La superposición de las diez láminas del Test de Rorschach

Doy por hecho que la gran mayoría de las personas que entráis en este espacio a leer sobre lo que escribo conoceréis el Test de Rorschach. Este test no es más que una prueba proyectiva de psicodiagnóstico que gracias al cine y la televisión consiguió notoriedad entre todos aquellos profesionales ajenos a la interpretación profesional de la misma.

Se compone de un conjunto de diez láminas, las cuales hay que mostrar en un orden y durante un tiempo concreto, para posteriormente evaluar las diferentes respuestas obtenidas ateniendo a diversos criterios, como los de enfrentamiento personal, conflictos internos, impulsos, relaciones, autoridad, visión de la realidad, sexualidad, conexión maternal, adaptación afectiva o angustias. Las respuestas obtenidas por el paciente se gradúan atendiendo a unos porcentajes de resultados considerados formales, ordinarios o frecuentes para finalmente aplicarles un índice corrector y llegar a unas conclusiones.

La verdad es que a mí siempre me llamaron muchísimo la atención la totalidad de las láminas. He jugado con ellas lo suficiente como para conocerlas de memoria. Las he observado en todas sus perspectivas, las he incluso volteado para comprobar desde Photoshop la perfección de sus simetrías y sobre todo he disfrutado invirtiendo sus colores. Tengo que decir que algunas de ellas me parecen tan preciosas que incluso me he dado el gusto de imprimirlas y enmarcarlas.

Lo que no hice nunca, hasta ayer, fue suponerlas todas una encima de otras, como si fuesen láminas de acetato coloreadas. El resultado que obtuve fue el siguiente.

Esta lámina debería culminar todo el proceso pasando a ser la número once, la última de todas, como una especie de respuesta evaluativa de la sinceridad de todas las anteriores, atendiendo a qué puntos diferenciadores muestra más atención el observador.

Lo que yo veo es el mal. La concreción de la idea abstracta de la maldad humana, en todo su esplendor, mientras te mira fijamente a los ojos, atrapándote, susurrándote al oído que el que avisa no es traidor, incluso condescendiente, deseándote suerte en tu camino, a sabiendas de que es tan posible que dé contigo que te otorga toda una vida de ventaja.

¿Y tú, qué ves?

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No veo nada. Que si lo hace un niño de 10 años seria un millonario joven.

Yo lo que veo es una criatura alada de rostro indescriptible, cuyas alas representan su capacidad omnipresente y sus garras su poder manipulador, que surge de una realidad construida artificialmente donde todo es maravilloso y confortable, representada por la explosión de colores, que al fin revela su verdadera naturaleza, que es calculadora y perversa.

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Abajo del todo, ¿no ves una calavera de grandes ojos, nariz gruesa y afilada mandíbula superior? Como si sostuviese sobre sí misma una especie de gran sombrero de plumas de un pollo que está justo en el centro abierto en canal, parecido a los que llevaban los chamanes en las tribus momentos antes de hacer un sacrificio humano a su dios.

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Pues sí, no había reparado en ello. Sin duda parece una figura que se escuda tras el “pajarraco”.

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Un cráneo astado Coronado por algún bicho destripado, que irradia un aura de poder y maldad inconmensurable…Joder que chungo :dizzy_face:

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He preguntado por otros lares y me han contestado que ven híbridos entre humanos y conejos haciendo una súplica.

Yo veo la fotocopia de un pollo abierto en canal

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Pues a mí me parece ver una suerte de murciélago. Y sí, la primera sensación que me evoca es el mal.

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Joder, que profundos que sois. Yo veo un puto pollo abierto al estilo mariposa, que es como lo preparo para ahumarlo en mi BBQ. También me recuerda un poco una rana diseccionada. Ahora me siento tonto.

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Pues a mí se me viene a la mente la imagen de un jabalí :boar:.

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fractura de pelvis veo yo.

también como un ser de mala pinta abriendo sus alas enfrente de una especie de caos muy chungo.

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Veo un conejo aplastado contra un vidrio del cual se le tomó una foto desde abajo. Se ve claramente las patas, la orejas y el par de dientes.

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Veo un yelmo

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Nunca he hecho el test ni he buscado las interpretaciones a las láminas. Siempre lo he visto como algo diabólico en sí mismo.
Me pasa lo mismo con los psicotécnicos que hacen en algunos procesos selectivos: jamás he querido hacer ninguno y por suerte nunca ha sido necesario.
No veo nada en la imagen porque todas las formas orgánicas simétricas me resultan artificiales y mi cabeza hace crack.
Fijo que tiene algún significado pero no me interesa saberlo.

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Veo una calavera y de cada ojo de ésta, de manera simétrica, veo que surge una figura rezando.

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Cómo sabéis que me gusta el tema he pensado que sería interesante ver qué opina Google de la imagen y que semejanzas le encuentra en búsqueda inversa y me da estas 4 imágenes:




Creo que tiene cierto parecido a lo que la mayoría vemos (calavera) y los conglomerados de quarzo entiendo que al ser caóticos los relaciona con el caos de la superposición.

Me quedo con la curiosidad de qué interpreta Google que es cada una de las 10 láminas y si algo tiene que ver con lo que la mayoría interpreta.

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Yo para el postureo… digo que veo un Ferrari F-12 Berlineta. :cristiano:

Yo veo una nevera que condensa malamente.

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Y que guarda dentro salsa verde :cage: