España, turismo marital homosexual


#1

Existe un dato que todos los años crece en España y el lobby LGTB no tiene intención al menos por ahora de sacar a la luz. Imagino que sus razones tendrán. Año tras años en España crecen los matrimonios homosexuales entre extranjeros y si somos un poquito más concretos, aquellos en los al menos uno de ambos miembros es italiano. Tanto es así que España se ha convertido en un país de turismo marital homosexual para todos aquellos italianos que tienen prohibido en su nación contraer matrimonio.

Italia siempre estará influenciada por los valores Vaticanos y en ciertos aspectos el conservadurismo reinará durante más décadas en relación al resto de Europa. Esta necesidad hasta hace poco no estaba cubriendo el nicho de mercado del que no interesa hablar, cuando no tiene absolutamente nada de ilegal. Simplemente da la sensación de que dentro del colectivo LGTB no hay intereses de que les relacionen con actividades turísticas que vayan más allá que el simple turismo. Es contradictorio cuando sin embargo sacan pecho de buscar en Sudamérica la maternidad subrogada, este magnífico eufemismo del viente de alquiler. Digamos que está bien visto cruzarte el Atlántico para inseminar a una desconocida a cambio de untarla bien en billetes para recoger tu bebé bajo contrato nueve meses después, pero no es muy plausible hacerte un Roma-Madrid para casarte con tu amor porque tus leyes no lo permiten.

Lo bueno además de estos matrimonios es que la mayoría se producen entre comunitarios por lo que los beneficios europeos son inexistentes, lo que sí es de extrañar es cuando un italiano decide contraer matrimonio homosexual en España con un extracomunitario, algo que a día de hoy no se lleva a cabo de profundo estudio la conveniencia real de este contrato formal. Por otra parte los matrimonios de conveniencia llevan ocurriendo toda la vida entre parejas heterosexuales, no es de sorprender que una vez abierta la veda a personas del mismo sexo el ser humano se siguiese comportando de igual manera. Lo sorprendente es, ¿por qué los medios jamás han calificado a España como un país de turismo marital? Se habla de turismo gay, a secas, pero no se desarrollan los intereses especiales y que a su vez sí se han hecho dentro de situaciones heterosexuales como por ejemplo el turismo a Cuba o a Ucrania.

Las administraciones lo saben y pretenden sacar tajada de esto, es más, los principales altavoces de información están en Italia donde forman a los futuros contrayentes en uniones civiles extranjeras. Tanto es así que nuestro Ministerio de Exteriores ha llegado a aglutinar toda la información necesaria desde el Consulado de Milán para facilitar el turismo marital debido a la importante demanda, algo que reitero me resulta positivo y no criticable, pero me cuesta comprender el trato oculto que recibe. Lo mismo ocurre por ejemplo con el Consulado de Italia en Barcelona quien facilita el documento para acreditar la capacidad matrimonial entre un italiano y un español, como no previo pago de tasas. La idea es ver quién puede recoger más, ya que todas estas tasas están dispuestas indistintamente por cada Administración, por lo tanto si Cataluña te lo pone más fácil que Canarias, allá que vamos.

A día de hoy nadie de la prensa, tan aficionados ellos a sacarle punta a todo, ha mencionado este mercadeo del amor y las leyes civiles. Tampoco no se ha barajado la posibilidad de las intencionalidades del reconocimiento europeo bajo un tercer estado miembro por parte de un matrimonio homosexual. No resulta bonito hablar de matrimonios homosexuales por conveniencia y muchísimo menos haciendo uso de las leyes de otro país. Esto trae consigo divertidas y rocambolescas situaciones como la de aquel uruguayo que obtuvo el permiso de residencia casándose con un italiano en España. Un ejemplo muy claro de las bondades de la globalización.

Lo que creo es que estaría muy mal visto por la sociedad que el reconocimiento homosexual de uniones civiles en España fuese utilizado como puerta de atrás para la consecución de otros objetivos bien distintos muy alejados del matrimonio y es por ello por lo que nunca nadie ha hablado en estos términos del turismo marital homosexual en España. Cuando por otra parte, como ya he mencionado, sería muy normal que el comportamiento humano en este ámbito siguiese siendo igual tanto entre seres homosexuales como heterosexuales. ¿No se han dado cuenta de que la prensa apenas menciona ya los matrimonios de conveniencia entre parejas heterosexuales? Imagino que por algún lado habría que equilibrar la balanza.


#2

Creo que el tema del vientre de alquiler se intenta vender como un acto de valentía y sufrimiento, como la única vía que tiene un homosexual para ser padre, abandonando en todo momento la opción de adoptar. El matrimonio homosexual por conveniencia en España es muy complicado de pintarlo bonito. Ocurre lo mismo con los divorcios y separaciones homosexuales, tienen mala prensa. La gente piensa, ¿para eso os queríais casar? ¿ese aguante habéis tenido? ¿tanto ruido para qué? Lo cierto es que por lo general el colectivo LGTB es adinerado, entre otras cosas porque solo un porcentaje muy mínimo forma familia, así que los sueldos se reparten menos. Van a darle bocados a sus nóminas. Si fuesen como los mochileros de bocata y lata ya te aseguro que las facilidades no serían las que tienen. Es todo dinero.


#3

Muy de acuerdo con lo que expones. Esto ya ocurrió en USA cuando el INS decidió no revisar el expediente de los delincuentes fichados a pesar de que se produjeran matrimonios tanto homosexuales como heterosexuales. El problema es que los homosexuales eran más pasados por altos, sobre todo entre varones, porque alguien de la administración consideraría que entre hombres el engaño no se podía producir de una manera tan evidente. Obtener la nacionalidad estadounidense para muchos sudamericanos era un objetivo en la vida, a cualquier precio, más si una vez firmado tu vida pasada delincuencial no iba a ser tenida en cuenta en USA. Era lógico pensar que los beneficios del casamiento estaban muy por encima de compartir una nueva vida con un ciudadano americano.


#4

Nosotros en relación a la maternidad subrogada somos como los italianos que vienen a casarse a España. Normal que los medios lo tengan como bien visto si están abanderados por Jaime Cantinzano, Miguel Poveda, Cristiano Ronaldo, Ricky Martin, Miguel Bosé o Kiko Hernández.


#5

Me suena al Caso Rosario Parrales. Como bien bien señala el OP, haberlo tiene que haberlo.

Y no son lo suficientemente abundantes, por lo que todavía se pueden “ocultar”. Dentro de 20 años, cuando todos conozcamos a alguna pareja de homosexuales divorciados, será difícil ocultar la realidad: la vida en pareja tras el matrimonió/unión puede fracasar, independientemente de la orientación sexual de sus miembros.


#6

Rosaritos Parrales habrá cientos, pero ahora no interesa sacarlos a la luz, es mucho más bonito venderle al mundo lo progre y abiertos que somos para todos los homosexuales que vengan con la cartera llena de billetes.


#7

Qué cosas, en vez de convertirnos en un paraíso fiscal como Irlanda somos un paraíso nupcial para gays.


#8

Tara de nivel 1: ser maricón.
Tara de nivel 2: ser maricón y casarte.
Tara de nivel 3: ser maricón, casarte y querer adoptar un niño.
Hay una tara de nivel 4, pero esa la veremos cuando se divorcien y luchen por la custodia de los hijos.

Las leyes que permiten el desarrollo de estas taras rivalizan con la naturaleza. Es como si hubiera una ley que regulase ser Napoleón, o que hubiera licencias de vuelo para los que se creen superman, o querer adoptar una gallina como hijo.


#9