Los negros de la entrada del Mercadona, el periódico La Farola y el tráfico ilegal de personas


#1

Es complicado a día de hoy, por lo menos en la ciudad de Madrid, no terminar encontrándote un negro impávido en la puerta de cualquier Mercadona o de muchos otros tantos supermercados. Dicho lo de negro alejado de todo sentido despectivo, pero no por ello vamos a dejar de obviar la cualidad significativa en cuanto a raza que les une a todos y que en adelante les mostraré la importancia del asunto. Antiguamente ofrecían un periodicucho como La Farola, transportando a España lo que ya se conocía en Nueva York como Prensa Social, algo que nadie leía a cambio de dos euros, uno de ellos destinado a pagarlo y otro a ayudar al necesitado. Normalmente el periódico ni se pedía y se terminaba dando solamente un euro -antiguamente 50ptas costaba la publicación y 150ptas era el apoyo económico- digamos que se producía una especie de transacción ficticia disfrazada, limosna al fin y al cabo. Nada negativo por otra parte, todo el mundo es libre de mendigar si lo desea o necesita y a su vez el resto de viandantes lo es para aportar a cada causa personal que considere. Lo curioso es que los menesterosos de siempre han hecho honor a su significado, es decir, eran personas carentes de lo necesario para vivir, algo que a día de hoy ya no ocurre.

La Farola no es más que una publicación a saltos en el tiempo que recopila en la actualidad artículos sacados de Internet, sin firmas ni de periodistas ni autores. El fundador del medio es el francés Georges Mathis y ya en 1998 fue detenido en Barcelona. Actualmente tiene más de 75 años y se desconoce su paradero. A través de la sociedad La Réverbère desvió los beneficios para lucro personal, alejándose de toda finalidad primitiva que era la de ayudar a los desfavorecidos, con lo que llevaba ya arrastrado consigo en la desgravación con la Agencia Tributaria en diferentes países. Fue denunciado tras no pagar ni impuestos ni aportar nada a la Seguridad Social española. Se le imputaron los delitos de estafa y publicidad engañosa. Después de todo esto parece que se esfumó.

La policía investiga al promotor de “La Farola” por presunta estafa

La mendicidad se ha convertido en una profesión como cualquier otra. En España el libre ejercicio de pasar las horas viéndolas venir ejerciendo de mendigo no está penado, salvo que se haga uso de un menor. Una simple carpeta con un único ejemplar de La Farola es el signo y marca de un punto del mercadeo ilegal de la necesidad. La mayoría de ellos no van a hacerte entrega del periódico ya que solamente tienen uno, es un señuelo, es su manera de hacernos creer que están trabajando. Si se quedan sin ningún ejemplar tendrán que ir a comprar más.

De George Mathis bastante poco se sabe. No atiende a ningún medio. Se le ha visto por Alicante hace años en una de las asociaciones desde donde repartía sus ejemplares. Esa misma asociación, la ONG Alicante Acoge, ya en 2001 le responsabilizó de traer ilegalmente rumanos a España. Para colmo ha escrito diversos artículos en diarios extranjeros hablando sobre los problemas migratorios, mostrándose como un caballero de la causa. El teléfono de su editorial Edizione Via Speranza en Turín directamente ni existe ni está recogido en España por ninguna empresa de servicios de telecomunicación.

Luces y sombras de "La Farola"

Esto fue lo que ocurrió en 1998 con los trabajadores de la asociación de Georges Mathis. Cerró tras fundar otras empresas diferentes y desapareció tras desviar los fondos sin entregar a ningún trabajador carta de despido alguna. El único contenido audiovisual que he conseguido se encuentra en su mitad en lengua cooficial.

Antes del 1 de enero de 2007 Rumanía y Bulgaria no formaban parte de la Unión Europea y por lo tanto eran considerados extranjeros dentro de nuestras fronteras. Los principales vendedores de La Farola por aquel entonces provenían de dichos países. La propia organización de Georges Mathis y su periódico eran los encargados de organizar el efecto llamada para retroalimentar su negocio vendiendo una oportunidad libertaria de una vida mejor. En España las cosas funcionan de una manera muy especial pero en Holanda se dieron cuenta de la historia y cortaron el chiringuito mafioso. En el año 2010 prohibieron la venta de este periódico a rumanos y búlgaros ya que la intención de esta asociación era la de favorecer los intereses de los emigrantes y ambos países ya formaban parte de Europa, por lo tanto ya estaban viviendo en suelo patrio.

Los inmigrantes se quedan sin "La Farola"

A día de hoy observo que la casi la totalidad de sus vendedores son africanos, en su mayoría nigerianos, ciudadanos todos que no disfrutan de la libertad deambulatoria por el Espacio Schengen. Tengo que decir que de vez en cuando mis propios familiares le han facilitado al señor nigeriano del Mercadona comida, víveres alimenticios, como un litro de leche o un paquete de magdalenas y educadamente siempre lo ha agradecido. Esto no lo cuento para que creáis que me convierte a mí en mejor persona, todo lo contrario, de hecho les hice ver que no lo volvieran a hacer jamás, que quien tenía para un Samsung Galaxy tiene para desayunar. Lo más enrevesado de todo es que el mismo día que recibió la ayuda fue a comprarse por la tarde unas gafas de sol a una óptica. Salió de allí muy avergonzado porque quien le atendió y cobró fue la misma persona que horas antes le había entregado los alimentos. Lo curioso de todo es que hablamos de africanos que muchos no llegan a la treintena y que disponen de una capacidad muscular que ya la quisiéramos la mayoría de españoles. No están enfermos, van bien abrigados y disponen de smartphones con líneas dadas de alta que se pueden financiar. Algunos llevan las barbas bien perfiladas y un corte de pelo hasta moderno diría yo. Por lo que he podido leer, Georges Mathis es considerado un dios en Nigeria.

No tengo prueba alguna y que Dios me libre de realizar ninguna acusación, simplemente abro una hipótesis por todas las lecturas acumuladas, pero intuyo que el entramado de Georges Mathis se basaba en la facilitación del paso ilegal de fronteras para todos aquellos que estuviesen dispuestos a vender su publicación una vez llegasen a su destino. Georges Mathis no gana un duro con el aporte que el viandante hace al mendigo, pero con la red de inmigrantes de su mano se asegura la venta del 100% de su publicación. Hasta 150.000 ejemplares a un euro, echen sus cuentas, todo esto sobre la espalda de incrédulos voluntarios y otros tantos trabajadores que dejaron de cobrar. Creo que ha vuelto con la misma fuerza y con la estrategia comercial de posibilitarle la entrada a muchos africanos. Al igual que utilizaba sus bases en Francia, Italia o en Canadá para comerciar directamente con la inmigración Rumana o Búlgara como así aseguraba la propia ONG con la que trabajaba en Alicante, no me cabe ninguna duda de que a día hoy, Georges Mathis junto con su conglomerado de empresas y con las personas que están al cargo de ellas, están haciendo exactamente lo mismo que en 1998.

El sentido de ver diariamente a africanos fuertes y sanos en edad de trabajar echando las horas perdidas en las puertas de los supermercados no viene porque arrastren una condición vaga y poco productiva, sino porque están pagando la deuda que posiblemente años antes contrajesen.

Como escribió Juan José Ferández Sanz en su obra “¡Qué informen ellos!” y dijo así:

“La Reverbere, de George Mathis, -con filiales también en Canadá, Alemania e Italia-, ha llegado a tirar 150.000 ejemplares, convirtiéndose en modelo para otras muchas del género. Como experiencia y actuación social sin duda ha sido positiva, a pesar de los juicios posteriores en que se ha visto involucrado su fundador en la propia Francia, por actitudes presuntamente tachas de xenófobas y racistas- de ser así, sin duda ya no son tan encomiables-; aunque, al parecer, subyace también un trasfondo dinerario y control de la publicación.

En el siguiente link os dejo una artículo sobre La Prensa Social donde se presentan unas bases y se desarrollan un poco llos números de las publicaciones que se vendieron y se siguen vendiendo en España.

El Fenómeno de la Prensa Social

Hay que decir que sobre este tema la información no está muy extendida y que el propio periódico El País publicó dos notables aunque escuetos artículos que a pesar de compartir el mismo título para ambos el contenido era dispar. El primero de 13 de mayo de 2001 -ya linkeado en esta publicación- y el segundo de 7 de febrero de 2010.

Vecinos de Alcalá de Henares se han hecho las mismas preguntas y han querido recogerlas en este vídeo de dos minutos.

He encontrado el testimonio de un antiguo trabajador de Georges Mathis que me ha resultado magnífico y sencillamente perfecto para la ocasión puesto que nos nutre con su propia vivencia. Una opinión real como cierre.

Quiero dejar todo este contenido aquí porque no me sorprendería si me termino dando de bruces con un reportaje de investigación de los que capitanea Gloria Serra. Tengo la sensación de que las sombras de Georges Mathis se extienden hasta la actualidad y con la misma o más fuerza que antes. Repito, es tan sólo una ocurrencia mía.


#2

Me quedo con la opinión del ilustrador cuando dice que le exigió que le diera el trabajo y que firmara detrás que nunca le iba a pedir ningún derecho de autor sobre ella y que además la obra era de ese señor Mathis. Vamos, un sinvergüenza. Si esa vivencia es cierta, que por otra parte no tengo porque dudar de ella, me es muy factible de tal pájaro la hipótesis que has presentado.


#3

Es como aquel capítulo de los Simpson donde la doctora Bushwell iba de ecologista pero utilizaba a los monos para explotar las minas de diamante.


#4

#5

Muy buen trabajo, como siempre @14.21. Voy a aprovechar este hilo para contar la única “experiencia” que he tenido con el periódico La Farola:

El año no lo recuerdo bien pero sería 2000/2001. En mi camino hacia la universidad pasaba siempre por una de las esquinas próximas a El Corte Inglés de Nervión (Sevilla). En dicha esquina siempre estaba el mismo hombre vendiendo La Farola, anunciaba el periódico con una musicalidad peculiar “la-farolaaaaa”, repetía cada vez que alguien pasaba por su lado.

Nunca supe su nacionalidad pero todo apuntaba que era de Europa del este. El hombre parecía una estatua, parecía educado, paciente y respetuoso. Me pregunté muchas veces qué azares de la vida le llevaron a esa situación. Me transmitía lástima y compasión.

Un día lo vi con una bolsa de McDonald’s en los pies, el hombre se comió allí mismo la hamburguesa y mientras se terminaba la Coca-Cola con su mano derecha, portaba el periódico con la izquieirda. Me pareció admirable.

Justo cuando lo sobrepasé, una mujer salió de la tienda donde él estaba apoyado. Fue cuando sorprendidos, escuchamos un descarado y estruendoso eructo. Aquel hombre al que imaginaba educado y diligente no era más que un cerdo inadaptado sin una pizca de vergüenza.

Desde aquel día, cada vez que pasaba por aquella esquina y lo veía con el periódico en la mano, me repetía mentalmente: “estás donde tienes que estar”.


#6

Hace un año me ocurrió algo similar que me dejó perplejo. Estaba dentro de una sucursal de Loterías y Apuestas del Estado y delante tenía una mujer que pudo comprobar alrededor de 15 boletos entre todas las apuestas que se puedan jugar ahí. Sinceramente ya de lejos parecía una esquizofrénica, con unos harapos y unas formas para nada compatibles con el mundo de la razón. No cobró nada de lo que comprobó, no tuvo suerte, ningún premio. Nada más darse la vuelta para marcharse estaba yo justo detrás suya esperando pacientemente mi turno y me pidió un euro para jugar La Primitiva. Me dio la risa y le dije que no le daría nada. Me insistió y le reiteré esta vez con mayor claridad que no le iba a dar absolutamente nada y menos para que jugara La Primitiva.

Al salir, justo en la puerta había un mendigo con su carpetita azulada y La Farola dentro. La misma mujer que me había pedido dinero sacó ahora un pequeño monederito de un bolsillo y le dio un euro al mendigo. Me quedé perplejo. Pretendía, teniendo ella, que le pagase yo el puto boleto de La Primitiva. El mendigo tenía unas espaldas que ya las quisiera yo para cargar sacos en el muelle. Se guardó el euro, entro al bar de al lado y se pidió un chupito de ginebra, a las 12:30 de la mañana. Cuando me paré a observarles tuve la misma sensación que comentas, “estáis donde tenéis que estar”.

Encima para colmo yo tampoco llevaba ningún boleto premiado.


#7

Aunque tengo un mercadona cerca de cada suelo hacer la compra en El Corte Ingles y si, tambien hay un negro en la puerta que va saludando a todo el mundo de la calle. No quiero parecer insensible pero me molesta cada vez que me saluda.


#8

En mi ciudad (al norte) tambien hay negros pero no venden La Farola. Es curioso, antes había gente del este y han desaparecido, no me quiero ni imaginar la batalla por el puesto.

Bueno, miento un poco, en el mercadona cercano a mi casa hay dos entradas, en la más importante hay un negro siempre, en la otra un tio del este que no creo que tenga más de veintipocos y que casualidades de la vida el otro día comprando en otro supermercado que estaba un poco más lejos. ¿Cúal era su compra? Una cosa, única… Una botella de JB… Cosa que que queréis que os diga, me parecio bastante mal, por suerte jamás le he dado ni le daré, pero ya me las apañaré para que todo dios que pueda se entere que el tio se lo gasta en comprar alcohol.

Por otro lado, en esa misma puerta a veces hay otro tio del este, más gitano y con peor pinta… Casi siempre está tirado en el suelo como si estuviese echando la siesta, vamos, que dan unas ganas tremendas de darle dinero… Y tiene al lado una bici pintada con spray dorado de malas maneras… Igual soy un poco malpensado, pero huele a robada a la legua.

Lo que está claro es que en este país se deporta poco… No es normal la cantidad de gente que hay que no aporta nada, más bien todo lo contrario, suponen una carga. Hay miles y miles de personas mendigando y dando por culo a lo ancho y largo del país. Después para que nos venga Podemos con el rollito de los pobres, de los niños y tal? Pues mira, si echan a toda esta chusma seguro que son muchos menos.


#9

He vivido en Alicante muchos años y hay algunos tullidos y ciegos veteranos que es obvio no pueden valerse por si mismos, pero siémpre están en la zona más céntrica. Me juego a que los dejan con una furgoneta y al final del día a pasar caja.


#10

Probablemente sí… O no. Yo me sé de una menesterosa que va y viene en taxi a la esquina en la que pide limosna, cumpliendo una jornada laboral rigurosa. En fin, que por una caridad mal entendida y peor ejercida puede sobrevenir la peste. O, si lo preferís, el camino que conduce al infierno está empedrado de buenas intenciones. Personalmente, sólo me fío de Cáritas, que sí ayuda a quien realmente tiene necesidad. Lo demás, como decía el personaje de Fortunata en “Fortunata y Jacinta”, “¡Papas!”.


#11

No eres el único al que le molesta ese comportamiento. A mi me irrita al mismo nivel que cuando en un semáforo me dan golpecitos en el cristal para llamar mi atención y venderme pañuelos.

No existe tal batalla. Vienen ya confeccionados desde sus propios países. Los sitios son para los mendigos que ya conocen el sistema de Georges Mathis. Está perfectamente ordenado.

Esto es justo como indicas. Creo que ya se demostró en un reportaje televisivo de cómo se comerciaba con la mendicidad. Hicieron seguimientos por así decirlo a los más “famosos” mendigos de las principales calles peatonales de grandes ciudades y resultó ser una mafia de rumanos que traía tullidos para comerciar. Los resultados económicos eran una pasada.

Si es española te aseguro que el propio taxi se lo pagan sus familiares y luego ella entrega en casa la recaudación a cambio de cobijo y agua caliente.


#12

Pasaste cientos de veces y te parecia educado, paciente y respetuosos. Un dia lo viste que no se repremio un eructo delante de una mujer y te parece un cerdo merecedor de unq vida miserable. Lo dices en serio oque te pasa? por esa regla de medir nadie mereceria vivir?


#13

No sé si visteis esta noticia.


#14

Oe yo te diria qu taches a antena3 de tus fuentes


#15

Para empezar jamás he dicho que no mereciera vivir, tienes una facilidad para inventar cosas envidiable.

El problema no fue eructar delante de una mujer y también delante mía, sino la forma en cómo lo hizo, en plena calle y de una forma desproporcionada, dio vergüenza.

Y puestos a ser tiquismiquis, el tiempo que yo tardaba en pasar por su lado y pasarlo de largo podrían ser de 4 a 5 segundos, sumándolos todos podríamos decir que ese hombre me demostró en 4 minutos que era un cerdo maleducado.


#16

Segun tu opinion entiendo lo que te preocupa son las formas, por ejemplo un tipo como Correa no te pareceria tan despreciable como un sucio mendigo maleducadoa


#17

jajajajaj causas risa, dices “según tu opinión”… pero qué sabrás tú cuál es mi opinión. Es como si yo te digo que “según tu opinión entiendo que tú eres un cerdo como él y por eso lo defiendes”, así que dejemos los “según tú” a parte.

Los rojos sois la hostia, si tuvierais la misma habilidad que tenéis de meter al PP en todas las conversaciones para buscar trabajo otro gallo os cantaría. Qué tendrá que ver Correa con un cerdo vende Farolas.


#18

Cualquiera que haya tenido un negocio al por menor, sabe que los moros, negros, gitanos y sudacas jóvenes, suponen el 95% de los robos que puedan producirse.


#19

Pues el articulo en resumen el cerdo es el director del periodico que desvio los fondos para los nesecitado en su beneficio, pero tu pasas por alto eso y te quejas de que cuando vas en tu carro te molestan los mendigos que te cruzas en los semaforos


#20

Aquí las señoras también hicieron de las suyas metiendo a granel cosas en el tetero.