La Gran Historia de Tabloide


#1

Hola.

Hoy salí de madrugada con mis amigos y llegué tarde a casa. No tenía sueño y comencé a leer un libro, es algo raro en mí (no por la hora que era) ya que yo leo muy poco lo que son libros, vamos. Se me ocurrió la genial y espléndida idea de crear nuestra propia historia con ayuda de todos los usuarios de este foro. Pero para ello expondré algunas reglas para que no se convierta en un caos total:

REGLAS

1.- Cada usuario podrá escribrir una frase u oración. Podrá repetir las veces que quiera, siempre y cuando entre sus mensajes exista alguno de otro usuario.

2.- Si es una narración, preferiblemente narrador omnisciente (su significado, por si acaso). Si hay diálogos, escribidlos con sus respectivos guiones.

3.- La opción de responder utilizadla para avisar al autor del post de que está mal escrita u otro tipo de fallo. Nada de recriminar ni criticar lo escrito. Respeto mutuo.

4.- Se podrán tratar temas del pasado y la actualidad.

5.- Si se utiliza léxico arcaico o de otro idioma, aportad al final del texto su significado o un enlace, para no perder el hilo de la historia.

$W.$


#2

Sven había comenzado a dar leves pinceladas a su lienzo.


#3

Sabía lo que quería pintar, pero no sabía si sería capaz de plasmar la belleza de aquel rostro y, sobre todo, la profundidad de su mirada.


#4

Llevaba días obsesionado con esa joven enigmática que había visto por primera vez durante uno de sus habituales paseos por el centro de la ciudad.


#5

“¡Ah, Santiago, qué preciosa eres!” Susurraba Sven para sus adentros. Desde que había empezado el Erasmus hace 6 meses estaba enamorado de la villa.
Para más inri, acababa de encontrar a una chica con una belleza exótica desconocida que le había devuelto su pasión por pintar. Una musa.


#6

Sven sabía retratar, pero no sabía como retratar a su nueva musa. Por los demonios de mujeres tóxicas que le atormentaron en su pasado. ¿Sería esta una chica especial?
Su instinto le decía que ella sí.


#7

Durante aquellos días vagaba por las calles entregado a sus instintos, como si careciese de cualquier principio moral. En sus pensamientos no deja de intentar plasmar todo lo que sentía por aquella chica.


#8

…Era un día raro en Santiago, no había peregrinos por la calle del Franco, hacía un sol radiante… y ni siquiera los integrantes de la corte de los milagros rondaba la Quintana o el Obradoiro.


#9

Sven se sentía inquieto, pero sin saber por que. Tenía una sensación de inquietud.


#10

Ante la falta de inspiración decidió tomarse un café. en cuanto la cafetera comenzó a hervir, alguien llamó a la puerta


#11

Era ella, la invitó a entrar y se sirvieron el café. Mientras se lo tomaban se aliñó un cigarro para que todo fluyese de manera mas natural.


#12

En ese momento ella sonrió y él pudo comprobar como le faltaba una de las paletas y como el cigarro se le había quedado encajado en el hueco vacio.

Sin duda, borraría aquel lienzo y empezaría a pintar bodegones.


#13

Sin embargo, seguía sintiendo una atracción inexplicable por aquella joven, a pesar de sus evidentes problemas odontológicos.

Sven tampoco era un Adonis. Desde su niñez se había avergonzado por sus dientes desalineados. Acababa de comenzar un tratamiento de ortodoncia en la mejor clínica de Santiago. Se la recomendaría a la joven. Ya tenían un tema en común sobre el que conversar.


#14

¿le gustarían a ella los bodegones? …Sven así lo esperaba… …cuanto más la miraba más se acordaba de la paleta ausente…


#15

De repente, una llamada le sobrecogió. Era su socio Mohamed, la entrega se había complicado.


#16

Qué vagos son los moros -pensó Sven-. La complicación con la entrega lo cambiaba todo. Y todo porque Mohamed no se había levantado a su hora.

Menos mal que para urgencias tenía a su amigo farmacéutico.


#17

…Sven colgó el teléfono, fijo por supuesto, odiaba los móviles o como quiera que se llamasen esos aparatos del infierno.
…Volvió la cabeza y se encontró con su mirada, ¡¡¡ diosss que mirada !!! …ella sonrió, y la magia se fue por el hueco de la ausente…


#18

Lamentablemente, no había tiempo para más sonrisas. Mohamed la había vuelto a cagar. Y los 3Kg de harina no iban a llegar a casa solos desde el puerto. Cogió su chaqueta, pidió la cuenta y dejó 20 euros sobre la mesa mientras salía atropelladamente.


#19

El plan era muy simple y Sven pensó que había quedado todo más que claro la noche anterior. Era importante que todo saliera al pelo porque era la primera vez que le compraban a ese grupo. El plan era el siguiente:

  1. Muhamed pasaría buscando a Sven en su scooter eléctrica.

  2. A una distancia prudente del puerto aparcarían la scooter y continuarían a pie.

  3. Sven entraría al baño del restaurante de su amigo, “Casa Paco” a cambiarse. Tenía que ser Sven el que se lo pusiera, por tener rasgos más finos y las cejas menos pobladas que su amigo. También debía coger la navaja que escondieron en la cisterna del váter la noche anterior.

  4. Con la burqa puesta se acercarían como una pareja musulmana cualquiera a admirar la actividad del puerto y aprovecharían para cerrar el trato con el contacto de Muhamed. Sven escondería la mercancía entre su ropa

  5. Aunque la burqa despistaría a la policía y los protegería de cualquier agresión homófoba de parte de las autoridades, no los ponía a salvo de la banda con la que acababan de cerrar el trato así que tenían que ser cuidadosos al regresar.

Pero ahora llegarían tarde y no podían preveer las consecuencias que eso tendría no solamente sobre el trato acordado sino sobre sus propias vidas.


#20

Sven pronto se percataría de que no podría salir nada bueno de su relación con Muhamed.

No tardaría en revelarse que este había sido un niño con malos hábitos en su Arabia natal.
No pudiendo esconder más su homosexualidad y comunismo había huido a occidente dónde tomaría contacto con círculos literarios de su misma sintonía.

Ahora Sven se preguntaba que le había llevado hasta aquel tipo.