Feas que están buenas


#1

El otro día tuve que ir a Carrefour a comprar pilas. Yo siempre tengo pilas en casa, ese tipo de cosas las compro por internet, de hecho últimamente casi todo lo compro por internet, el caso es que en toda casa decente debe haber un cajón con pilas para que nunca falten, el problema es que necesitaba una de esas endiabladas pilas de botón que son grandes y planas.

Era sábado y no quería esperar dos días a recibir la maldita pila así que en lugar de hacer el pedido por internet me fui a Carrefour a probar suerte y efectivamente, al lado de los juguetes había un magnífico estand de Energizer y Duracell con todo tipo de pilas de botón. Afortunadamente estaba la que yo necesitaba así que compré un paquete de dos.

Como era temprano y no había mucha gente decidí dar una vuelta por el pasillo de las patatitas fritas para hacer acopio de víveres para el fin de semana. Normalmente en mi casa entran tres tipos de patatas, Ruffles sabor jamón, Lay’s Gourmet y Doritos. De todas formas da igual, olvídate de las pilas y las patatas, lo que quiero contarte es que cuando estaba deambulando por los pasillos me di de bruces con uno de los culos más extraordinarios que ha pisado jamás un Carrefour.

El culo era de una chavala que iba en chandal algo desaliñada, pero daba igual porque su excelso trasero la convertía en la mujer más deseada de la historia en el pasillos de patatas fritas. Durante un breve pero intenso período de tiempo no pude apartar mis ojos del hipnótico bamboleo de sus frondosas nalgas.

Antes de que me diera una hipoxia salí de aquel pasillo de las tentaciones y me fui a la línea de cajas. Taciturno y apesadumbrado caminé hacia el coche pero el destino quiso cebarse conmigo y al alzar la mirada allí estaba ella, la misteriosa mujer de maravilloso culo había aparcado su coche justo al lado del mío, así que durante un segundo dejé de mirarle el culo para verle la cara. Era una mujer bastante fea.

Es una verdadera lástima pero la genética a veces es así de caprichosa, esa mujer de cuello para abajo era una creación divina diseñada para la lujuria en todo su esplendor, sin embargo de cuello para arriba era un boceto de lo que tendría que haber sido.

Todo esto me hizo recapacitar y al igual que hemos hablado de las gordas que están buenas, existe otra categoría que tendríamos que poner en valor, las feas que están buenas. De camino a casa me puse a pensar en todo esto y haciendo memoria me acordé de cuál fue la primera fea que está buena de la que tuve consciencia. La mente es maravillosa, no recuerdo lo que comí ayer pero jamás olvidaré una escena que siendo pequeño vi en la televisión y que por alguna razón he retenido todo este tiempo. Estoy hablando de una escena de la mítica saga Porky’s.

Comienzos de la década de los 90, yo no tenía ni diez años, mi barrio era un hervidero de comentarios, en la pandilla de mi hermano mayor no paraban de hablar de una película que se iba a televisar en pocos días. Se contaban entre ellos cómo burlar el control familiar para hacerse con la segunda televisión de la salita para poder verla, y es que aunque a los niños de hoy les cueste creer, hubo un tiempo no muy lejano en el que en las casas españolas sólo había dos televisores, uno en el salón y otro en la salita, y sólo en la tele se podía ver televisión. Benditos 90.

Al final siempre había un cafre en la pandilla de los grandes que terminaba contándolo todo a los de mi pandilla, que eramos los chicos, y de esta forma me enteré que en la televisión iban a echar una película guarra, que como me explicaron en aquel entonces es una película donde salen tetas. Así que llegó el día, ese tipo de noches eran mágicas, como la mayoría de noches de aquella época dorada. Así que no sé muy bien cómo pero conseguí ver algunas escenas de Porky’s III en la tele de la salita, y una de esas escenas que vi fue mi primer contacto con las feas que están buenas.


Como soy un romántico de estas cosas he buscado el histórico momento en antiguos legajos de la parrilla televisiva y para mi sorpresa he dado con él. Como no podía ser de otra manera esta inmoralidad de película fue cortesía de Tele5, en lo que en su día se llamó Cine 5 Estrellas. En el periódico anunciaban con orgullo “Es la tercera de Porky’s. Una película deliciosamente desvergonzada”.

En el mundo del porno hay muchas feas que están buenas, se me viene a la cabeza Sara Jay, todos coinciden en su fealdad pero sin embargo es de las más famosas de la industria.

Hay otra pornstar que últimamente está haciendo mucho ruido, es también bastante fea pero tiene un culo de infarto, estoy hablando de Nina Kayy. Algo tiene que me encanta.

Las feas que están buenas han existido desde siempre, se me viene a la cabeza también un icono de los 80 como fue Tina Turner, una mujer extremadamente fea pero que sabía sacarse partido con lo que tenía.

Por supuesto también hay cantantes modernas feas, ya sé que la fealdad o la belleza a veces se mueve en una línea muy fina y sobre gustos bla bla bla, pero imagínate a Rihanna sin los dos kilos de maquillaje.

Por traer el tema al panorama nacional, para mí una de las mujeres más feas de España es Rosario Flores y sin embargo siempre se ha vendido como una mujer atractiva.

Atención al careto de Rosario, esta mujer tiene discos con su cara.

El mundo está plagado de feas que están buenas, como la misteriosa mujer del pasillo de las patatas fritas.


#2

Esa fea del pasillo con una web cam será de las que no enseñan la cara, y si la enseña se baja toda la emoción


#3

La gamba de toda la vida


#4

Creo que hay muchos tipos de fealdad. Hay feas que por alguna razón irradian un morbo descomunal, sabes que es fea pero te pone más cachondo que un mono, creo que será por la erótica de coquetear con lo prohibido, sabes que no deberías y eso aporta valor añadido. Muy rematadamente fea tiene que ser una mujer para que, estando buena, un hombre no le meta un par de buenos pollazos. De hecho yo siempre he pensado que los tíos que dicen que no se follaban a una tía por fea, mienten o son maricones.


#5

Muy cierto, como bien decía mi abuelo: “un vaso de agua no se le niega a nadie”


#6

Aquí un ejemplo:


#7

@Kikujiro Pero si en la foto no veo la cara no puedo juzgar.


#8

Ya lo he dicho en otras ocasiones: como ponga la cabeza más baja que el culo te va a dar igual si es fea o no es fea.

En cuanto abres los labios ahí abajo todo es rosa.


#9

Por alguna razón esa fotografía me ha traído a la mente otra fea que está buena de mi infancia. Hablo totalmente en serio cuando digo que es la Chilindrina del Chavo del 8.

¿Os acordáis de la Chilindrina? Siempre salía con ese vestidito corto enseñando sus maravillosas piernas. Ya siendo un pequeño imberbe me dedicaba a desnudar mentalmente a las mujeres y recuerdo que las piernas de la Chilindrina despertaba en mi una pronta lascivia infante.

Me la follaba sin albergar ningún tipo de duda.


#10

Le sobra nariz pero no la pondria en el saco de las feas


#11

A mi este tipo de tias, siempre me han resultado horrorosas, para mi los pechos a partir de cierto tamaño pierden todo su atractivo sexual, bonitos para un escote, pero horribles sin su “sujeción”, vamos, en bolas.
Yo todo lo que sea mas de una copa c, quizás una d ya me resulta una masa amorfa y falta de sexualidad.


#12

Secundo Mia Khalifa.


#13

No sé, tío, a lo mejor es algo que se puede tratar. Una pastilla o algo. O necesitas un psicólogo o yo qué sé.

I’m not saying, I’m just saying.


#14

Parece que ahora está de moda decir que las tetas gordas no son bonitas, que son mejores las tetas pequeñitas. Me da la impresión que son esas cosas que se critican sin fundamento, para parecer intelectual, como eso de criticar el Destape, los años 80 y esas cosas. Las tetas grandes son mejores y si están algo caídas mejor. Aquí y en Pekín.


#15

Bueno, yo no sé el resto de “críticos” yo hablo bajo opinión personal, subjetivamente, a mi, ni los culos ni las tetas/ubres me gustan, no me atraen, tampoco demasiado las pequeñita, para mi la teta idead es la que está entre una copa c y una d.

Habrá quién las prefiera literalmente planas, o con pechos rollo una copa E o alguna cosa así. Sin mas.