Llevo un tiempo sin publicar precisamente por esto


#1

Hace algún que otro mes llamaron por la mañana al telefonillo de casa. Era un repartidor que preguntaba por mi mujer. Me extrañó que le cambiase el orden de los apellidos, pero en principio no le di importancia, así que abrí el portal. Cuando llegó al rellano volvió a llamar y le abrí. Fue rápido. Llevaba una gorra, iba vestido de azul, con unos pantalones de trabajo, limpios y una chaquetilla de cremallera medio abierta. No llevaba ningún identificativo de empresa. Me entregó el paquete, no me pidió firmar nada y se marchó. Si en ese mismo momento hubiese sospechado algo me hubiese asomado al balcón para verlo salir, sobre todo para observar el vehículo en el que se marcharía. Dejé el paquete en la encimera y continué con mis cosas.

Cuando volví a la cocina para picar algo me fijé en el destinatario del paquete. Era una pegatina al uso. No había ningún matasellos ni nada que lo pudiese identificar desde fuera. El nombre, al igual que indicó el repartidor preguntando por el telefonillo, no era del todo correcto. El orden de los apellidos se encontraba cambiado y le habían añadido gratuitamente un nombre compuesto. Esto ya me hizo dudar bastante. Llamé por teléfono a mi mujer y le pregunté si esperaba algún paquete. Me dijo que ninguno. Tomando atención por primera vez en lo raro de aquel asunto, decidí abrirlo.

Era un teléfono fijo, un DOMO de Telefónica. Estos teléfonos la empresa te los cobra mensualmente con un alquiler. Yo no había pedido ninguno. Además, lo mejor de todo es que yo no tengo en casa contrato alguno con Telefónica. Pensé que se pudiesen haber equivocado de casa, así que bajé a hablar con el portero y a preguntarle por los mismos apellidos que aparecían en aquella pegatina. Me dijo que no correspondía con los de ningún vecino, que él había visto entrar al repartidor, que preguntó directamente por mi piso exacto y por los datos similares a los de mi mujer y él fue quien le dio paso desde la cancela exterior y que ya una vez dentro fui yo quien le abrí la entrada del portal. No consideré hacerle más preguntas al portero sobre si le vio marcharse en qué vehículo. Me volví de nuevo a casa.

Le di un par de vueltas a la caja, pero no encontré nada relevante. La caja exterior llevaba dentro otra caja, esta sí, con el teléfono y los cables para conectarlo. Me llamó la atención la inexistencia de precinto exterior. El teléfono al menos sí disponía de unas pegatinas entre el auricular y el panel de botones como para querer indicar que era nuevo, listo para estrenar. Como ya he dicho, no tengo contratado en mi hogar Telefónica, así que tampoco tenía necesidad alguna de cambiar mi actual teléfono fijo, que además es portátil y a batería, por lo que hacer uso de él resulta bastante más cómodo que cualquier terminar de cable fijo. Saqué un juego de destornilladores de electrónica y desmonté el auricular. Tengo que decir que nunca antes me había dado por desmontar un DOMO, por lo que cualquier cosa que me encontrase no tendría porqué llamarme la atención. Me puse a buscar fotos en Google, pero no saqué nada en concreto. Di con algunos blogs de gente que despiezaba electrónica y me puse a hacer comparativas visualmente. Todo parecía normal hasta que decidí enchufarlo.

Existen en el mercado diversos aparatitos bastante baratos conocidos como Ghost Detector. En Aliexpress tienes modelos que no superan los 7€. También existen inhibidores potentes que primero localizan la señal y luego la neutralizan. Por potencia no me refiero a la fuerza de la inhibición, sino a la calidad del aparato. El caso es que yo tenía uno, pero no tenía ni idea de dónde lo había metido. Conservo un microondas antiguo que me encanta, a pesar de que las esquinas suelen dar bastante calambre. Me gusta sencillamente por eso, porque desde que me di cuenta lo puedo utilizar como el mejor detector de señales. No sé qué cojones ocurrirá en su interior cuando se pone en marcha pero es capaz de joderme hasta el bluetooth de un altavoz portátil que de vez en cuando pongo mientras cocino. Imagino que muy sano tampoco tiene que ser, pero no es que me pase precisamente ocho horas al día con el microondas encendido. Así que cogí unos cuantos metros de cable de teléfono y lo enchufé en la toma de la cocina, coloqué el DOMO detrás del microondas y me calenté un vasito de leche. Con el auricular colgado, es decir, sin dar tono alguno, el teléfono empezó a emitir pequeños pitidos. Estaba claro, algo raro había en él.

Me hice con otro Ghost Detector porque no tuve huevos de encontrar el mío y ahora sí llegué a concretar de dónde venía la señal. No era precisamente del altavoz, sino más bien de la escucha. Todo empezaba a parecerse demasiado a una película de Scorsese, pero desde hace muchos años aprendí que la realidad siempre supera a la ficción. Me he planteado demasiado tiempo sobre si escribir estas líneas o dejarlas olvidadas en cualquier cajón. Lo bueno de ir cumpliendo años es que dejas de comportarte según reaccionen otros, así que aquí estoy, todavía un poco impresionado e intentando averiguar el verdadero interés en hacerme llegar un teléfono fijo con un micro oculto, un micro con una pequeña antena incorporada, lo que me hace pensar que podría obtener la señal además por cercanía con su receptor. Por si me lees, fenómeno, lo volví a soldar y lo vendí por Wallapop.


#2

Menuda movida. :trepidante:


#3

¿Va en serio o es algun tipo de microrrelato?


#4

Joder vaya historia… “El espía que surgió de Tabloide” Ya estoy deseando saber cómo sigue…

“Hoy le he comprado un teléfono de esos de Telefónica a un tipo por Wallapop…”


#5

¡¿Eing?! ¡WTF! :misterio:


#6

¿Y por qué esa experiencia te ha llevado a estar un tiempo sin publicar aquí?


#7

Y tan en serio.

No sigue. Por lo menos hasta ahora es punto y final.

Aquí no, en general. Me ha tenido apartado un poco de otros quehaceres más habituales entre los que estaba disfrutar un poco más de Internet.


#8

Madre del amor hermoso.


#9

Tu mujer no sera rusa


#10

Nadie se molesta en todo eso sino es por un fin similar en importancia.
Hablamos cuando usted quiera. Hay gente jodida, a la que debemos joder


#11

Estaba esperando que confirmases que no era una fabulación.

Hiciste bien en tomar precauciones.

Tened cuidado, compañeros, somos disidentes en el NWO.
Somos lo que en otros tiempos se llamaban “desafectos al régimen” y además somos de los que nos “significamos”.


#12

Claramente.


#13

Mis ideas iban por ahí, pero es que sinceramente no soy nadie como para ello, o al menos no creo que me dediquen tiempo. Tengo un par de pleitos vecinales importantes, uno de ellos con un moro que tiene un locutorio. Se dedicaba a vender tarjetas SIM sin solicitar DNI. Por ahí se inició un conflicto. Al otro no le doy importancia ninguna pero es algo en relación a la comunidad, aunque soy yo el único que tiene las pruebas reales. Ocurrió un accidente de ascensor donde murió una persona, un familiar de un vecino que iba a visitarle. Yo sé que fue el técnico, otro moro, porque me amenazó con algo parecido unas semanas antes. Me lo dejó caer y fue demasiado explícito. No sé si tienen relación entre ellos. Lo pongo por aquí porque nadie me relaciona con este perfil en Internet. Creo que es algo en relación al MundoReal 1.0 más que a informaciones vertidas por TAB u otros lugares. Por eso mismo quiero creer que la antena del micro era para obtener información a una cierta distancia. Lo consulté con un técnico especialista y me dijo que esas antenitas son potentes, pero que no para escuchar desde dentro del propio edificio, sino más bien desde el exterior, en una furgoneta por ejemplo.


#14

Joder con las “checas”ya están funcionando…


#15

Me apuesto lo que quieras a que en ese locutorio se planean atentados terroristas, reuniones de tráfico de drogas o cualquier otra cosa que invoque al demonio.

Putos moros.


#16

Sé que los mismos llevan un locutorio, un bazar y dos kebab. Lo de las drogas es vox populi, hasta el de MRW me lo dijo el otro día que entregándoles mercancía tenía los cogollos de marihuana envasados al vacío. Lo que aun no sé es si tienen algo que ver con el técnico del ascensor.


#17

:pringada:


#18

Pues yo en lo primero que he pensado al leer tu post es más bien en tu blog de 14.21 y sobre todo en tus trabajos de investigación sobre el Bar España, Alcasser, etc…

No es del todo descabellado que te hayan rastreado en internet hasta tu conexión física desde tu casa.

Yo no me lo tomaría a la ligera y tomaría precauciones, desde luego el asunto suena muy serio.


#19

La entrada de Las Niñas de Alcaser ha dado un repunte curioso los últimos meses, coincidente por cierto con la aparición de la niña chica fallecida en la vía de un tren, que durante una intervención sobre ese caso, el doctor Luis Frontela dijo que tras cumplirse los veintincico años de las Niñas de Alcasser, se podrían decir algunas cosas que siempre se mantuvieron en secreto.


#20

Entre otras cosas quería dejar constancia de lo acaecido por aquí. He visto que otros blogueros que suelen tratar temas conspiranoicos han empezado a tener algunos problemillas e incluso han tenido que pedir cierto apoyo a sus seguidores. Seamos claros, ahora gobierna el PSOE y quien quiera entender que entienda. Como desconzco cuál podría ser el siguiente paso prefiero dejar por aquí plasmado el porqué de si algún día desaparezco, al menos con el nombre de 14.21.

A mí por lo general me la vienen sudando todos los partidos políticos, no me caso con ninguno, a las pruebas de ello que tanto Alcaser como Bar España empapan a los dos principales partidos de masas que tenemos, PP y PSOE y de ambos he hablado largo y tendido, mordiéndome en pocas ocasiones la lengua, aunque sí en algunas, porque no tengo forma de demostrar todo lo que conozco, por eso siempre he guardado riguroso escrúpulo a la hora de rescatar algo que a lo mejor apareció en un periódico local hace veinte años y del que ya nadie se acuerda. Guardo fuentes primigenias de todo lo que he publicado, de todas las verdades que he dicho y aun todo lo que se haya podido leer es bastante menos que lo que en muchas ocasiones esconde la auténtica realidad.