Determinismo genético y sociedad


#1

¿Hasta qué punto nuestra herencia genética marca nuestra posición social? La sociedad basada en clases debiera permitir una mayor movilidad entre las distintas capas, sin embargo la permeabilidad entre las distintas clases es relativamente escasa. Y ello pese a los factores de corrección creados por la propia sociedad (el más relevante a estos efectos la educación pública a todos los niveles). Puede que esta situación venga determinada por nuestras capacidades innatas, es decir, las heredadas genéticamente: inteligencia, empatía, belleza etc…


#2

Hay gente que ha nacido para servir y ser subordinado y no precisamente porque provenga de una familia humilde, ni mucho menos, sino porque su condición mental les lleva a ese terreno como círculo de confianza. No valen para ejercer mayores responsabilidades, se sienten cómodos y agradecidos con la servidumbre al igual que un perro bien educado esperando el caramelito de su amo.

No es una condición que esté ligada a la economía, ni a la educación, ni a sus antepasados, es algo que viene innato en cada ser humano y que se termina desarrollando en la entrada al mundo laboral. Hay empleados a lo que todo lo que le digan sus jefes les parece bien, aunque les manden a comer pienso en el suelo. A todo le encuentran una justificación para adular el bien hacer de sus superiores.

Estoy de acuerdo en lo que dices. Existe un determinismo genético. Hay ciertas glándulas cerebrales donde radica el funcionamiento servil y hay personas que tienen más desarrolladas esas glándulas que otras.


#3

Es determinismo social.

Si perteneces a una familia de dinero siempre estarán en la cima de la pirámide social. En el mundo occidental los ricos llevan siendo ricos desde hace 300/400 años o más, familias como Alba, Roschild, son ricas desde cientos de años. Para muestra:

Esto pasa de toda la puta vida de Dios y en todos sitios:

Estados Unidos, país y continente joven no es una excepcion:

http://www.forbes.com.mx/las-15-fortunas-familiares-mas-antiguas-de-estados-unidos/#gs.9DMl84U

En esa cima hay hueco para que otros puedan llegar, pero una cosa esta clara esas familias ricas de toda la puta vida seguirán estando allí arriba por mucho que lleguen otros a unirse a su club.


#4

La herencia genética…poco o nada.
La herencia monetaria… eso ya es otra cosa…


#5

Mira que no hay literatura académica para explicar cómo el lugar en el que naces en la sociedad influye tu recorrido en la vida. [Disclaimer: soy licenciado en Sociología]. Si naces en una familia pobre, en un barrio de mierda y con una escuela pública tienes muchas menos posibilidades de llegar lejos en la vida. La ventaja de nacer en una familia desahogada económicamente, no es sólo es que tus padres te puedan mandar a buenos centros educativos y proporcionarte una buena cobertura sanitaria, por ejemplo, sino que en muchos de esos centros pijos se aprende todo un “currículum oculto” (como maneras de hablar y vestir) además de hacer toda una red de contactos. Lo que en inglés se llama la “old boy network”. En España tenemos el caso del colegio "El Pilar"en Madrid.


#6

Si conocieras a familias con dinero sabrías que eso no es cierto. El patrón suele ser parecido. El primero de la familia en amasar una fortuna lo hace con trabajo e inteligencia. Sus hijos, que no crecieron siendo ricos, y vieron de primera mano lo que el padre tuvo que hacer para obtener lo que tienen suelen ser trabajadores porque saben lo que es no ser rico. Ahora, los nietos, esos suelen ser unos buenos para nada que se dedican a vivir del cuento, no tienen ni respeto por el dinero ni ganas de trabajar y van consumiendo lo que le dejaron. A partir de allí las generaciones que siguen van todas a peor, consumiendo sin generar nada ni dar un palo al agua hasta que lo que tenían se acaba. Por eso son progresivamente más rácanos. Esto no solo pasa con familias burguesas, las familias con grandes patrimonios históricos también van vendiendo terrenos y propiedades y viviendo del cuento generación tras generación hasta que lo único que les queda es el título nobiliario. Pobres con nombres. Claro que si la fortuna es lo suficientemente grande es difícil acabar con ella por eso hay familias que siguen teniendo dinero 10 generaciones más tarde.


#7

Creo que te he puesto 3 ejemplos geograficamente distantes que muestran que si que tengo razón.

Y entiéndeme, por dinero no hbalo de la tipica empresa familiar que funcione bien durante un par de generaciones.

Cuando se habla de dinero es de miles de millones y no de calderilla. Fíjate solo en la noticia de Florencia. 25 generaciones siendo los mismos ricos.


#8

En mi opinión la teoría del determinismo social no explica la poca permeabilidad entre clases sociales en una sociedad como en España. Por ejemplo, durante mucho tiempo todas las ayudas públicas en educación se han establecido con una finalidad de permitir el acceso a este servicio a las clases menos pudientes, partiendo de la idea de que es indistinto tu origen social para los logros académicos. O dicho de una manera más clara, en potencia todos somos igual de inteligentes. Sin embargo, los logros académicos no acompañan está conclusión. Por supuesto que hay excepciones, pero lo habitual es que los hijos con padres con estudios superiores obtengan mejores resultados que los hijos con padres que solo alcanzaron hasta la educación básica. Ojo que estoy hablando de mi generación, cuando prácticamente todo el mundo estudiaba en colegios públicos (cuya calidad era buena) y obtenía el título superior en la Universidad pública.
Y me atrevería a decir que algo igual pasa con las diferencias por razón de generó, las muchas medidas de política social adoptadas a lo largo de varias décadas no han hecho prácticamente efecto sobre el reparto de roles entre hombres y mujeres, pero ese ya es otro debate.


#9

Una aclaracion: el debate no se centra en los extremos de las clases sociales (las grandes fortunas de toda la vía ni en los las situaciones de pobreza más extrema). Por supuesto que ambos casos están fuera de las reglas normales de funcionamiento. Me refiero a la ingente masa social que queda entre ambos.