La destrucción de la arquitectura madrileña

Como he dicho antes, no creo que esto sea necesariamente producto de una conspiración, al menos no en todos los casos, simplemente pienso que cada cual está mejor en su casa y que para preservar el orden lo mejor es que las leyes sean muy estrictas.

Así como los comunistas llevan a las calles sus luchas ideológicas transformando, por ejemplo, el nombre de la “Plaza Arriba España” en “Plaza de la Charca Verde”, el capitalismo también transforma la cara de las ciudades, quizás de manera más desorganizada, pero con resultados parecidos al suplantar la arquitectura autóctona de cada país por edificios de un estilo más global:

El caso que quería comentar hoy es el de un edificio en una de las esquinas del triángulo dorado de Almagro, que está abandonado y que según la placa que hay en la puerta solía corresponder a la sede de la embajada británica en Madrid:

El edificio desentona con todo lo que le rodea porque la calle en la que está ubicado pertenece a una zona de palacetes antiguos muy bien conservados, y por eso sorprende mucho ver esta basura brutalista ocupando una esquina. Me dio por buscarlo en internet y encontré fotos de su interior además de una breve descripción de lo que solía estar en su lugar.

Este es el edificio por dentro:

El edificio es como de una pesadilla soviética, imagino que caminar por allí dentro debe hacerte sentir como un burócrata ruso o como si estuvieras esperando que te den la fecha y el motivo de tu juicio en alguna novela de Kafka.

La historia es más gris que el edificio, si cabe. Fue construido por los británicos después de destruir el palacio que solía estar en su lugar. La historia es la siguiente: en 1905 se le vendió al gobierno británico el Antiguo Palacete del Marqués de Álava para que estos instalaran allí su embajada:

Como podéis ver, el antiguo Palacete del Marqués de Álava era parecido a todos los palacetes de la zona, con grandes balcones circulares en la esquina, cierta inspiración clásica, entrada para carruajes y un precioso jardin:

A los británicos esto les supo a poco, el palacete se les quedó “pequeño y desfasado” para sus oficinas diplomáticas así que en 1966 deciden derruirlo y construir un edificio circular en su lugar. El diseño estuvo a cargo del arquitecto británico W.S. Bryant y el madrileño Luis Blanco-Soler.

De W.S. Bryant no encontré mucho en internet, pero según la Wikipedia, el arquitecto madrileño Luis Blanco-Soler a pesar de haber empezado su carrera aprendiendo de Antonio Palacios, en 1933 fue co-fundador de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, así que no sorprende que haya erigido esta basura brutalista en el corazón de Almagro.

El edificio sigue tan a rajatabla las directrices del brutalismo que si buscas “brutalismo” en Google Images es una de las primeras imágenes que aparece:

Al parecer la reforma tampoco les bastó a los británicos que decidieron cerrar el edificio definitivamente en 2009 y trasladar la sede de su embajada a la Torre Espacio, otro adefesio, pero más moderno.

Desde entonces el edificio está básicamente abandonado, ocupando una de las mejores esquinas de Madrid, sin un propósito claro más allá de servir como valla publicitaria para tiendas de la zona. Es decir… los británicos compran un palacete en la mejor zona de Madrid, lo destruyen para construir este homenaje a la URSS y después abandonan su cagarro y ahí nos lo dejan, de regalo.

Y desde luego, este edificio circular no se diferencia en nada de otros edificios del mismo estilo en cualquier parte del mundo, porque es una tendencia arquitectónica moderna global y comunista. Así si ves el edificio circular en un libro sin comentario alguno no podrías saber a ciencia cierta en qué parte del planeta lo construyeron.

¿dónde está este edificio?

¿y este?

¿y este otro?

Son edificios utilitarios, sin contexto, sin tradición, y sin arraigo, iguales a los edificios de cristal que puse arriba.

No creo que el gobierno británico en 1966 tuviera una intención clara de destruir un palacete para transformarlo en una oda a Stalin, lo que creo es que cuando le vendes tierras, edificios emblemáticos, y zonas importantes a otros países es el imbécil de turno el que decide qué se va a poner allí y al ser un extranjero: ¿qué más le da?

Lo que habría que hacer es adoptar unas leyes muy estrictas para preservar las fachadas de Madrid para que todo el que quiera derruir o construir algo tenga que presentar el proyecto a un comité de preservación de la arquitectura tradicional que decida si aprobarlo o no.

Me gustaría que en este tema otros usuarios pudieran contribuir con ejemplos parecidos a este.

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Es bastante conocido. Uno de los horrores del visionario Igor Vasilevsky.

http://www.epdlp.com/edificio.php?id=4441

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Ya… a lo que me refería es a que son edificios que podrían estar en cualquier lugar porque no tienen una identidad local que los una a su entorno.

Lamentablemente, todos los palacetes que adornaban el Paseo de La Castellana empezaron a ser derribados con el Desarrollismo (años 60 del siglo pasado) y reemplazados por impersonales edificios de oficinas… El fin de la dictadura franquista y la llegada de la democracia sólo empeoró las cosas, empezando por lo puramente estético. Por aquel entonces, España era un país al que daba auténtico pánico no parecer moderno (Olvido Gara “Alaska” dixit). No sé si lo logró o lo logramos pero, por el camino, perdimos lo que nos hacía únicos, diferentes del resto.

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El (mal llamado) “obelisco” de Calatrava es un claro ejemplo de barbaridades hechas en Madrid. Un palo dorado de 30m de altura sin más gracia ni interés que estar ubicado en Plaza Castilla.

Se realizó bajo la excusa de que “Madrid no podía permitirse el ser huérfano de la arquitectura de Calatrava”.

Ahí queda eso.

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El coste de mantenimiento anual del obelisco era de entre 150.000€ a 300.000€ un auténtico disparate…

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En los conocidos como “nuevos barrios de Madrid” se están perpetrando desde hace tiempo las mayores barbaridades arquitectónicas, nacidas de mentes calenturientas de mal-llamados-arquitectos que hoy día suspenderían la EvAU de diseño.

El bodrio más famoso es conocido como “Edificio Mirador”, en el barrio de Sanchinarro, Madrid-Norte:

Eran (o son) viviendas de protección oficial, pero los vecinos llevan más de 10 años cabreados.

http://www.elmundo.es/elmundo/2007/09/26/madrid/1190799765.html

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La arquitectura moderna es un despropósito tras otro y se retroalimenta por la falta de ideas.
En mi apuesta aquí está la inspiración, seguro.

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Para mi la Torre Titania es una de las mayores aberraciones de la arquitectura madrileña. Grotesco edificio, como casi todos los que albergan un Corte Inglés

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Esto merece cárcel.

Este no lo conocía. Qué duro todo.

Hay un sitio, Satán es mi Señor, que va precisamente de aberraciones arquitectónicas que encajan en este hilo.

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La arquitectura como todo es inevitable que cambie de estilo, lo que hay que preservar es lo que se conoce como branding de ciudades, como bien hace ciudades como Barcelona, ajustando su tradición al diseño internacional dando lugar al diseño flexible.

¡Qué buena idea! Convirtamos nuestras ciudades en parques de atracciones para turistas, así ganaremos más dinero que al fin y al cabo es lo único que importa. Las tradiciones, nuestra historia, y nuestros hijos, todo eso da igual.

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si lees bien no es eso lo que he intentado explicar

Ese Obelisco tenía que girar sobre su eje y echar un chorro de agua?
Aquí dejo el ejemplo del edificio pantalón:


Nueva arquitectura china, cuando antes de acabarlo se les empezó a caer tuvieron que llamar a los alemanes para enderezar el asunto y el arreglo se comió la mitad del presupuesto de los JJOO de Pekin. Esto no lo encontraréis en los libros.

Mi intención original al entrar en este hilo, antes de distraerme con los conceptos de taller de marketing de @spast, era responder al comentario de @luis1 sobre los centros comerciales de El Corte Inglés, porque es un comentario que va perfectamente con el hilo.

El arquitecto al que le encargaron diseñar varios de los edificios de El Corte Inglés es el mismo arquitecto que diseñó Torres Blancas, un hombre llamado Francisco Javier Saenz de Oiza, ahora os cuento más sobre el personaje, mientras tanto hablemos sobre Torres Blancas su magnum opus.

Torres Blancas tiene un punto de fealdad que casi me parece entrañable… Quizás porque es menos soviético que otros ejemplos de arquitectura moderna, quizás porque combina el hormigón con otros materiales más nobles como los balcones de madera. A lo mejor porque el diseño evoca un poco a los Jetsons con sus plataformas y desniveles en forma de discos. Te hace sentir como si vivieras en algún futuro distópico. Claro que no por eso deja de ser un adefesio fuera de lugar en Madrid.

Por dentro es casi mejor…

Esto pareciera ser el cuarto donde el portero guarda el correo que le llega a los distinguidos habitantes del edificio

Las escaleras del edificio

Hay un comedor o un restaurante, no me queda muy claro dentro del edificio que parece una escena de 2001: Odisea en el Espacio

Los pisos…

Si alguien quiere mudarse a vivir a esta distopía están vendiendo lo que pareciera ser uno de los áticos de 900 metros por 3 millones y medio de euros: https://www.idealista.com/inmueble/29478412/

Continuemos con la historia… Torres Blancas se llama así porque en un principio el proyecto contemplaba la construcción de 2 torres y no una, y porque además en lugar de usar hormigón gris la idea original era revestir las torres de hormigón blanco, pero se quedaron sin presupuesto en la mitad del proyecto y tuvieron que dejarlo en una sola torre sin revestimiento.

A Francisco Javier Saenz Oiza le dieron el premio a la Excelencia Europea en 1974 y además de construir ese edificio construyó adefesios de campeonato por toda España…





Fue a él a quien le encargaron la construcción de varios de los edificios de El Corte Inglés, por eso son tan feos.

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Es un verdadero HORROR, un grano enorme, una proturberancia en mitad de la Encarnación. Es horrible.

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Ahora que veo el edificio “Torres Blancas” me viene a la memoria otro que había en sus cercanías. Un horror arquitectónico, al menos para Madrid puesto que desentonaba de todo lo que había a su alrededor. Se trata (o se trataba, ya que fue demolido justo antes de acabar el pasado siglo) del edificio sede de Laboratorios Jorba, construido a mediados/finales de los 60’s fruto de la retorcida mente de Miguel Fisac, arquitecto y miembro fundador del Opus Dei -que luego se largó de la secta dando un portazo-. Hay quien relaciona este último hecho con la demolición de uno de los edificios a los que más cariño tenía, pero eso es otra historia ajena a este hilo.

Conocido con el nombre de “La Pagoda” por su singular aspecto, el caso es que no dejaba indiferente: o lo amabas o lo odiabas. Siete plantas cuadrangulares en las que cada una estaba girada 45º respecto a la precedente creando una “falsa sensación de pagoda”; el problema es que abusó del hormigón y las uniones entre planta y planta mediante hiperboloides reglados rellenos de hormigón le daban un aspecto de mazacote alejado de la esbeltez de una pagoda.

Pero ahí estuvo durante casi 35 años, saludando (o despidiendo) a la gente que entraba a Madrid (o salía de él) por la llamada “Carretera de Barcelona” (que ahora se llama A-2).

Unas fotos:

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Cerca del Centro Comercial la Gavia en Madrid. Otra de esas maravillas de la arquitectura.

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