El insoportable hartazgo del problema catalán


#1

Nací en el anodino año de 1982. Empecé a tomar conciencia de las cosas “de mayores” (no, no “esas” cosas) a muy temprana edad. Dicho de otra manera llevo veinticinco años pendiente de los temas políticos y sociales dominantes en España. A lo largo de estos años han entrado y salido los más variopintos asuntos del debate general: el agujero de ozono (que por cierto ¿qué fue de esto?) la corrupción del PSOE, la ETA, el feminismo, el ecologismo, los gitanos, las drogas… en fin. Pero hay uno que ha sobrevivido a todas las modas, hay uno que ha sido omnipresente en toda mi modesta existencia, a saber, el “problema catalán”.

El problema catalán siempre estaba ahí. Recuerdo especialmente aquello de la nacionalidad histórica. Cuando el profesor me explicaba, o trataba de hacerlo, que Cataluña tenía reconocida nacionalidad por motivos históricos yo siempre me preguntaba ¿acaso no tiene historia Castilla o Aragón? y en consecuencia unos derechos históricos ¿acaso los demás españoles habían brotado de un árbol?. Luego resultaba que ellos eran diferentes, osea mejores porque ¿quién haría de ser inferior una reivindicación? Pero nunca se sabía explicar por que lo eran. Luego había que mostrarles cariño especial, demostrarles que no eramos tan malos pero ¿por qué debían ellos recibir mimos y no los ciudadanos de Galicia o Murcia?. Nunca logré entenderlo del todo.

Otra de las gracietas del nacionalismo era que sabías que ganaran PP o PSOE tendrían que pasar por el peaje del nacionalismo que vendería sus votos para poder seguir manteniendo su régimen y cobrar por ello. Esos dos millones de catalanes condicionaban la vida de los otros cuarenta millones de españoles año tras año. Caprichos de la ley d’hont .

Pronto me dí cuenta de que se encontraban sobre dimensionados en todos los ámbitos públicos, especialmente en los relacionados con la propaganda (véase medios de comunicación, la “cultura”, la edición de libros) y los industriales (automóvil, alimentación, farmacéutico) por no hablar de financiero. Era cuestión de tiempo que las generaciones no infectas de secesionismo fueran sustituidas por las nuevas generaciones lobotomizadas.

Siguiendo con la nota biográfica, me casé en el año 2011 y mi recién estrenada esposa y yo decidimos hacer las comidas en el salón mientras veíamos las noticias que en este caso eran las de A3. Al tercer día nos dimos cuenta de que Cataluña era una de las cinco noticias importantes (el noticiario se estructuraba en torno a las cinco noticias del día) todos y cada uno de los días. Siempre con insultos, amenazas y desprecios del que entonces era su líder, Artur Mas. Empezamos a contabilizar cuantos días seguidos los secesionistas catalanes eran los protagonistas. El resultado: todos y cada uno de los días sin excepción hasta que dejamos de contabilizarlo por puro hartazgo. Todos los días, un tipo al que habían votado un millón de españoles nos insultaba y amenazaba a los otros cuarenta y cinco millones.

En España sólo se habla de ellos. Es inaudita la cantidad de recursos, energías y atenciones que dedicamos a estos dos millones largos de ciudadanos. Es horriblemente caro en todos los sentidos y el mayor lastre que tenemos como país.

Muchos de ellos han hecho del secesionismo una forma de vida. En sentido estricto. Empresas cuyos únicos clientes son administraciones nacionalistas. Gentes cuya única tarea consiste en la secesión. Autores que toda su obra gira en torno a lo mismo.

¿Que si odio a lo secesionistas catalanes? pues claro que los odio, pero no por catalanes, los odio porque son execrables.


#2

Qué cosas… Yo en cambio no podía parar de pensar en las tetas de mis compañeras de facultad. Porque supongo que estos pensamientos tan elevados los tenías en la universidad.


#3

No, los tenía cuando tenía 13 años y en ese colegio, por cierto, no había niñas.

Y la verdad, no creo que sean elevados. Incluso para un mesetario.


#4

Igual que en las Vascongadas, con el infinito agravante del genocidio contra España.

Y sí, tal y como describes, son cansinos hasta vomitar… Quien aguanta, quien resiste, gana.

Entre paja y paja, ¿Aprendiste algo? :facepalm:


#5

Exacto. Y ahí siguen. Gestionando el dinero y decidiendo cuanto devuelven al estado.

Otro mal ejemplo que dió el estado como premio a dedicarse a matar a inocentes y a CFSE durante décadas.


#6

La estupidez es una agujero negro. No estamos viviendo un triunfo del nacionalismo catalán, sino su canto del cisne. La identidad es una tecnología de dominio obsoleta, incompatible con los nuevos medios de comunicación. La identidad vasca actual, la oficial (y artificial), se crea desde medios de comunicación centralizados como ETB. Pero sus actuales índices de audiencia son la risa.

Lo que estamos viviendo es una etapa preciosa de descomposición institucional a nivel global. Y, a nivel regional, el fin de un sistema social basado en la identidad étnica en la que triunfan los fanáticos, los ambiciosos sin escrúpulos y esa mayoría mimética adicta a la inercia sentimental. La ridícula vida en la identidad es incompatible con internet. El primero de los criterios de Lifton para calificar a una secta ha reventado. Lo que él llama el “milieu control”, el contro de la comunicación en un entorno, es imposible de mantener. Las ovejas ahora escuchan a demasiados pastores. Así que el holograma Nosotrix se difuminará en el caos mediático hasta apagarse. Dentro de un plazo, espero que corto, más de uno se preguntará: “¿cómo pude ser tan gilipollas?”. O no, que la peña es capaz de encontrarle coherencia a cualquier cosa.

Pero, eso sí, la identidad se diluirá paulatinamente en una sana hipocresía o en esquizofrenia. En el mercado mimético surgirán nuevas formas de estupidez que la sustituyan. Hay problemas sin solución que simplemente desaparecen sustituidos por otros, también sin solución. Eso sí, cuánta energía perdida.


#7

De hecho ya se la dan, ante argumentos hablan de sentimiento… “es que tú no lo entiendes porque no eres catalán”

Si eres catalán entonces eres un traidor.


#8

El rumor de olas nunca oculta el mar de fondo: que se viva en una sociedad de la postverdad, el relativismo y innumerable ferralla tecnológica no impide que el nacionalismo decimónonico siga existiendo. De hecho, es la misma basura entre paquetes conmutados


#9

Pues claro que sí, una cosa es que preste atención y otra bien distinta que no adquiera conocimientos. O eso o me regalaron los títulos.


#10

Cuando yo era niño, hace unos 35 años de esto, pasaba siempre unas semanas de verano con mis tíos en Barcelona. Mis tíos no tenían hijos y me mimaban. Mi tía era gallega y mi tío catalán burgués de los que tenían una figurita de Pujol en una hornacina con barritas de incienso y pétalos frescos de rosa.
Un día mi tío estaba cocinando y en la radio comenzó a sonar Els Segadors. Huelga decir que no tenía ni idea de qué era aquello, pero mi tío se giró y me dijo:

  • Ponte firme, que este es el himno de Cataluña.
    Un niño de siete años, obviamente, no sabe lo que es un himno ni una bandera y no sabe distinguirlos de la Canción de Caponata y unas bragas, así que saqué la lengua e hice un molinete. Mi tío entonces me persiguió enfurecido y me dio una patada en el culo.
  • ¡Pero no te lo hacía a tí!- grité dolorido y desconcertado.
  • ¡¡¡Pero lo has hecho a algo que es MÍO!!!- respondió, furioso.

Y esto es lo que tengo que decir sobre el sentir catalán.


#11

Tu tío, que no era tonto, ya sabía de donde salía el olor a podrido…


#12

Típico de la clase burguesa catalana.

Van de catalanistas porque buscan enraizar su ausencia de nobleza con algo de historia propia o de sustrato interesante cuando no son más que hijos de esclavistas, usureros y personas que han pasado toda su vida cambiando de chaqueta política según convenía.

Els segadors es una de las canciones regionales más agresivas y explícitas que existen en España y se enseña a edades muy tempranas.

Hablamos de una canción que llama a matar a los enemigos de la tierra. Literalmente.

Cuando basas el folclore de tu supuesto proyecto de país en algo así, te defines.


#13

Esto me ha hecho reflexionar sobre un off-topic.
¿Ustedes entendían/analizaban/interiorizaban las canciones que les enseñaban de niños? Yo no. No creo, vaya. La canción de la niña que fue a jugar pero no pudo porque tenía que planchar no ha hecho la más mínima mella en mi, simplemente no creo que mi mente infantil haya procesado aquello como una actitud machirula.
Por extensión, tengo mis dudas de que un niño que aprenda Els Segadors salga de clase con unas furibundas ganas de tomar una hoz y cortar cabezas a enemigos de la tierra.


#14

Compara “Els Segadors”, o el himno gallego que llama imbéciles al resto, o el eusko gudariak…

Compáralos con la letra de Pemán para el himno de España, con la letra del “Cara al sol”…


Confieso que... (El confesionario de Tabloide)
#15

La Marseillaise sí que tiene tela marinera …


#16

Si cambio Rusia por España me sirve de himno nacional… y la música eriza los pelos. Menos la parte de las regiones polares :slight_smile:


#17

En otros hilos colgamos los himnos soviéticos y/o rusos, una maravilla, nos parecemos a los rusos en esto también.


#18

Imagínate cómo es el carácter ruso, que pese a vivir en un régimen comunista desde hace más de 100 años, siguen siendo una super potencia en muchos ámbitos.


#19

En Libertad digital la han llamado la foto del gallinero.


#20

Hen party