Nacionalismos y etnonacionalismos en una Europa decadente


#1

A los nacionalistas de derechas de todas partes del mundo se nos acusa de exagerar el poder que tienen las naciones. Todos los pueblos hacen alarde de sus baluartes, sus acervos culturales, históricos y genéticos porque es la argamasa que les da identidad frente a otros grupos.-
Los alemanes se consideran el ombligo del mundo, los ingleses se consideran que son doblemente el ombligo de la civilización, los franceses consideran que su país es la cuna de la civilización, de igual forma los griegos. Todas las naciones se consideran la tapa del frasco.

Los españoles y castizos descedentes de sus ex colonias debemos considerar esto también y dejar de odiarnos a nosotros mismos. Durante mucho tiempo tener cultura e identidad y pasado hispano significó materia de orgullo hasta que el marxismo cultural destruyó esa idea la reemplazó por el revanchismo indigenista panchi. No me imagino siendo otra cosa que venezolano, porque soy venezolano descendiente de españoles y mi identidad, cultura, genética y valores se asemejan más a los españoles peninsulares que conquistaron estas tierras que las retrógradas indios caníbales adoradores de la pachamama.

Considero que el nacionalismo en todos sus aspectos debe ser también practicado con algo de decencia Nadie puede prohibirle a un pueblo vivir en su tradición e historia, con sus glorias y derrotas. La etnicidad es el punto de partida y el punto universal de llegada. Como nacionalista he pensado durante mucho tiempo que la nación es el punto donde comienza la evolución. Cuando los pueblos desaparecen comienza a construirse la torre de babel, una ensalada multicultural que ha traído consecuencias nefastas a todas partes del mundo donde ha sido implementada.
Mi experiencia en tabloide ha sido enriquecedora con el tema del nacionalismo porque entiendo el rechazo que se tiene de lo retrógrado que han llegado a ser los pueblos de sus ex colonias, que con su ola masiva de inmigración hacia la Madre Patria que es España han derruido muchos aspectos de ella, han traído crimen, malas costumbres, le han quitado puestos de trabajo a los nativos españoles y han encarecido la seguridad social.

He notado como muchos nacionalistas en tabloide creen que la mejor forma de sociedad es la del etnoestado, que es racial y étnicamente homogéneo. ¿Pero es posible tal homogeneidad en un país como España? Me gustaría saber si es posible de boca de un español.

Pasemos entonces a comentar primero la homogeneidad racial y luego la homogeneidad étnica.

Si bien sabemos que la homogeneidad racial es posible, ya que hace unas pocas décadas casi toda Europa era homogéneamente blanca hasta que la Unión Europea decidió con sus socialistas importar mano de obra barata para el consumo, eso cambió y hoy por hoy, las partes significativas pero menguantes de europa y las sociedades de esa diáspora blanca que son regiones y grupos de hombres y mujeres enteros tienen nada de no blancos.
Por lo tanto es muy concebible que dentro de unas pocas décadas, mediante el desplazamiento de fronteras y poblaciones podamos crear patrias racialmente homogéneas para todos los pueblos europeos y dejar a mis sudacas donde pertenecen, en mi tierra matándose unos a otros.

En ningún otro momento de la historia el desplazamiento de masas ha sido tan sencillo, por eso es que los países europeos están siendo invadidos. Pero si es posible que vengan aquí, es posible que se regresen al hueco infernal de donde vinieron. Yo hice referencia de esto en este hilo. Si vienen a pie, se pueden regresar a pie, de igual manera que si vienen en avión se pueden regresar en avión, si vienen en trenes, y coches se pueden regresar de la misma manera. No hay carencias de medios técnicos para repatriar a los que los europeos no consideren aptos en sus países. Las élites que dirigen Europa carecen simplemente de la voluntad política para hacerlo, pero con el ascenso de Trump en EEUU y de otros nacionalistas populistas esa tendencia está surgiendo y pienso que se consolidará.
Pienso lo mismo de Venezuela, un país que recibió cientos de miles de inmigrantes europeos a mediados del siglo XX que enriquecieron y homogeneizaron la piscina genética de mi país, algo que le dio mucha rabia a la izquierda y comenzaron a importar colombianos, peruanos y ecuatorianos de la peor calaña para destruir un país con tanto potencial como el mío.
Haciendo esta completa aventura excepcional a la homogeneidad racial cabe destacar por una parte que en las sociedades coloniales blancas pueden existir poblaciones aborígenes blancas relictas que son demasiado pequeñas y aisladas para construir etnoestados independientes y soberanos. Así que se podrían crear reservas étnicas soberanas con la máxima autonomía local para que puedan llevar sus vidas como mejor quieran. Pero es menester señalar que no hay poblaciones aborígenes no blancas en España ni en el resto de Europa, por lo que tales reservaciones no son requeridas allí.

Los etnoestados blancos tienen que tener y mantener relacioens comerciales y diplomáticas con algún tipo de sociedad no blanca, eso conlleva a turismo y viajeros de negocios y residentes que no son blancos como diplomáticos, encargados de negocios ya fines.
Dado que las repúblicas de la ciencia, la tecnología, las artes y las letras tratan con valores universales, son inherentemente cosmopolitas, un etnoestado blanco podría también desear acoger a estudiantes, científicos, eruditos y artistas de países no blancos, por períodos variables de tiempo.

En ambos casos, sin embargo, un etnoestado blanco mantendría a tales poblaciones lo suficientemente pequeñas como para ser manejables y segregadas del resto de la sociedad, por lo que cualquier ciudadano que así lo desee podría evitar por completo tratar con los extranjeros raciales. Esto significaría que tal etnoestado podría garantizar de facto la homogeneidad racial a todo ciudadano que lo desee. Además, todo no-blanco que viva en tal sociedad aceptaría y viviría por las normas blancas de comportamiento. Esto es exactamente lo opuesto al multiculturalismo actual, en el que se espera que los blancos abandonemos nuestras normas y prácticas cuando los extranjeros lo exijan.

Esto nos lleva a una triple distinción:

  • Homogeneidad estricta — es decir, la falta total de extranjeros raciales o étnicos.

*Homogeneidad de facto — lo que significa que aunque existan elementos ajenos, están segregados para que la inmensa mayoría de las personas — todas las que quieran — vivan en una sociedad de facto homogénea.

  • Homogeneidad normativa — lo que significa que incluso si los elementos extranjeros están presentes, acepten y actúen de acuerdo con las normas de la sociedad.

En Europa, uno puede simplemente repatriar a todos los no blancos a sus patrias ancestrales. Pero eso nos dejaría una Europa en la que las fronteras políticas rara vez se mapean claramente en torno a las fronteras étnicas. Uno podría rectificar esta situación rompiendo los estados multinacionales y desplazando gente y fronteras. Pero todas estas soluciones son mucho más costosas que la remoción de intrusos no blancos, simplemente porque los costos primarios deben ser asumidos por blancos.

Es posible creer que la ruptura de los estados multinacionales según divisiones étnicas — por ejemplo en Yugoslavia, Checoslovaquia, Bélgica, España, Francia o el Reino Unido — es la mejor manera de resolver los conflictos étnicos y preservar la diversidad étnica.
Hay dos maneras de alcanzar este fin: el camino fácil y el camino difícil, el divorcio de terciopelo de los checos y eslovacos, o las guerras y la limpieza étnica de los Balcanes.

Pero a medida que se revelan los referendos escoceses y catalanes, los impulsos nacionalistas de mucha gente son invertidos en la preservación de los estados multinacionales, incluso de la secesión de los pueblos que desdeñan como atrasados, inferiores, izquierdistas y decadentes.

Sólo podemos esperar que estos sentimientos vayan disminuyendo a medida que la marea del pensamiento etnonacionalista siga subiendo.

Imaginemos, entonces, una Europa en la que las tensiones étnicas más graves han sido resueltas por medio de secesiones, divisiones y, donde sea necesario, intercambios de población. Incluso en una Europa así, todavía habrá minorías étnicas: suecos en Finlandia, húngaros en Rumania, polacos en Lituania, etc.

También habrá europeos que deseen trabajar y estudiar en otros países europeos, europeos que se casen con gente de otras naciones y europeos que quieran jubilarse en climas más cálidos. También, debido a que la desgracia puede acontecer en todas las sociedades, el derecho internacional debe requerir que todo estado soberano haga provisiones para los refugiados de desastres naturales, guerras y opresión.
Condiciones similares se aplicarán en las sociedades coloniales europeas, con la diferencia añadida de que también podrían tener poblaciones relictas aborígenes no blancas.

¿Cuál debe ser nuestra actitud hacia la gente de otras naciones blancas?

Los etnonacionalistas desean preservar las distintas culturas y los tipos subraciales europeos, que es el objetivo de tener patrias distintas en primer lugar. No queremos ver la aparición de un hombre europeo homogéneo o una monocultura blanca, ya sea en versiones consumistas/populares “bajas” o marxistas culturales “altas”. Por lo tanto, las políticas hacia otras naciones blancas deben tener este objetivo en mente. El objetivo de preservar los distintos países dicta que:

  • Ninguna sociedad blanca debería permitir grandes poblaciones de trabajadores invitados de otras sociedades blancas, o crear condiciones que conduzcan a que un gran número de su propia gente busque trabajo en el extranjero. Todas las sociedades blancas deben tener políticas de empleo total para sus propias poblaciones.
  • La inmigración entre las sociedades blancas debe minimizarse. Prácticamente todos los casos deberían ser por matrimonio.
  • El proceso de naturalización debe promover con firmeza la homogeneidad normativa, es decir, la asimilación de la lengua y la cultura dominantes por parte de los inmigrantes y especialmente por sus hijos. Es posible para los europeos unirse a otras naciones europeas, y aunque podrían no asimilarse plenamente, sus hijos ciertamente pueden.
  • Se debe permitir que los grupos étnicos minoritarios retengan sus propios idiomas y culturas. No debería haber una asimilación forzada, como habría bajo regímenes nacionalistas cívicos, ya que esto simplemente crea conflictos. Pero por la misma razón, las minorías crean un gran resentimiento negándose a aprender el idioma dominante y exigiendo que el estado los atienda instituyendo el bilingüismo. De nuevo, el principio debería ser la homogeneidad cultural normativa, lo que significa que los forasteros deben atenerse a la lengua y costumbres locales. Si encuentran opresivo esto, tienen patrias a las que pueden mudarse.
  • Los expatriados de otras naciones blancas deben ser permitidos, en números limitados, siempre y cuando respeten la cultura dominante y los nativos no necesiten interactuar con ellos.
  • Ninguna nación puede simplemente apartar a los refugiados, porque algún día su propia gente podría necesitar buscar refugio en otras tierras. Pero las naciones blancas no tienen ninguna obligación de aceptar a los refugiados no blancos, los cuales pueden ir a otros países no blancos. Sin embargo, los refugiados blancos deben ser acogidos con beneplácito y ayudados hasta el momento en que puedan regresar a sus tierras natales. * En el caso de los refugiados que no tienen patria a la cual puedan regresar, como los rhodesianos y los sudafricanos blancos, se les debería ofrecer la oportunidad de inmigrar.
  • Dependiendo de su destino, se les podría dar la opción de asimilarse a la cultura dominante o convertirse en una minoría étnica distinta.
  • En cuanto a los turistas, viajeros de negocios, diplomáticos, estudiantes, académicos, artistas y científicos: las mismas políticas deberían ser pertinentes para aquéllos provenientes de países blancos como para aquéllos de los no blancos.
  • Sus números deben ser limitados, deben respetar la cultura dominante, y los nativos deben ser completamente libres para evitarlos si así lo eligieran.
    Para mantener la pureza racial, los etnoestados deben tener leyes contra mestizaje. Éstas son obviamente más importantes en las sociedades coloniales con poblaciones relictas no blancas, pero deberían existir en todas las sociedades blancas para evitar que la gente trate de llevar a sus cónyuges no blancos a sus casas.
  • La principal objeción a comprometer la homogeneidad racial y étnica absoluta es que parece una pendiente resbaladiza hacia el nacionalismo cívico. Pero esto es un error. Los nacionalistas cívicos sostienen que las personas de razas y culturas radicalmente diferentes pueden formar parte de la misma sociedad simplemente profesando un credo cívico y juramentando.

Ésta es una concepción muy débil de la identidad.

Los etnonacionalistas tienen un sentido de la identidad mucho más profundo basado en el parentesco y la enculturación genética. El marcador cultural primario que separa a los grupos étnicos son los diferentes idiomas nativos. Pero es difícil llegar a ser fluido en otro idioma — e incluso entonces, nunca reemplazará la lengua materna de uno.

Los nacionalistas cívicos creen que es muy fácil convertirse en miembro de otra sociedad. Los etnonacionalistas creen que esto es de difícil a imposible. Es imposible que los no blancos se conviertan en miembros de las sociedades blancas. Es difícil que los blancos se conviertan en miembros de otras sociedades blancas. Es más fácil, por supuesto, si un inmigrante y su nueva patria comparten la misma lengua materna y la cultura básica, por ejemplo, los países de la anglosfera. Pero cuanto mayor es la diferencia lingüística y cultural, mayor es la dificultad de la asimilación, hasta el punto de que la asimilación total es a menudo posible sólo para los hijos de los inmigrantes, que deben ser criados para que puedan hablar la lengua dominante como su lengua materna.

Los etnonacionalistas no sólo piensan que la asimilación cultural es difícil, sino que sólo insisten en ello por los inmigrantes. Para los visitantes y residentes temporales, blancos y no blancos por igual, así como para los grupos de minoría blanca que viven dentro de sus fronteras, los etnonacionalistas no quieren ni fomentan la asimilación. En cambio, desean que diferentes grupos mantengan sus identidades culturales y simplemente acomoden la cultura dominante respetando sus normas y hablando el idioma dominante en los tratos públicos. Por supuesto, los viajeros y residentes temporales tendrán ciertas concesiones en estas materias, pero los residentes permanentes deberían exhibir estándares más altos. No todo el mundo en un determinado país en un momento dado puede ser un ciudadano (que es la homogeneidad en el sentido estricto), pero todos ellos deben respetar sus leyes y cultura, que es el significado de la homogeneidad normativa.

¿No es la homogeneidad normativa sólo chauvinismo cultural o supremacismo? No es necesariamente chauvinismo, porque el chauvinismo es una convicción de superioridad. Pero no insistimos en que los extranjeros hablen nuestro idioma y sigan nuestras costumbres porque pensamos que sean superiores, insistimos en ello simplemente porque son nuestras, y establecemos las reglas en nuestro país tal como establecemos las reglas en nuestras propias casas. Y en cuanto al supremacismo: ¿puede alguien explicarme por qué nuestra lengua, cultura y normas no deberían ser supremas en nuestras propias patrias?

¿No es la idea de la homogeneidad de facto sólo otra versión de comunidad cerrada, donde la gente huye de la diversidad para disfrutar de la vida entre los de su propio tipo? Ésta es una analogía defectuosa. En primer lugar, incluso en las comunidades encerradas, los forasteros van y vienen: visitantes, repartidores, comerciantes, etc. Pero tienen que seguir las reglas locales, y no pueden entrar en casas privadas sin permiso. Así que los residentes no tienen que lidiar con ellos si no quieren. En segundo lugar, el etnoestado mismo es una comunidad cerrada, en la cual los forasteros vienen y van, pero solamente con permiso; tienen que seguir las reglas locales; y los residentes no tienen que lidiar con ellos si no quieren. Así que dentro de un etnoestado, a pesar de que podría haber forasteros, los ciudadanos están primero, y hay un compromiso de permitirles vivir sin ningún contacto con los forasteros en absoluto, si ésa es su elección. Esto es lo que significa tener homogeneidad racial y étnica de facto dentro de una sociedad étnicamente definida.

Para muchos, la idea de una completa homogeneidad racial y étnica parecerá utópica. Para otros, parecerá extremista, temerosa y mezquina. Todo esto es cierto. Pero el temor que nos motiva es la perspectiva de la extinción racial y cultural — un temor que, como he argumentado en mis ensayos “Extinción Blanca” y “Genocidio Blanco”, es completamente razonable. Una raza que enfrenta el genocidio no puede permitirse el lujo del sentimentalismo, moderación y medidas a medias. Como mínimo, la supervivencia de nuestra raza requiere el fin de la competencia económica y el poder político no blanco y la contaminación genética en las patrias blancas, y la mejor manera de lograrlo es la separación completa. Perfeccionar la homogeneidad étnica de las patrias blancas es un asunto mucho menos apremiante. El precio de no perseguir lograr patrias blancas es la extinción, y comparado con esa perspectiva, lo que perdemos yendo a los extremos es despreciable. Lo que los críticos llaman “irse al extremo” es simplemente lo que yo llamo errar en las precauciones.

Sin embargo, una vez que los blancos sientan que tenemos un futuro otra vez, podremos asumir el riesgo de aceptar menos que sociedades completamente homogéneas, aunque siempre deben estar en nuestros propios términos, lo que significa que siempre debemos insistir en la homogeneidad normativa y de facto, lo cual aún creará niveles de inteligibilidad, comunidad, y pertenencia mucho más allá de lo que la mayoría de la gente blanca puede disfrutar hoy en día.


#2

¿Quien los acusa? ¿Los no-nacionalistas o “los de izquierdas”? ¿Los no-nacionalistas serían los apáticos, los indiferentes o “los globalistas”?

Lo que dices de considerarse “la tapa del frasco” de muchos países, haciéndolo extensivo a todos o casi todos, es un sentimiento humano. Puede llamarse simplemente ORGULLO que no SOBERBIA.

Que te sientas venezolano te honra. Como a otros nos honra sentirnos españoles, alemanes, ingleses, etc, etc.

Luego haces referencia a indios caníbales adoradores de la Pachamama que son rasgos culturales poco evolucionados (canibalismo) o simplemente distintos (los pueblos evolucionaron adorando a diversos dioses: los egipcios al sol, los griegos y romanos a deidades que identificaban con el mar (Poseidón, Neptuno), el amor (Eros, Cupido) o la Tierra -Pachamama- (Gea, Terra y mas específicamente Ceres) por poner unos ejemplos. Los pueblos escandinavos tenían por dioses a Thor y Odín (el trueno y la sabiduría, la guerra y la muerte, respectivamente).

Esto nos dice que los hombres -el ser humano- está en permanente evolución. Lo que nos diferencia a unos y otros es el grado de evolución que vamos alcanzando.

¿¿¿¿???

Consideras, pues, que una Nación se forma cuando desaparecen los pueblos que la forman y que cuando éstos desaparecen se crea una torre de Babel de consecuencias nefastas. Esto es que una Nación -para tí- es un batiburrillo de consecuencias nefastas.

No lo veo así.
Yo lo veo como un ente (la Nación) muy complejo, donde no desaparecen por completo “los pueblos” que la conforman; ni tiene por que tener consecuencias nefastas el complejo mundo de ideas, intereses, anhelos, vicios y virtudes de los humanos que la integran. Por ello y para eludir, esquivar, evitar e incluso impedir esas consecuencias nefastas, debemos tener siempre presente que hay humanos con intereses bastardos.
Por ello, todo este escrito que nos brindas debemos leerlo iluminado por su propia luz, pero teniendo en cuenta que también le baña la luz de la política, de la economía, de las creencias religiosas (o su ausencia), de los complejos o carencia de ellos que trae consigo la consciencia de cada cual.

Has notado mal. Los españoles no somos ni racistas ni mucho menos xenófobos.
Lo que yo he sacado en esencia de lo que escriben los colegas de Tabloide, es que defienden el grado de evolución que hemos alcanzado. Eso incluye nuestras costumbres incluida la alimentación, porque sentimos que hemos evolucionado desde estas consideraciones: https://www.biblegateway.com/passage/?search=Lv11:1-31;&version=RVR1960

3 De entre los animales, todo el que tiene pezuña hendida y que rumia, éste comeréis.

4 Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis éstos: el camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida, lo tendréis por inmundo.

5 También el conejo, porque rumia, pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo.

6 Asimismo la liebre, porque rumia, pero no tiene pezuña, la tendréis por inmunda.

7 También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo.

8 De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos.

Incluyen nuestras fiestas religiosas como las procesiones de Semana Santa https://www.youtube.com/watch?v=xydJ-2oOF58

la Navidad https://www.youtube.com/watch?v=mtOLtUyHNuM

El flamenco https://www.youtube.com/watch?v=NfDEEyg3AdA

Los toros https://www.youtube.com/watch?v=uyCkWfgqrI8

con su música https://www.youtube.com/watch?v=me1iMBN4Os8

nuestra música

Si el resto de tu escrito lo filtramos con la luz de la economía y la geopolítica, hay que considerar que la segunda está totalmente condicionada por la primera.

A los pueblos y a sus hombres los mueven los intereses económicos; que sin tener en cuenta los peores vicios como la envidia, la ambición y la avaricia; han buscado siempre mejorar su manera de vivir. Por las buenas (comercio lícito) o por las malas (guerras, saqueos, esclavitud).

Los pueblos y las naciones han invadido (con la escusa de las religiones muchas veces, a modo de justificación “moral”) para explotar en su propio beneficio los recursos naturales de otros. Desde las minas


a los campos de cultivo

desde la mano de obra

a los recursos energéticos.

Los países europeos han colonizado América y África. Cuando se acabó el colonialismo físico, igual que se acabó la guerra convencional y se ha “evolucionado” a una guerra tecnológica (física y química) se evolucionó a un colonialismo económico. Alemania y Francia “colonizaron” España a la muerte de Franco, facilitando recursos económicos a los partidos “socialdemócratas” con una finalidad “moral” de hacer una sociedad demócrata que ocultaba el verdadero interés de eliminar fronteras arancelarias y abrir el mercado de sus productos manufacturados.

¿Nos tiene que extrañar ahora que los países productores de petróleo (que tienen las creencias religiosas que todos sabemos) sometan a los demás a una colonización económica invirtiendo sus beneficios en infraestructuras, campos de labor, factorías, industrias, etc, etc, etc?
Parece que Alá les favorece al hacer que en su subsuelo existan recursos energéticos. Es su tiempo. Pero nada es inmutable.
El petróleo se acabará y las relaciones geopolíticas y económicas cambiarán.
Y los seres humanos establecerán nuevas relaciones adaptándose a las nuevas circunstancias.


#3

excelente contribución. Soy de los que consideran que la excelencia individual suma a la excelencia grupal. [quote=“Rachel, post:2, topic:18960”]
Consideras, pues, que una Nación se forma cuando desaparecen los pueblos que la forman y que cuando éstos desaparecen se crea una torre de Babel de consecuencias nefastas.
[/quote]

creo que a lo mejor no me di a entender bien. Considero que las naciones son el punto de partida de la evolución y cuando comienzan a desaparecer los pueblos surge la torre de babel.

Si sois racistas o xenófobos realmente no me importa, no es relevante para el tema en si, consideraba en mi publicación sondear que piensan los tabloideanos de la idea de un etnoestado. Por otra parte admiro que honren a su cultura con tanta vehemencia y por eso gozan de mi eterno respeto.
Si ofendí pues ofrezco disculpas, sólo busco respuestas a ciertas preguntas.
Gracias por tu aporte !


#4

No me has ofendido. Igual que a los caballeros españoles “manos blancas no ofenden” tampoco nos ofenden las “ideas blancas”, siendo estas últimas las expresadas sin doblez ni maldad.


#5

https://www.amren.com/features/2017/04/argentina-a-mirror-of-your-future-buenos-aires-latin-america/

Este artículo seguro que abrirá los ojos a más de uno… y no sé yo si el concepto de etnoestado es a lo mejor una idea algo irreal para llevar a cabo en los tiempos que corren, pero lo que sí tengo claro es que eso de la multiculturalidad y de que todos somos iguales es un pensamiento realmente nocivo para cualquier país del primer mundo.


#6

El Fascismo y el Nacionalsocialismo dependieron de las masas y el apoyo popular par surgir y ser apoyados, lo cual apartó del imperio de la aristocracia y del resto del mundo.

El nacionalsocialismo tenía una fijación con la teoría de la raza que surge de los conceptos modernos y científicos de la evolución. Simplemente no tuvieron la tecnología necesaria para poder profundizar en esos conceptos y nociones que ahora poseemos gracias al avance de las ciencias.
Para estos hombres en su tiempo, las nociones de evolución y biología eran completamente anti-tradicionales.

Ambas corrientes (fascismo y nacionalsocialismo) son modernistas en su concepción.

Julius Evola creía que con el tiempo estas corrientes podrían actuar como muestras para restablecer el orden en Europa del liberalismo que después de las dos guerras civiles continentales semidestruyeron física, moral, y genéticamente a esos pueblos. Para Evola pasan entonces el Fascismo y el Nacionalsocialismo a ser corrientes que con base a los valores más tradicionales europeos genuinos podrían dar origen a forma sociales tradicionales que podrían superar los cánones actuales.

El fascismo se nos presenta como una revolución reconstructiva, en el sentido de que afirma un concepto de nación aristocrático y espiritual en contra de las doctrinas socialistas colectivistas internacionalistas, así como la noción demagógica y democrática de la nación.

Sumado a esto, el desprecio de la mitología económica y la elevación de las naciones en la práctica de la nación guerrera son marcas positivas y son generalmente el primer grado de esa reconstrucción, que es reordenar y resubordinar los valores de las antiguas castas de mercaderes y esclavos a los valores de la casta inmediatamente superior.
El próximo paso es la espiritualización del guerrero como principio.
El punto de partida se forma al presentar una experiencia heroica en el sentido de tres posibilidades: Las civilizaciones que nos precedieron y crearon a Occidente alcanzaron un sentido cognoscitivo espiritual que les permitió dar testimonio honesto y eso es evidente, constante y universal en lo que la civilización occidental presenta con resultado de erudición estudiosa.


#7