado el algoritmo para permanecer ahí desde que se inició. Familias que entre ellas se coordinan como termitas. Legiones que trabajan sincronizadamente para tirar a otros usuarios a base de votos negativos. Si empiezas a asomar la cabeza lo más probable es que te la puedan terminar cortando. Y esto señores, es lo que creo que me ha ocurrido, y digo creo, porque sinceramente desconozco lo que le haya podido pasar a mi cuenta, lo que sí sé es que en una semana he subido sobre doscientos puestos, diciendo qué artículos me parecen una maravilla y cuáles no quiero ni regalados. Compro con mucha normalidad, con demasiada diría yo. No sólo tecnología. Compro chicles, papel higiénico, cebollas, pimientos, Coca-Cola. Lo utilizo como si fuese el Alcampo, el MediaMarkt, FNAC y el bazar chino de abajo de casa, eso sí, con precios infinitamente mejores.

Opino de todo lo que compro. Desde el primer día. Gasto el mismo tiempo para hablar de un sacapuntas que de una Smart TV. Estaba, al menos hasta hace muy poco, convencido de que esa era la gran genialidad de Amazon. Su comunidad. La posibilidad de conocer sin salir de casa diez experiencias personales de usuarios sobre qué les había parecido una olla arrocera y no tener que moverme para saber que las de cierta marca solamente calientan por el centro dejando el arroz más duro que un cuerno por los bordes. En otro tiempo me hubiese costado el desplazamiento, comprarla, y como no, joder un arroz familiar un domingo por culpa de la olla, para luego volver con la escopeta cargada a la tienda y predispuesto a la discusión vinagrera a sabiendas de que voy a recibir decenas de impedimentos para que no me devuelvan mi dinero.

Amazon me ha borrado la totalidad de la información que yo había volcado a la comunidad con mi tiempo y mi esfuerzo a la hora de valorar productos. Me ha dejado la cuenta a cero. El servicio técnico, al menos por ahora, no sabe darme respuestas después de más de treinta minutos atendiéndome al teléfono. Además me ha imposibilitado el acceso a volver a comentar en un futuro. Entiendo que es un baneo, sin previo aviso, sin nada más que añadir. El mensaje que me muestra es el siguiente.

Lo que no me explicaré jamás es cómo ese TOP100 de los cuales una gran mayoría pasan a llamarse Juan Reviewer, Hago Reviews, 100% Reviewer, Opinador a Tope o Markitos Reviews llevan años en esa situación, con 1.500 pedidos inexistentes y más de 10.000 votos útiles. Internet no es un sitio para ser sinceros.


#2

Vaya putada te han hecho. Yo estoy empezando ahora a recibir productos gratis pero los he rechazado todos menos uno porque básicamente son paparruchas que no me interesan, cortadores de pizzas, luces leds de colorines, menaje de cocina del chino… sólo me pillé el otro día unos cables usb de nylon que son bastante buenos.

De todas formas huele a que has recibido denuncias de esos top100 y te han sacado de la carretera.


#3

La noche de los cuchillos largos.