Los p*tos «influencer» y la madre que los parió


#1

Os voy a contar un pequeño secreto. La palabra que más detesto del mundo es «influencer».

Antes, las personas que ejercían influencia sobre otras eran aquellas que habían dedicado su vida al estudio en profundidad de un campo particular, a través del cual habían logrado cierta sabiduría. La influencia sobre los demás era resultado del respeto de aquellos a la sabiduría de este. Escuchar sus opiniones servía para aumentar el saber personal.

Ahora, estos autoproclamados «influenciadores» ejercen la influencia cómo profesión. No es resultado de nada, salvo de su capacidad para atraer la atención, a menudo a través de proclamar grandes idioteces. Su profesión, al parecer, es influenciar con sus opiniones ignorantes y desinformadas a la masa. Esta, a su vez, los adora y respeta transmitiendo esas opiniones y haciendo por ello gran daño a la sociedad.


#2

Ejemplos prácticos. Cuáles te irritan más.


#3

Todos los youtubers tipo el rubios, dalas, los políticos tipo Rufian y todas las influencers de moda de instagram. Ya me entendéis, esa clase de personas. Y los ofendiditos. Joder, como detesto a los ofendiditos.


#4

Muy buenas, criaturitas del señor


#5

Falso.


#6

#7

En mi opinión quizá deberiamos preguntarnos a quién o a qué nivel de personas pueden influenciar. Supongo que a las que no quieren pensar demasiado por si mismas. A mi me preguntas por algún influencer y no sé decirte ni un sólo nombre. Pero tampoco sabría decirte ningún concursante de GH (x) o de OT (y) o de famoso que salga en Sálvame. Por no hablar del mundo del fútbol más allá de un deporte.


#8

Los influencers (asco de palabro, tiene razón Don @AmancioOrtega) son connaturales al mundo actual. Es su vivo reflejo.

Pero no desfallezcáis. Esto cambiará. Estoy seguro.


#9

¿Estás seguro de que ésto tiene visos de cambiar? Porque yo no lo veo tan claro…

Desde el momento en que un niñato imberbe y sin criterio pueda decir lo que le salga del rabo de cualquier cosa y que sea ésto tomado en consideración en mayor o menor medida en función del número de followers que pudiera tener, me parece poco menos que preocupante por el estado de salud mental de la sociedad en la que vivimos.


#10

Yo creo que el tema es interesante pero a su vez es complejo.

Tomemos el caso de los Youtubers que hacen vídeos sobre algún juego.
Yo en mi caso, me pregunto, qué emoción existe ver a otro jugar?.
Evidentemente obviando el tema de mirar un vídeo para saber de que trata el juego, pero los casos donde se sacan temporadas enteras sobre algún juego y al fijarte en las visitas son un éxito. Ese caso, es donde pienso, qué esta pasando?
En el mismo caso pienso sobre el humor, la mayoría suele tener vídeos haciendo el ridículo, donde da a pensar. Joder, y tus padres pensaban haber tenido un varón

Igual pasa con esos canales de política o ciencia que hacen el contenido a pruebas de tonto para que todo dios comprenda, pero que al reducirlo solo consiguen cambiar la idea o llevarlo al absurdo.

En conclusión:
1- Hay muchos subnormales por el mundo.
2- Están aprovechando a los subnormales para crear una cartera de clientes publicitarios para vender una marca.
3- Tontos no son, pero serian una especie de estafadores postmodernistas.

P.D: Tambièn odio esos canales que juegan con tantos efectos especiales pero efectos baratos, que el vídeo queda muy para gente pobre.


#11

Yo creo que sí. Soy optimista en eso.

Todo esto va por rachas. Ahora es la racha de la “generación más preparada de la historia” (permitidme que me descojone aquí).

La sociedad actual es una sociedad totalmente infantilizada. Una sociedad que no quiere obligaciones, pero sí quiere derechos. No quieren admitir que para obtener tus derechos, es condición “sine qua non” cumplir con tus obligaciones. Del tipo que sea.
Están acostumbrados a no admitir responsabilidades. La culpa siempre es de otro. Siempre esperando a que otro les saque las castañas del fuego. Bien los papis, bien papá estado.

Es una sociedad de consumo rápido. Todo se consume rápidamente. No se analiza, no se coteja, no se para uno a pensar en lo que está viendo u oyendo. Es una sociedad muy banal.

Todo eso, quieras o no, se refleja en los ídolos de masas.

En cuanto a los “influencers”, yo aquí cribaría, porque no todo es igual. Hay algunos que incluso me merecen respeto.

Como comentaba, la racha de estos pronto se acabará y lo que normalmente suele suceder, cuando la gente se cansa ya de tanta gilipollez, es que llega la antítesis de lo que había.


#12

Habría que ver quién es y quién no es un “influencer” y en qué momento (o a partir de qué número de seguidores) se convierte en uno.

Sin embargo yo no creo que todo ésto sea una “moda” pasajera en tanto que las redes sociales no lo son y éstas han configurado un nuevo modelo de interacción: personas con personas, personas con marcas (empresas), empresas con empresas… y si quieres podemos “ampliar” el concepto a los “community managers y la madre que los parió”.

Es cierto lo que dices pero no creo que sea fruto de nuestra sociedad y de nuestra época solamente (no voy a ponerme apocalíptico aquí). Lo que sucede es que ahora tenemos “demasiada” información, más de la que cualquier persona sensata y racional puede (y necesita) analizar para tomar decisiones en su día a día.

La mayor parte de toda esa información es en sí banal y por tanto despreciable. El problema es que, hoy por hoy, no hemos aprendido (pongamos que me incluyo) a discriminar la información (relevante y no) y nos la quedamos toda para no perdernos nada y de ahí que tengamos necesidad de ser “followers” de todo menos del sentido común.


#13

Y es entonces cuando aparece la figura del “curator” la cual no sé si amo u odio como todo en esta vida.


#14

Un ejemplo muy claro de lo que digo: la tierra plana.

Si hace 15 años me viene uno diciendo que la tierra es plana, no sólo lo mandaría a paseo, sino que realmente pensaría que está loco.

Pues hoy somos bombardeados con MILES de videos sobre la tierra plana. Si uno ha estudiado en un sistema educativo medio competente, cómo el español, seguramente aún sea capaz de distinguir que es una chorrada.

Ay, pero ¿qué pasa si uno vive en un país con un sistema mierdoso o sin sistema educativo? Porque recordemos que la mayor parte de la humanidad vive así.

Pues pasará que esa gente, que tienen acceso a internet, acabarán creyendo que la tierra es plana.


#15

¿Y no es plana?


#16

Claro que es plana. Acaba en Finisterre. juasjuas

Preguntad a los que aspiran Fariñasnif, veréis que corroboran tal afirmación.

Otros dicen que la Tierra es como un balón de fútbol: formada por 20 hexágonos y 12 pentágonos. Todos planos. Se cosen y … voilà:

Sólo hay que hincharlo y se convierte en lo que los entendidos llaman “esférico”. Yo lo llamo balón.


#17

:clap:


#18

No se nos deben olvidar los “youtubers”, primos hermanos de los “influencers”.

Lo grave de la historia es que ambos se creen que ejercen una profesión.
Vale que los tiempos cambian, pero no termino de entenderlo como un trabajo.
Me gustaría pensar que individuos como el de “cara anchoa” son la excepción a la regla, pero sospecho que no es así.
Y que con tal de recibir “me gusta” a sus vídeos hacen lo que haga falta.
Algo así como el populismo de Podemos llevado al campo de YouTube.


#19

El mayor influencer de tu vida es tu madre y la madre que la parió tu abuela.

Las personas que se pasan la vida estudiando no suelen tener gran influencia, quienes la tienen suele ser por un logro o fama, que los convierte en importantes o en héroes.

El origen del problema es que esa influencia se puede transmitir, dando un premio o titulo a un tipo de personas, este adquiere un reconocimiento. Y quien concede estos premios o títulos suele darlos después según sus intereses, haciendo que lo único que importe es si tienes el titulo X para hablar de un tema, y bloqueando a los demás ya sea legalmente, o por otros medios.

Cuando aparecieron los primeros foros, blogs,… la gente pudo hablar de temas que le apasionaban sin tener que presentar primero el titulo X, pero que cuando los leías se notaba que hablaban con conocimiento de causa.

Lo que pasa ahora es que con las redes sociales y la entrada masiva de gilipollas, hay una cantidad de ruido gigante donde la gente quiere sus 5’’ de fama.


#20

El mayor influencer de la historia ha sido Jesucristo