Cosas de gitanos

Estoy hasta las pelotas de esta gente, de los gitanos.

Hace unos días tuve que acudir a urgencias. Había bastante gente y como sabía que con lo mío (a pesar de doloroso) por experiencia, no me iban a atender en “nada” decidí aguantar estoicamente en la sala de espera; delante de mí entró gente que había llegado después… Había un señor mayor, en silla de rueda, con oxígeno puesto y con pinta de quedarle poco tiempo de vida… Una mujer llorando por no aguantar los dolores de cabeza… un chaval con el tobillo morado (supongo que esgince) con otro colega (los dos de cachondeo, cosas de la edad…) En fin, la sala llena, el pasillo lleno.

Y bueno, de buenas a primera llegan ellos, los susodichos, los putos gitanacos. Una mujer gorda (no gorda, tremenda) agarrada entre cuatro o cinco. Supuestamente se asfixiaba, tenía un ataque de ansiedad “le iba a dar un infarto”… Como a todo el mundo, sale el médico y le pregunta, le dice que enseguida la llaman y vuelve dentro del box.

Entre tanto llega una urgencia nueva, un señor que (según decían) estaba en parada cardio respiratoria: se forma un chocho del copón y supongo que los médicos se irían a donde estaba el señor, pues se veía entrar y salir mucha gente de allí.

Media hora más tarde, los gitanacos que ven que no atienden a la matriarca (que por cierto, cuando vio al señor que entraba pálido en la camilla se quedó más tiesa que la mojama), empezaron a runrunear que a la mama llevaba ya demasiado tiempo sin atender, que ya le tocaba y que con el de dentro ya llevaban mucho rato… Resumiendo, que en cinco minutos tenían el pifoste montado…
Llegó el segurata y se lo comieron entre los cincuenta que habían aparecido (supuestamente solo se puede entrar enfermo y un acompañante, pero a estos los dejan que entre todo el clan). Al poco tiempo llega la Policía Nacional, y es cuando ya se monta el chocho gordo con la matriarca tirada al suelo, los otros cincuenta dando voces… un puto espectáculo.
Decido largarme de allí, y cuando voy saliendo (intentando salir, porque no se podía andar) me quedo entallado junto a una familia que lloraba desconsoladamente: su padre acababa de fallecer, era el hombre que había entrado en parada…
Me fui con una mala hostia del copón, con una rabia que todavía hoy me dura. ¿Cómo es posible que a estos putos energúmenos se les consienta, les consintamos, todo?.
En fin.

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Pues de 12 a 14 años fui acosado en el instituto por un gitano de mi clase, era repetidor y drogadicto.
Me daba galletas (a mí y a varios más) y nos tenía atemorizados. Eramos unos críos y él era un delincuente

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Y por eso prefiero pagar una privada.

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Leer la mano y adivinar el futuro es de gitanos

Amenizar las esperas en urgencias.

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Vete a la privada, en la Seguridad social entre los viejecitos que se aburren y van a darle la tabarra al médico de cabecera, vagos y maleantes no se puede ni respirar. Aplicable para escuelas y demás instituciones públicas.

Yo tuve problemas con gitanos, como una gran mayoria, también com negros y marroquies cuando era mas joven.
Por aquél entonces rezaba para que su edificio de protección se quemase ñy purificase la ciudad.
Hoy en dia no me frecuento lugares donde hay este tipo de personas para evitar situaciones de este tipo, si coincidimos es porque están sirviendome un cafe, llevándome en taxi o las maletas.

Mi perro merece mas respeto que esa gentuza con la que te topaste

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Gitanas que te persiguen por El Retiro con una ramita de romero mientras te llaman “guapo” para confundirte…

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Se me olvidó poner cosas de gitanos!
De Gitanas es tener el culo como un bebedero de patos para llegar ‘‘puras’’ el dia de su boda y poder complacer a su familia y ensuciar el pañuelo con sangre.

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Es de gitanas ser delgadas hasta la boda y gorda de tirarle con arpón después.

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Es muy de gitano:

  • Gritar desde la calle a un edificio para llamar a alguien por no usar un dispositivo llamado telefonillo.

  • Aprender a conducir a los trece años.

  • Aparcar en doble o incluso triple fila y que te la sude cuanto tiempo lo dejes ahí sabiendo que aunque vengan los municipales no te van a multar.

  • Oler rancio como un hueso de jamón (gitano de la vieja escuela) u oler a maricón y vestir como tal (gitano millennial).

  • Escupir en el suelo de tu propia casa.

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Lo de las salas de espera en los hospitales es un clásico. Yo me operé hace años de algo simple pero que requería anestesia total y mi madre esperando fuera tuvo que aguantar el puto escándalo de los gitanos que acosaban a las enfermeras y médicos que entraban y salían; dice que se ponían en plan gritones hablando por el móvil “ayyy má que la van a bajar ahora, ay pá que le tienen que enchufar esto, ayyy qué desgracia.” Haciendo un drama de cualquier mierda y claro, alterando los nervios de los que allí esperaban por sus respectivos familiares. UN ESCÁNDALO.

También está la gitana que te coge y te agarra y te dice “ven pacá morena que te vviiia leé la mano” y tú te quedas petrificada porque alucinas pepinillos con la falta de modales y empiezas a escuchar una retahíla de cosas que ni entiendes y luego te suelta: “bueno, darme ló veinte euro que te quité el maldiojo.” Y claro, sales corriendo y deseando que eso del maldeojo no sea verdad. Sobre todo, después de la leyenda negra que hay sobre Lola Flores y Paquirri. Se dice, se comenta, que Lola Flores maldijjo al torero después de que éste dejara a Lolita, su hija, por Isabel Pantoja. De hecho, justo en el momento de la muerte, Lola Flores estaba en un concierto y nada más enterarse empezó a cantar en plan triunfante “¿qué tiene la zarzamora que está llora que llora por los rincones?”

Luego está el tema de las gitanas, que por lo visto no se depilan el potorro y como lo del agua parece que les da alergia pues les apesta como si fuera un vertedero (esto ya, es leyenda urbana).

Aún así, admiro del pueblo gitano su lealtad a la familia y su respeto por las tradiciones. De hecho, creo que en el fondo están entre las mejores cosas de España. Están locos, pero no sé por qué de alguna forma los necesitamos para algo. Pensaré para qué.

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Se me olvidaba: es muy de gitano acosar y mofarse de esta manera de un pobre androide

:drama:

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No les gusta la independencia.

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Pues lo dicho.

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:jajaja:

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Y de moras.

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Alguien tiene que vender los globos en las ferias, las castañas asadas en otoño y los ajos en los mercados.

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Y en los soportales.

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Son nuestros delincuentes y escoria autoctona. Ya que te roban, por lo menos que quede en casa.

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Los gitanos son una subraza asquerosa. Puede que en algún sentido nos hagan gracia sus cosas, pero os aseguro que esa sonrisa se os borraría de la cara si vierais a vuestra mujer andar por la calle con dos gitanos detrás, saber que no se van a apiadar de ella cuando la tiren al suelo para robarle el bolso, o cuando vuestra hija llegue llorando a casa porque dos gitanos de 14 años le han robado con el bonus track de navajita en el cuello.

Admirar al pueblo gitano por su “lealtad a la familia” o “respeto a las tradiciones” es como admirar al los moros por los mismos valores, un sinsentido. Nadie que conozca o haya “tratado” un poco con gitanos podría admirar NADA de ellos.

Nadie quiere estar donde hay gitanos, ni en una sala de hospital, ni en la misma calle, ni en el mismo barrio, ni en el barrio de al lado, ni en la cola del súper.

Los gitanos son como los tigres, apestan, son peligrosos y sólo te sientes seguro cuando los ves entre rejas.

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