Bumfights fue un momento histórico en internet


#1

Hoy os voy a contar uno de los momentos gloriosos de internet, la época de Bumfights. Voy a contarte brevemente cómo sucedió aquello. En 1999 un grupo de cuatro amigos de Las Vegas (California) contemplaron una escena callejera donde dos mendigos se estaban dando de hostias, algo normal, pero al rededor de la pelea se formó cierto público que se quedaron a ver el combate mientras parecían disfrutar con la trifulca.

Aquella situación marcaría a esos cuatro amigos, Ryen McPherson, Zachary Bubeck, Daniel J. Tanner y Michael Slyman, que comenzaron a salir en busca de este tipo de peleas para grabarlas con sus cámaras de vídeo. Fue entonces cuando en 2002 decidieron gastarse una pasta y crear su propia productora para comercializar el material que tenían grabado.

He leído en internet que invirtieron 50.000$, lo que me parece una barbaridad para ser un grupo de chavales y 2002. Su idea era distribuir el DVD sólo por internet y duplicar lo invertido. Tres semanas más tarde habían vendido 300.000 copias de Bumfights: Cause for Concern y en menos de un mes se hicieron millonarios. Terminaron vendiendo la productora a otros inversores.

Muchos pensaron que era una vulgar copia de Jackass, que por aquel entonces también acababa de salir, pero Bumfights no tenía nada que ver, sus contenidos además de ser inmorales y afectar a terceras personas, rozaron la ilegalidad en más de una ocasión, de hecho McPherson terminaría sentándose en un juicio junto a sus amigos. Intentaron salvarse de la pena alegando que eran documentales para enseñar al mundo la violencia entre y contra los homeless, pero no coló, así que se declararon culpables de una falta menor. Como McPherson dijo “será inmoral, pero no es delito.” Fueron condenados a realizar servicios a la comunidad, servicios que nunca llegaron a realizar, por lo que terminaron pasando seis meses en la cárcel.

La revolución no fue que pagaran a vagabundos para que se pegaran o hicieran estupideces, para mí la calve de Bumfights es que convirtieron a esos vagabundos en los protagonistas de una historia, siendo el más popular Rufus Hannah junto con Donnie Brenan y Bling Bling.

Según contó el mismo Rufus Hannah, los cuatro fundadores de Indecline Films le persuadieron para salir en los vídeos convenciéndole de que eran grabaciones para mostrar en una clase de economía, según palabras de Rufus: "Bueno, yo era alcohólico entonces, estaba alcoholizado todo el tiempo y en esas circunstancias no se piensa mucho. Yo sólo pensaba que con el dinero que me daban podría comprarme otra botella."

Rufus Hannah confesó beber desde los 14 años pero fue tras su tercer divorcio y la pérdida de su trabajo cuando se alcoholizó por completo. Rufus tras varios intentos frustrados para dejar el alcohol terminó yendo a un hospital de veteranos, según él lo único bueno de haber pertenecido al ejército, y lo limpiaron, lo pasó realmente mal, pero lo consiguió. Hace años que no bebe, trabaja haciendo reparaciones en casas y es un respetado activista de la Coalición Nacional por los Homeless de América.

Bumfights es el resultado de mezclar adolescentes blancos americanos y acomodados con lo más bajo de la sociedad. Con sus cámaras grabaron la decadencia, un cóctel de drogas, alcoholismo, vagabundos y peleas, pero lo hicieron de una forma excelente. Bumfights es denigrante y divertido, es una jodida maravilla.

Crearon una sección llamada Bumhunter en la que uno de ellos se disfrazaba de Steve Irwin, el famoso cazador de cocodrilos de los documentales, pero saliendo a cazar vagabundos. Los despertaban en mitad de la noche, los amordazaban con cinta americana como si fueran cocodrilos, explicaban a cámara su anatomía y el entorno donde vivían a modo de presentador de documental.

Cada fotograma de Bumfights es un momento histórico en la historia de internet.

Ryen McPherson actualmente publica sus trabajos en Stab The Princess, son fotografías y vídeos con una estética un tanto peculiar:

Después de Bumfights: Cause for Concern (2002) llegarían Bumfights II: Bumlife (2003), Bumfights III: The Felony Footage (2004) y Bumfights IV: Return of the Rufus (2006). Películas también muy buenas que vinieron cargadas aún con más violencia. Para mí uno de los momentos estelares de toda la saga se produce en Bumfights II: Bumlife, cuando le arrancan a un homeless los dientes con unos alicates. Posiblemente ese momento esté dentro del top10 de hitos históricos de internet.

Actualmente Indecline según los actuales miembros del grupo se ha descentralizado, ahora es un conglomerado de grupos afiliados en varios estados de Estados Unidos y algún que otro país extranjero, y se autodenominan como un movimiento subterráneo de activistas, músicos, fotógrafos y graffiteros. Básicamente son basura anarquista y antisistema, autores de los famosos graffitis de Donald Trump desnudo vistos en Los Ángeles, San Francisco o Nueva York.

Una de las mayores “proezas” de la actual Indecline es la autoría del mayor graffiti ilegal del mundo. El sitio escogido fue una pista de aterrizaje militar abandonada en el desierto de Mojave (California). Tardaron 6 días y gastaron 950 litros de pintura para escribir This Land was our Land (Esta Tierra es nuestra Tierra). Lo hicieron en 2015. Según un miembro anónimo, pasaron muchas horas en Google Earth estudiando varias pistas de California y Nevada, y pese a que para llegar a la elegida hay que conducir 45 minutos por un camino de tierra, fue la mejor según su criterio.

Preparar la escena les llevó varios días, de hecho los tres primeros días lo dedicaron a limpiar la pista cortando las malas hierbas y soplando la arena con seis sopladores de hojas de alta potencia. Ocho personas en total estuvieron implicadas en la producción del graffiti. Trabajaron una media de 18 horas al día durante los seis días.

El caso es que la gracia les salió en total por 20.000$. Creo que la cifra retrata a la perfección el espíritu anarquista del proyecto, típico de los movimientos antisistema que no dejan de ser niñatos adinerados que jamás han doblado el lomo. Aquí os dejo el makin of:

Bumfight ha sido una de las mejores cosas que le ha pasado a internet.

Recuerdo una maravillosa noche en el verano de 2005 que vi las tres películas, una tras otra, junto a un amigo con menos tornillos que yo, si cabe. Perritos calientes, Coca-Cola fría y Bumfights hasta las 4 de la madrugada.

Estoy seguro que muchos caballeros del foro tendréis un grato recuerdo de la época bumfights.


#2

¡Pedazo de hilo! :misdies:


#3

¡Un recopilatorio de diez!

Rufus fue todo un hito de Internet. Pasé mi adolescencia viendo Bumfights con sus consecuentes imitadores como Crazy White Boys o Appettite 4 Destruction, otras dos genialidades de la edición y montaje de unos universitarios acomodados que vivían de lujo pero sabían muy bien como entretenernos con sus borracheras.

Bumfight IV es horrible, no tiene nada que ver con las anteriores, sino recuerdo mal lo único llamativo que aporta es la espectacular fractura abierta de pierna de un chaval que se lanza a una charca con su bicicleta. Las otras tres anteriores ediciones son una maravilla. Me impactó el vagabundo que se comía una rana a cambio de que le comprasen una guitarra nueva. Un ejercicio bestial de esfuerzo y sacrificio, el mayor que jamás he visto. Pasaba de dar arcadas al borde de escupir sus entrañas a cantar una canción dejándose el corazón en ella.

“Doesn’t work!”.- decía alegremente el vagabundo mientras le intentaban arrancar los dientes después de beber vodka y naranja a buches.


#4

¡Cómo me alegra encontrar a fans de Bumfights en Tabloide! La escena de la rana es formidable, de hecho pese al mal gusto del momento, recuerdo que en su día supe ver la “bondad” de los productores. Siempre los han retratado como delincuentes y personas sin sentimientos, pero no creo que sea cierto. En la escena en la que Rufus se despeña por un terraplén tumbado en un monopatín es verdad que casi se mata, pero tras él salió uno de ellos corriendo para auxiliarle.

:jajaja:


#5

Tenían un corazón que no les cabía en el pecho :risa:


#6

#7

Maravilloso!! Sólo en un lugar como Tabloide podía aparecer Bumfights. Gracias y enhorabuena por el post porque es una maravilla.

Yo también fui fanático de Bumfights aunque para ser sincero no tengo ni idea de cómo lo descubrí. Tienes razón en eso de que convirtieron a unos mendigos en protagonistas, llegaron a ser las estrellas de la película. Es un milagro que Rufus siga vivo.

Por cierto, el mensaje del graffiti es lamentable, ya que la vas a liar cúrrate un poquito la frase.

Lo dicho, gracias por este hilo!


#8

Yo no le acabo de ver la gracia.


#9

¿Te imaginas que ves por la calle a un grupo de gente riéndose, escuchas su conversación e interrumpes sólo para decirles “yo no le acabo de ver la gracia”?


#10

Pero eso sí que hay que tener un par de huevos.


#11

Si se estan riendo porque alguien esta humillando a un vagabundo alcoholico si.


#12

No estaban humillando a un vagabundo alcohólico, estaban creando a una estrella.


#13

Acabo de ver este vídeo de Bling Bling del año pasado, es el más reciente que he encontrado. Sorprende el tiempo que puede sobrevivir un organismo enganchado al crack. Que Dios lo bendiga.


#14

Si, Que Dios le bendiga.


#15

Ohh todo un clásico, algún sitio para verlas!?


#16

Bumfight fue apoteósico. A los amigos que vimos toda la saga nos encataba la piscina de crack, no recuerdo si era la parte II o III, donde reunieron a un grupo de crackeros en un chalet con piscina y les soltaban bolsitas de crack para que las cogieran buceando. Épico.


#17

Ahí fue cuando me di cuenta que hasta un negro yonki está más fuerte que el vinagre.


#18

Ver a dos carpantones partiendose la cara no es ni de cerca mi ideal de diversion.


#19

Lamento ser portador de malas noticias pero el bueno de Rufus Hannah murió hace poco en un accidente de coche. Que Dios lo tenga en su gloria.

Para dejaros con mejor sabor de boca os traigo también un vídeo de Bling Bling del mes pasado, una alegría comprobar que al menos él sigue con vida. Quién lo diría.


#20

Bling bling siempre fue la crema con su sonido de cargar la pistola mediante el hueco donde le faltaban los paletos.

Pobre Rufus, a todos nos llega la hora…