“Los cerebros de hombres y mujeres son diferentes, igual que las mamas”

El neurocientífico lidera un nuevo centro de trastornos del desarrollo cerebral en Londres

P. ¿Los cerebros de hombres y mujeres son diferentes?

R. Sin duda. Hay ciertas estructuras que son más grandes en el cerebro de una mujer que en el de un hombre. En el hipotálamo, por ejemplo, hay núcleos que controlan algunos de nuestros comportamientos primarios que son diferentes. En las amígdalas cerebrales también hay ciertas diferencias. Hay muchos ejemplos de circuitos dimórficos en muchas especies de mamíferos, lo cual no es ni mejor ni peor. Es simplemente como es, igual que hombres y mujeres tenemos mamas, pero las desarrollamos de manera diferente. A nuestro cerebro le pasa un poco lo mismo. Yo creo que no tiene nada que ver con nuestras capacidades, sino con cómo se desarrolla la estructura de nuestro cerebro. En modelos animales, en Drosophila [las moscas del vinagre], por ejemplo, sabemos que existen circuitos neuronales que están presentes solo en uno de los dos géneros. Es solo cuestión de tiempo que encontremos lo mismo en mamíferos. Ya tenemos algunas buenas pistas.

P. ¿Tener un hipotálamo más grande no confiere, digamos, superpoderes respecto a un hombre?

R. No creo que sea una cuestión de superpoderes. Yo creo que explica, en cierta medida, por qué nos comportamos de una manera o de otra.

P. ¿Que los cerebros de mujeres y hombres sean diferentes puede explicar, por ejemplo, por qué los presidiarios son casi todos hombres?

R. Las diferencias que existen entre hombres y mujeres no son exclusivamente culturales. Hay una base biológica que subyace a algunas de nuestras diferencias. Todavía no entendemos en profundidad cómo se manifiestan, pero las diferencias que existen entre géneros no son única y exclusivamente culturales.

P. ¿A qué diferencias se refiere?

R. Por ejemplo, la capacidad para reaccionar de manera diferente a la violencia: la agresividad innata de los machos, que no solo ocurre en nuestra especie. Esto no quiere decir, obviamente, que las mujeres no puedan ser agresivas. Una parte muy importante de nuestro comportamiento tiene sus raíces en nuestra cultura, nuestra educación, etcétera. Somos una especie social. Pero todo lo que hacemos lo hacemos porque tenemos un cerebro dentro de nuestra cabeza que determina de alguna manera cómo nos comportamos.


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Muy importante, pero esto no es algo que se pueda discutir, igual que el tema de raza-Iq…

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