Aprendiendo a diferenciar capturas de pantalla reales


#1

En la era actual de las pantallas táctiles y las conexiones 4G es muy fácil que se termine viralizando la falsedad, la intoxicación o la desinformación bien medida. Recordemos que una mentira repetida mil veces termina convirtiéndose en una verdad y no hay nada más fácil a día de hoy de repetir como loros sin tan siquiera abrir la boca, con un simple dedo, haciendo “Retweet” o clickando un “Me Gusta”. Estas acciones tan simples son lo que antiguamente suponía quedar con un colega para contarle el último cotilleo del barrio, la diferencia es que ahora sin salir de la cama se lo puedes contar a miles de personas para que éstos a su vez se lo vuelvan a contar a otros cientos de miles más. Creo que este poder tecnológico conlleva una mínima responsabilidad personal.

El periodismo actual y las demostraciones que parecen irrefutables llevan ya más de un tiempo basándose en simples capturas de pantalla. Twitter y el acceso de toda la cúpula famosa y conocida de la sociedad ha protagonizado momentos espectaculares con inoportunas meteduras de patas. Todas ellas virales gracias a la simpleza de un screenshot de la que en muy pocas ocasiones se plantea nadie su veracidad. Digamos que la presunción de inocencia ante una captura de pantalla es inexistente, es una evidencia lo suficientemente sentenciadora como para apedrear a quien va dirigida.

Había pensando tratar este tema lanzando un globo sonda a las redes con el sencillo ejercicio de hacer creer que tras un error he podido demostrar que la cuenta de Twitter de @masaenfurecida estaba llevada en realidad por Jordi Évole, para pasado unos días terminar contando la verdad. Mientras me plantee el post me di cuenta de que más de uno caería con unas ganas tremendas de inspeccionar los antiguos tweets de @masaenfurecida y poder achacarle la falta de gusto y respeto a Jordi Évole. Algo que por otra parte hubiese resultado bastante interesante observar desde el burladero. Podría haber realizado el mismo ejercicio sociológico que hizo el catalán con aquel falso documental del 23-F, pero he tomado otra vía totalmente diferente. Os voy a contar directamente el final de la historia.

La noticia hubiese sido tal que así: 

Jordi Évole mete la pata con su cuenta de Twitter y saca a relucir la verdadera identidad de @masaenfurecida

El tuit fue eliminado a los pocos segundos, pero aun así doce usuarios de la red social llegaron a contestarle. El periodista catalán ni desmiente ni confirma.

www.noticias14.21.melocreotodo.com/jordievolemetelapata

Una vez ya se ha montado el circo y el público está aplaudiendo como focas la verdad del asunto empieza a importar bastante poco.  Aquí os voy a enseñar que sólo en cuestión de cinco segundos se puede modificar cualquier texto online para posteriormente capturarlo. Muchos ya lo sabréis, pero otros tanto usuarios desconocen estos métodos. Esta posibilidad implementada directamente en Google Chrome -desconozco si también es posible desde otros navegadores- tiene un sentido muy práctico para los programadores y desarrolladores de webs, ya que de un vistazo y sin sobreescribir ninguna línea de comandos puedes ver el resultado de un nuevo diseño alterando pequeñas nimiedades. Te ahorras tiempo y con ello dinero. Luego ya, como todo en esta vida, depende de para qué lo use cada uno. Vamos con el ejemplo: 1.- Accedemos a Twitter, por ejemplo el perfil de Gerard Piqué.

2.- Seleccionamos el texto que nos interesa modificar y trabajando desde Google Chrome pulsamos botón derecho de nuestro ratón y seleccionamos la opción “Inspeccionar”.

3.- Nos aparecerán unos cuadros similares a estos siguientes que os muestro.

4.-  Una vez y ya sobre este cuadro hacemos doble click en el texto que nos interesa modificar.

5.- Y escribimos sobre éste el nuevo tweet de Piqué que vamos a simular.

6.- Finalmente hacemos captura de pantalla al gusto y se la enviamos a todos los contactos para viralizar una falsedad.

Aquí os dejo otros ejemplos de falsedades más dentro un enclave más politizado:

Todo este ejercicio se puede llevar a cabo como ya he dicho bajo cualquier texto online siguiendo los pasos ya mencionados y navegando bajo Google Chrome. Una noticia cualquiera, el editorial de un diario, un tweet o incluso lo que cualquier usuario pueda decir en cualquier foro es fácilmente modificable sin la necesidad de hacer uso ni tan siquiera de herramientas de edición como Photoshop o similares. Nos basta un navegador y cinco segundos para llenar la red de fake news. La mayoría puede que no cuelen, pero otras tantas sí, más si eres una marioneta camuflada con 340.000 seguidores.

Con esto no quiero decir que se deba dudar de absolutamente cualquier información que alguien aporte por el medio de los screenshots, la cosa no es tan alarmante, tan sólo basta con gastar un poco de cabeza y sentido común. Normalmente a las noticias de este tipo se les presta la atención debida cuando se viralizan, cuando resultan muy llamativas y grandes medios o grupúsculos a sueldo de otros intereses deciden repetirla infinidad de veces para terminar haciendo real algo que jamás ocurrió. Resulta bastante fácil diferenciarlas. Vamos a ello.

Cuando todo esto ocurre y es cierto y no existe manipulación alguna, es muy normal que cada medio quiera aportar su propia captura de pantalla. Con ello conseguimos que de una manera muy simple utilizando el propio buscador de imágenes de Google obtengamos diversas capturas de una misma frase, todas ellas tomadas desde diferentes “ángulos”, refiriéndome con “ángulos” a que algunas están tomadas desde dispositivos Android, otras desde un PC bajo Firefox, otras desde el ecosistema Apple de sobremesa y otras desde las diferentes apps de iPhone. Es decir, la viralidad no nace de una sola prueba ajena a cualquier comprobación, sino que a los pocos días Google empieza a indexar cada una de las pruebas que aporta cada medio de comunicación, cada usuario, comprobándose fácilmente la literalidad de ellas y el sistema operativo desde el cual fueron captadas.

El ejemplo más claro es el que vivimos con Ramón Vera, alias Cassandra, @Kira_95 en Twitter, donde por mucho que él negase la participación de esos comentarios quedaron más que probados por muy diversas y distintas maneras y fuentes. Vamos que en Internet al igual que en la vida se coge antes a un mentiroso que a un cojo.

La única duda que me queda es qué hubiese ocurrido si me hubiese decidido a lanzar la historia de Jordi Évole. Recordad siempre que es mucho más gratificante comprobar las cosas por vosotros mismos independientemente de lo que diga todo el mundo.

Y ya para cerrar a modo de humor he visto que en El Español llevan bastante tiempo firmando editoriales con nuestros temas.


#2

…Acojona un poco, pero la borregada siempre quiere más carnaza. Les dicen que es solomillo, les tiran bofe y les importa un comino. Gracias por el hilo.


#3

He de decir que me ha encantado el post.

Lo que me temo es que haga un efecto llamada y tengamos un montón de gente haciendo tweets falsos de sus exnovias, colegas, cuñaos, etc.


#4

Todo esto se inició hace algunos años y además se le añadía un componente más gitano si cabe y es que las capturas no eran compartidas como capturas en sí, sino que desde el móvil se le hacía una foto a la pantalla del ordenador ya modificada y se enviaban fotos de monitores directamente a los grupos politizados de diversas redes sociales. Enviabas cualquiera cosa de este calibre a un grupo de Telegram con 1700 miembros y ya puedes imaginar el resultado después de cinco minutos en Twitter.


#5

El problema de conocer cualquier funcionamiento es el uso que se haga de él, pero no por ello tenemos que alterar las lógicas normas del comportamiento humano y dejar de aglutinar entre todos lo poquito que sabemos. Cada uno ya será responsable de lo que haga que para eso ya somos todos mayorcitos. Cualquiera podría aprender a hacerle el puente a un coche pero eso no significa que una vez aprendido vaya robando coches por la calle, de ser así todos los mecánicos serían ladrones de coches.


#6

#7

Tiene usted toda la razón del mundo.
Pero si mañana aparece internet lleno de falsos tweets quedará en su conciencia. :joy: :joy: :joy:


#8

…Funciona !!!


#9

Como ya he dicho esto se lleva utilizando desde hace mucho tiempo sobre todo por los círculos más activos en las redes de PODEMOS, todo hay que decirlo. Existen supergrupos de Telegram donde en momentos claves se intoxica a todo Dios con este tipo de contenido dañino y malicioso. Se trabaja así en días en los cuales nadie va a ocuparse en desmentirlos, entre otras cosas porque todos están trabajando en otros asuntos más importantes, por ejemplo en vísperas de elecciones.

Así es como se consigue que parte del electorado dudoso se termine definiendo horas antes de votar porque en Facebook haya visto una imagen en el perfil de su prima que le ha dado un “Me Gusta” y resulta que ella toda indignada no puede soportar que una ministra de tal gobierno diga que las mujeres tienen que estar preparadas primero para limpiar.


#10

Sorprendente, creí que esos montajes se hacían directamente con PS pero de esta forma es mucho más creíble y “cualquiera” puede hacerlo. Desconocía que se pudiera modificar el contenido de una web de esa forma. Pantallazo y a echar pienso al ganado.


#11

De hecho el Inspector web de Chrome o el Firebug se usan para muchas mas “trampas” en aplicaciones web de las que nos podamos imaginar.

Se que este tipo de cosas hay que divulgarlas, pero aún así no puedo dejar de imaginarme un montón de niñatos “liándola” usando este método, lo cual no quiere decir que recrimine el crear este post, como he dicho, me ha encantado. Está claro que si hubo recriminación era en un tono jocoso.

Y si, a mi me hubiese gustado ver el experimento realizado. Nunca es tarde. De hecho se me ocurren muchos experimentos que serían interesantes.

Ir al Media Markt a la hora del cierre y ver al ser humano en su forma más primitiva.

(Niños no hagáis esto en casa)


#12

No hagáis que me arrepienta.

:alfatu:


#13

Esto ya se hizo en el 2007

http://www.macuarium.com/foro/index.php?showtopic=224008

y luego en el 2010 lo volví a hacer de nuevo diciendo en Twitter que regalaban Ipads en el Fnac y un tio tuvo un accidente grave con una moto corriendo hacia el Fnac (no es broma)

Ambos casos fueron dramáticos, con gente muy enfadada. Puse el enlace de macuarium porque es el unico sitio que he encontrado en el que hablen de lo que pasó.

:wiiiii:


#14

Vivir para ver. Al periodista que publique esta noticia en su periódico le regalo el nombre comercial con el que venderlo. VCH (Viral Chrome Hack).


#15

¿Cual es el verdadero?


#16

La realidad siempre supera a la ficción. Diría que el verdadero, si es que alguno de ellos lo es, es el de abajo.


#17

…Correcto, así es. Prometo que solo lo haré por diversión y en privado. Gracias @14.21


#18

Buenísimo. Me imagino a todos los fanboys corriendo como en su vida.

:jajaja:


#19

Podríamos proponer un juego basándonos en esta idea que se llame “¿Cuál es el fake?”.


#20

Realmente como experimento me atrae la idea, pero en realidad desconozco si hacer esto puede traer algún problema legal.

¿Dar información falsa es ilegal? Se me ocurren campañas de contra-publicidad realmente efectivas si no.