El coaching, el nuevo vivir del cuento, y sus consecuencias


#1

El título habla por sí solo.

Por mi trabajo, estoy en contacto directo con muchos de estos coachs, expertos en vender burras. Y lo hacen muy bien. No digo el solucionarte la vida, o enseñarte a que tú la soluciones, sino el vendértela y que tú la compres. Lo hacen muy bien porque viven de eso, algunos muy cómodamente.

Lo de vivir del cuento no es nada nuevo. Los charlatanes que desplegaban su tartana en mitad de la plaza para vender humo y desaparecer como tal antes de que alguien fuera a reclamar siempre han existido. De hecho, de ahí viene lo de “vivir del cuento”. De vivir contando historias.

Elementos necesarios para que alguien pueda vivir del cuento:
-mucha labia,
-alguien con ganas de oír,
-un cuento que contar.

Elementos para que alguien pueda ser coach hoy día:
-mucha labia y algo de psicología (para esto hacen cursillos, másteres, seminarios, algunos de ellos con precios realmente obscenos);
-un cliente, un ser desgraciado que no se ha dado cuenta hasta ahora de que necesita de alguien que encamine su vida, porque si no jamás encontrará equilibrio/paz/amor/éxito/etc.
-una filosofía que vender, que se diferencie en algo de las que ya hay en el mercado, si puede ser con un sello propio.

Para mí no hay problema en esta gente, que ven un nicho de mercado y deciden explotar sus habilidades. Es un intercambio libre: yo ofrezco un producto y pongo el precio, y tú si quieres lo pagas. El problema está en la gente que paga por eso, que ve necesario pagar por eso para que un desconocido le diga las verdades del barquero y así poder arreglar (por fin) su miserable vida (hasta que no llegó el coach no pensaba que su vida fuera miserable, pero ahora está convencido).

¿En qué clase de sociedad vivimos ya? ¿Qué valores estamos recibiendo y transmitiendo? El rollo ese de “yo no quiero inculcar a mi hijo esos valores, ni religión, ni nada, que cuando sea grande decida” es más peligroso que irse de misionero a Irán. Cualquiera le puede soltar su historia y convencerlo, como al pobre morito yihadista de Córdoba.

Es una sociedad sin estructura, sin pilares fundamentales, porque aquello de que hablábamos en el hilo del marxismo cultural se ha ido encargando de ir lanzando misiles dirigidos y cargas de profundidad a sus mismos cimientos: nuestra religión, nuestra familia, nuestros valores.

Consecuencia: individuos atomizados y manipulables con el mind fulness, hooponopono, yoga, empoderamiento, coaching, reiki y toda suerte de talleres de energía que ahora no tengo el gusto de recordar. ¿Cómo vamos a sobrevivir con este ejército de alienados a la tercera guerra mundial?


#2

Antes, el coaching de alguien era el cura de la parroquia y el libro de autoayuda, la Biblia.
Al menos eso me dicen mis abuelos.
Ahora nos gobiernan los disvalores de la postmodernidad.


#3

el coaching personal ha degenerado en charlatanes como Alberto Barradas (twitter.com/psicovivir) que teniendo títulos de psicólogos le sacan fortunas a la gente enseñándoles a tomar decisiones. Realmente funesto negocio.


#4

:jojojo:


#5

Hay coachings de empresas también, son una especie de payasos de oficina que hacen que empleados que se detestan se unan de manos en torno a una fogata, canten kumbayah y tengan momentos de espiritualidad secular.


#6

El coaching de empresa es una maravilla… A ver cómo le dices tú a tu jefe que no vas porque te parece una charlotada.

Lo bueno es que siempre hay algún empleado que se revela como el gilipollas del mes, algo que tú sospechabas pero que no puedes certificar hasta que lo ves en plena acción…:facepalm:


#7

Yo personalmente detesto los coaches místicos rollo reiki, meditación y toda la parafernalia parecida, como si eso te fuera a solucionar la vida. Entiendo que figuras como asesores para ciertos temas importantes vienen bien, pero el rollo este de irte al monte con un coach a hacer yoga…etc.

Curiosamente pasa algo parecido con los comunistas que se paran en frente de la universidad para repartir invitaciones a charlas marxistas xD. He tenido la mala suerte de conocer y hablar con alguno y a la mínima te sueltan su discurso para “convertirte” y “unirte”.

Estoy totalmente de acuerdo con el OP de que es muy peligroso la actitud de no querer inculcar a los hijos nada y que “ellos decidan”. Es una familia disfuncional al uso… si no le enseñas nada útil a tu hijo, ¿como te va a tomar en serio siquiera?


#8

En una empresa tener un coach o varios es una gran herramienta para alcanzar el fin último de la misma.
Creo que es una opción válida y libre con la que contar a la hora de tomar decisiones empresariales.
Lamento disentir de la opinión general, pero no puedo criticarles en absoluto. A parte de a sí mismos, ayudan a mucha gente a tomar otro enfoque psicológico de las cosas, así que, qué demonios, rompo una lanza por ellos. Toda la vida ha habido coaches, sólo que con distintos nombres.
La mayor parte de la gente vaga por la vida buscando respuestas, siempre ha sido así, y siempre lo será.


#9

Efectivamente, eran asesores, psicólogos de empresa, expertos en recursos humanos… Y siguen existiendo. El rollo coaching es otra cosa. Por regla general suelen ser gente con una gran habilidad psicológica y mucha verborrea, saben dar a la gente lo que necesita en un momento concreto porque van al instante, al momento eufórico, al sentimiento… Tocan tu fibra. Son efectistas, que no efectivos. No profundizan ni analizan las causas estructurales, no pueden porque carecen de más conocimientos. Solo tienen su habilidad. Es un parche, es un paripé casi siempre… De ahí que sean un mal para la sociedad. Si no, ¿qué más me da en qué gaste su dinero cada cual?


#10

Estamos de acuerdo en estar en desacuerdo.
Te asombraría ver el nivel y conocimiento de algunos coaches, y sus sueldos acordes al beneficio que generan.


#11

es verdad cuando son cosas organizacionales. No cuando son retiros a prender inciensos, y rezarle a deidades que no existen y ritos paganos raros.
Yo he ido a coachings de alto nivel y son lo máximo y me han ayudado como profesional, y tambien he ido a los que he hecho referencia.
Charlatanes abundan mi estimado


#12

Yo todo lo que bien relatas siempre lo he resumido como los “problemas del Primer Mundo”.


#13

Yo discrepo en parte.

Una persona con la que hablar alejada de tu entorno a menudo viene bien.
A veces, las mayores verdades, hasta que no te las dicen y las asimilas, no eres capaz de verlas.
Cosas tan simples como vivir el presente son conceptos muy alejados de las personas que conformamos la sociedad por el estilo de vida que llevamos.
Llama a esa persona coach, guru, chamán, cura, psicólogo o terapeuta.

Coincido en que hay mucho vendehumo, trapisondista y funambulista de la palabra que solo busca lucrarse a pesar de hacer mas mal que bien. Sin embargo, considero que la psicología bien aplicada evita muchas conductas perniciosas.

Tambien considero que deberían enseñar a los niños inteligencia emocional para saber expresar sus sentimientos y que de mayores no nos ahogaramos por no poder llorar cuando la situación lo merece. Muchos hombres de mediana edad de aqui me entenderán.

Voltaire dijo:

“La superstición es a la religión lo que la astrología es a la astronomía, la hija loca de una madre cuerda.”

Yo lo cambio por:

“El mal coaching es a la psicología lo que la astrología a la astronomía, la hija loca de una madre cuerda”

Edito: del Reiki y otras pseudociencias no hablo porque me enervo de la mala hostia que me ponen…


#14

Desde luego. Intento aclarar algo que a lo mejor no ha quedado bien explicado:

No tengo nada en contra de un coach. Ofrece un trabajo, da sus charlas, enseña su power point, suelta sus frases, cobra, y fin de la transacción comercial por el servicio. No veo nada ilícito en ello.

Mi preocupación está en que la gente precise tanto de esos servicios. Y esa necesidad sí que responde a un problema estructural, a una destrucción de los núcleos primarios, de hermanos, primos, amigos con los que hablar, y a una destrucción de los valores fundamentales, sin los cuales no tenemos raíces, y vamos volando al viento según sople la moda o el gurú de turno.


#15

Estos son los que te hacen sentir mal por no estar leyendo un libro, fumando en pipa o cambiando un pañal.

Como bien decís… problemas del primer mundo.

Conozco a alguno que se ha autotitulado coach y vamos, mañana si eso me apunto también.

Ojo habrá grandes profesionales pero ellos mismos deberían vigilar más su negocio…


#16

Yo una vez fui a un coach de esos porque quería montar una tienda de motos. Me dijo que en vez de intentar abarcar tanto que buscara un nicho con un público objetivo más pequeño.

Así que monté una tienda de motos para enanos. La iba a llamar Los 100 montaditos pero el nombre ya estaba pillado.


#17

Es como cuando vas a visitar a una fulana/o que lee el Tarot o las cartas ancestrales, a que te digan como te va a ir en la vida, en el trabajo, etc. Tu ya sabes las respuestas, solo necesitas que alguien mas “espiritual” te lo diga.


#18

Ese problema deriva del “citius, altius, fortius” (mas rapido, mas alto, mas fuerte) provocado por la competitividad del sistema en el que vivimos.

Desde pequeño nos enseñan a ser los mejores en lo que hacemos, a superarnos, a ganar más pasta, a currar más. Reconocimiento laboral = Ser Mejor.

¿A que nos enseñan desde pequeños en la escuela?. A competir.
La pregunta es ¿A que quieres dedicarte? ¿Qué carrera quieres hacer? ¿MBA? Etc.
Ojo. Es buenísimo, pero con mesura.

En esta sociedad se requieren tipos TierI, II, III y IV.
Los TierI si que tienen que ser los mejores, y los Tier II brillantes, pero los III y IV no. Y la gente que es Tier III o IV y quiere subir a ser Tier II y no es brillante se frustra.

Nos deberían enseñar a ser felices, y no hay asignatura en los coles que sea ser feliz.
La gente no se premia a si misma por buena que sea. Yo he aprendido a quererme, a premiarme y a reconocerme, y desde que lo hago soy mas feliz.

Como dice lobezno: “I am the best in what I am”. Asi me siento yo.


#19

La naturaleza es competición. Es lucha continua por la supervivencia, de nuestra especie o de nuestros genes, es decir, entre otras especies o entre nosotros mismos, porque sólo luchando por ser los mejores una comunidad puede salir adelante. Es decir, no es cosa de los maestros de ahora. Au contraire!

Lo paradójico es que tenga que enseñarte a ser feliz un coach. Es como si fueran Neo. Miles de años de historia de la filosofía para saber lo que es la felicidad y de repente uno va y ve el código…


#20

Yo por coaching entiendo los entrenadores de equipos de videojuegos. A los que tú citas son, o bien, sectas o bulos.