Historias de rupturas y divorcios


#1

Parece que Saturno está en retrógrado porque hay una ola de despecho en Tabloide y como dicen en inglés, si la vida te da limones prepárate una limonada (o un ceviche si eres @parlo)

Entonces se me ocurrió este hilo en el que podemos sentarnos alrededor de una mesa imaginaria, bebernos unas cervezas también imaginarias mientras contamos nuestras historias de desamor y con algo de suerte terminamos riéndonos de las desgracias (propias o ajenas)

Para que el hilo tenga algo de gracia propongo ponerle un nombre y una cara a la ex usando fotos de famosas que se le parezcan aunque solamente sea un aire. El nombre puede ser el real o inventado.

Imagino que muchos tendrán más de una historia que contar pero cada historia debe tener su propio post, si tienes 3 historias, escribe 3 posts diferentes.

Contaré una de las mías en un rato.


#2

Alguien debe ser el primero en contar sus penurias sentimentales… Allá voy.

En mi caso, nos remontamos a mi tierna edad de 22 años.

Estaba compaginando mis estudios con trabajo y andaba ocupado de 7 de la mañana a 9 de la noche. Aún así me quedaba energía para perseguir a varias de la universidad y tratar de amenizar/complementar (si, pues en el trabajo ya tenía un rollete) mis mañanas en la facultad.

Resulta que coincidía en varias asignaturas con una empolloncita y poquita cosa que se llamaba Ona. No era santo de mi devoción pero la cuestión era sumar experiencias y practicar con el amiguito de abajo al máximo.

Su look era estillo Ellen Page:

Delgadita, el mismo peinado y los ojos grandes. En aquella época tenía devoción por las menuditas y pequeñitas pero bien hechas. Será que con ellas, cualquiera con un rabo normalito se puede sentir Nacho Vidal abriendo túneles por un rato.

Durante semanas me batí el cobre a fondo hasta conseguir acoplarme a una salida de Karaeoke a la que iban un grupo del que apenas conocía dos personas, una de ellas Ona.

Cubatas, coros de Nino Bravo, duets de Camela y Mecano… Mi insistencia tuvo recompensa y follamos en un parque como dos vagabundos.

El mes siguiente fue excepcional. Tanto que dejé de verme y corté con las otras dos chicas con las que me veía y me centré en ella. Era inteligente y peculiar. Sexualmente no era brutal pero me valía.

Cuando más vulnerable estaba y más dispuesto a abrirme a ella y plantear algo más a medio plazo, surgió una escapada de esquí a Suiza a la que se podía apuntar cualquiera de clase. Ona era la organizadora.

Yo no sabía nada y supuse que no me lo había comentado por despiste. Sorpresa fue cuando le dije si nos apuntábamos y me contestó que ella iba con un amigo suyo de Empresariales.

Ese puente me lo pasé tratando de recuperar algun rollete de los que había enviado a la mierda y fracasando en el intento.

La semana siguiente estuvo fría conmigo y dándome largas, una amiga suya con la que tenía cierta confianza me dijo: “ves a la cantina de empresariales hoy a la hora de comer”. Eso hice y vi como Ona estaba acaramelada con un maromo bastante más mayor.

Con el tiempo supe que ese maromo era un profesor suplente y Ona estuvo liándose con él, con otro compañero de biología y conmigo simultáneamente…

El cabreo me duró poco porque la amiga que me habia confesado lo de la chica con el profesor, se me puso a tiro y maté la tristeza con polvos mediocres pero bueno, supongo que donde las dan las toman y esa fue una de las ocasiones en las que caté en mis propias carnes la manera en la que yo trataba a las chicas, simulteando relaciones y haciendo malabarismos para tenerlas a todas contentas hasta que me pillaban.


#3

Allá que voy.

Tenía yo entonces algo menos de 20 años.
Estaba yo liándome con cierta rubia muy formal con pinta de Gwyneth Paltrow.
En verano ella se iba a unos campamentos y yo me iba a la Gran Bretaña.
Allí en GB, una de las chicas con las que estábamos empezó a tontear. Esta chica era una morenaza de ojos verdes y pelo rizado negro que quitaba el hipo, además tenía más curvas que una carretera comarcal. Estabamos todo el día juntos. Yo siempre permanecía cortés pero mantenía la distancia con ella.
Tanto estuvo tonteando que llegó a colarse en el vestuario de chicos después de un partido de basket contra el college cuando estaba yo solo duchándome.
Huelga decir que siempre he sido un “caballero” y a pesar de estar yo allí desnudo, ella con ojos lascivos y mordiéndose los labios, mantuve la situación bajo control para no ser infiel. Terminé haciendo que ella saliera disculpándome por tener sentimientos por otra y prometiendo que en un futuro, si mi relación en aquel entonces no funcionaba, que sería la primera en saberlo, pero para eso debía esperar unos meses…

Al llegar a Madrid me encontré que mi entonces pareja se había liado con un par de maromos durante los campamentos y yo tenía más cuernos que un saco de caracoles…

Puta vida.


#4

Me toca

Sali con una chica estilo Eva Green, cabello largo, cuerpo esbelto, ojos verdes en los que te puedes perder.

Era mi tercer año en la facultad de medicina y ella estaba en el primer año. En mi escuela de medicina había un gimnasio el cual frecuentaba mucho y ella empezó a ir y conversábamos mientras hacíamos nuestra rutina.
Noté que ella empezó a gustar de mi por la forma en la que me miraba, me pedía apuntes de mis años anteriores y me los devolvía con notas cariñosas y demás. Un día la invité a salir y accedió.
Dimos vueltas por la ciudad y en pleno semáforo me metió la mano dentro del pantalón y me pidió que me la llevara a algún sitio a follar. Busqué rápidamente una plaza de aparcamiento desierta y follamos divinamente.
Luego la llevé a su casa y me dio un beso antes de bajarse del coche.

A los pocos días, de vuelta en el gym noto como empieza a coquetearle a mis amigos del curso. Pero como ella siempre lo hacía no le presté mucha atención y decidí seguirla invitando a salir.

Recuerdo que era viernes, cuando en una fiesta de la facultad nos emborrachamos y fuimos a su apartamento, dando tumbos y demás, follamos de nuevo y tras haber terminado me pide que salgamos de nuevo, tras un polvo tan glorioso junté fuerzas y decidí vestirme de nuevo para salir otra vez.
Nuestra relación creció y se hizo agradable. Eran los días en los que Facebook comenzaba a rodar por la facultad y noto que ella se abre un perfil y me abrió un facebook a mi.
Luego tuve el momento estilo Eduardo Saverin en “The Social Network”. Debo admitir que era nuevo en Facebook y para mi esto no tenía mayor rollo.

puse “soltero” y ella flipó. Tuvimos una pelea a raíz de ello porque cuando la presenté en una reunión a otro grupo de amigos ella dijo frente a ellos que yo no era su novia a raíz de ello.

Luego de ese incómodo impasse, de vuelta a casa decide terminarme porque ella no quería estar “con alguien que la viera como amiga, la presentara como novia, la follara como puta y la irrespetara en redes sociales”.

Pedazo de loca.


#5

Tenía 17 años cuando le conocí y me gustó al instante. Yo acababa de mudarme a otra ciudad y él vivía en un pueblo de la misma.
Su aspecto era muy parecido al de Tommy Hardy en esta película. No estudiaba, trabajaba en la obra, fumaba porros compulsivamente y vivía solo.


Fue tan típico y tópico como conocerse en un festival de música.
Estuvimos juntos esa noche (no hubo sexo en ningún momento de la relación) y nos dimos los teléfonos. Estuvo 2 meses escribiéndome y llamándome como si no hubiera mañana, pero mi timidez no me daba para mucho más que para quedar con él a tomar COCACOLAS. Todas las semanas yo cogía el tren, me iba a verle, me tomaba mi refresquito y me volvía a mi casa. Yo también vivía sola en aquel entonces, pero por motivos de seguridad y porque vivía con 3 estudiantes más, era yo la que se personaba.

La historia siguió con muchísimas risas, diversión y mucho beso por aquí y por allá, pero a los 6 meses la cosa empezó a ponerse seria. Yo incluso me planteé acostarme con él porque estaba maravillada con todo y lo tenía clarísimo. Era genial y estupendo pese a que todo el mundo sabía que we’re not mean to be together. Un fin de semana me llamó diciendo que estaba enfermo y que no podía quedar, que ya hablaríamos. Y nada, yo seguí con mis cosas pero noté que algo empezaba a ir mal. Y así fue, se había estado acostando con otra y se enamoró de ella o eso pensaba él.

Mi corazón roto y yo salimos de escena y de su vida, y al tiempo conocí al que fue mi primer novio (mi primer ex). Un tiempo después me envió un mensaje diciendo que seguía pensando en mí y que si algún día quería volver solo tenía que irme con él. Le contesté diciendo que había conocido a otra persona y que estaba segura de que iba a ser el hombre de mi vida. Ahí me equivoqué pero… redoble de tambores… estamos los dos en la misma ciudad pero aún no nos hemos visto.


#6

Mientras escribías este post… (no, no voy a preguntarte si te has tocado) ¿Cuántas veces has pensado en dale un toque?


#7

Pues mira, cuando le recuerdo en aquella época se me llena la boca de saliva. LITERAL.

Tantos años después ya no es el mismo. Yo tampoco, y cuando digo que no, es que no hasta el final. :frowning:


#8

Entonces es mejor quedarte con el recuerdo del que fue…


#9

Totalmente.
Nos vimos hace unos años y nos vemos de vez en cuando por la foto de whatsapp, pero nada más. Él ya sabe que estoy aquí y hemos intentado quedar 2 o 3 veces pero yo tengo ritmos de trabajo muy intensos y no he podido.
Sé que está ahora con una chica que yo conozco, y seguramente vaya un día a verles. A los dos.


#10

Este hilo podría dar muchísimo juego. Qué contar. Espero a la historia de @TrumanCipote y veremos.


#11

No tengo ninguna historia que contar, pero sigo esperando la historia del excelso @TrumanCipote


#12

Creé este hilo y pensé que iba a poder evadirme contando historias de mi adolescencia cuando la razón por la que lo abrí es que estoy llevando muy mal esto de estar despechado desde que mi novia virgen me dejó a principios de Agosto y me entregué a mis más bajos instintos. Cada vez que abría el hilo para contaros cómo perdí la virginidad en el baño de un Rodilla recordaba la virginidad de la que pensaba que sería la madre de mis hijos pero no será y en lugar de escribir lo que tenía pensado escribir o de irme a llorar a una esquina terminaba siempre ahogando mis penas en el porno japonés más retorcido. Así que pido que me disculpéis por haberos dejado con el corazón en vilo y no os voy a prometer que escribiré historia alguna aquí hasta que no deje a un lado la botella de Anís del Mono y recupere mi dignidad.


#13

Café y bizcocho dos euros. Ideal para después de la cópula.


#14

Ánimo maestro! Muchos somos los que hemos comido el barro y acabado entre alcohol y porno sin sentido pero todos, siempre, acabamos levantando cabeza y mostrándonos como una versión mejor de lo que éramos.


#15

¡Anímate, hombre! You’ve got all your life to live and you’ve got all your love to give. You will survive! (De “I will survive”, tontamente convertido en himno del homosexualismo u homosexualidad militante como otra gran canción española “A quién le importa” que la propia Olvido Gara “Alaska” se ha encargado de destrozar con la ayuda de su maridito para el Gay Pride 2017).
No es por recurrir a los tópicos pero ya lo decían las abuelas “Matrimonio y mortaja, del cielo baja”. Tal vez ella no fuera LA chica y sale más a cuenta una temporada de porno japonés y de anís del mono que el resto de tu vida arrepintiéndote por una decisión equivocada.


#16

Hablando de rupturas de relaciones “formales”, dos veces me dieron puerta y las dos fueron merecidas (visto desde ahora).

Pero entonces, a los 18 y 27 años, me dolía el alma. Solo me he sentido así cuando murieron mis abuelos…

Grité, bajé todos los santos del cielo uno por uno, lloré como para acojonar al propio Noé, me acorde de sus respectivos ancestros, languidecí, me quedé en estupor catatónico…

…Hasta que poco a poco empecé a reptar, eso si, con dignidad. Aprendí a gatear, di mis segundos pasos incorporándome y al tiempo volví a estar erguido y derecho como legionario levantando el cristo.

Desconozco vuestras edades, pero leyéndoos revivo el sentimiento.

Mis respetos para los que compartís en este hilo.


#17

Perdón por haberte instado a contarnos tu historia y mucho ánimo de parte de otro forero con el corazón partido


#18

Tenia yo 19 años, ella 17. Se suponía que éramos pareja. Me invitaron a un finde a Ávila a darlo a todo en el piso de estudiantes de un colega. La primera noche era un putiferio, allí follaba hasta el hijo tonto de pozi, yo rechace a una moza de buen ver por ser un tío legal o esas mierdas.

Paso el finde y cuando regresamos me dijo un conocido que vio a la gañana esta con un tío, y con otro al dia siguiente. Se lo dije. Me lo negó pero rompí igual.

La sensación fue extraña porque al mandarla a tomar por el culo sentí una liberación de cojones, como una alegría de decir “ahora ya verás tú…”. Ahí es cuando comprendí que no estaba enamorado (lo creía), es que era gilipollas.


#19

¿Te follaste al final a la francesa?


#20

A mi lo que me ocurre es que soy demasiado optimista y nunca espero que alguien me quiera cortar. En una ocasión una ex me llamó al trabajo con voz tristona y me dijo -Ven pronto, por favor, que tenemos que hablar- . Y allí que me fui yo a toda leche con una caja de condones.