Otra forma de ver a los números y las matemáticas


#1

NÚMEROS: SUSTANTIVOS POSITIVOS DE RELACIONES CONSTANTES. MATEMÁTICAS: LA CIENCIA DE LA MEDICIÓN DE LAS RELACIONES POR EL USO DE RELACIONES CONSTANTES. EXTENSIONES DEL LENGUAJE ORDINARIO

Los números son sustantivos. Todos los números son nombres. Los números evolucionaron como sustantivos posicionales.

Usamos muchos sustantivos posicionales: ninguno, uno y algunos, medio corto y alto; pequeño, mediano y grande; frente, medio y atrás; centro derecho e izquierdo; babor y estribor; hija, madre y abuela;

Los números difieren de los sustantivos solo en que los producimos mediante nombres posicionales. Mientras que los primeros sustantivos posicionales variaban de uno dos y muchos, a base diez, o base doce, o en los años veinte o sesenta, cada uno lo que aumenta la demanda en la mente humana; el sistema decimal de sustantivos posicionales

Los sustantivos de posición son producidos por una serie de operaciones consistentes. Llamamos a esas series de ‘funciones’ consistentes de operaciones. Por analogía, (desafortunadamente) llamamos a todos esos números de funciones: una ficción conveniente.

Debido a la denominación posicional, todos los sustantivos posicionales (números) son independientes del contexto, independientes de la escala, relaciones constantes, descriptivamente parsimoniosos y cerrados a la interpretación.

Por lo tanto, a diferencia de otros sustantivos (números), es casi imposible malinterpretarlos mediante procesos de combinación (agregar información), y es imposible desinflarlos (eliminar información).

Cualquier otra información que deseemos agregar al sustantivo, (por lo cual queremos decir nombre, nombre de posición, número) debe ser proporcionada por analogía a un contexto: aplicación.

Los números existen como sustantivos posicionales de relaciones constantes. Esas relaciones constantes son independientes de la escala, dependen del contexto, son parsimoniosas desde el punto de vista de la información y son casi imposibles de combinar con información que permitirá la interpretación errónea o el engaño.

Como tal, los números nos permiten realizar DEDUCCIONES que otros sustantivos, que carecen de relaciones constantes, independencia de escala, dependencia de contexto, parsimonia, inmutabilidad e incorruptibilidad, no. Porque la deducción es posible siempre que haya relaciones constantes, parsimonia, inmutabilidad e incorruptibilidad.

Como tal, los números sirven como un método de razonamiento verbal dentro y más allá de los límites de la imaginación humana (cognición), la memoria a corto plazo y la razón común.

Los números son simplemente un conjunto muy limpio de sustantivos (nombres de posición), verbos (operaciones y funciones), incluidas pruebas de relaciones de posición (operadores de comparación) que nos permiten describir, razonar y hablar sobre lo que está más allá de nuestro lenguaje ordinario, y capacidad mental.

Como tal, distinguimos el lenguaje, la razón y la lógica de los números y las mediciones, y la deducción tanto de forma artificial como práctica. Dado que, si bien constan de los mismos procesos, el lenguaje de los números, las mediciones y las deducciones es simplemente más preciso que el lenguaje del lenguaje ordinario, la razón y la lógica, si no por otra razón está casi cerrado a la ignorancia, el error y el sesgo , ilusión, sugestión, oscurantismo, engaño y el ficcionalismo de la superstición, pseudorationalismo, pseudociencia.

Desafortunadamente, dado que para los humanos, lo que les permite realizar tales ‘milagros aparentes’ que están más allá de la comprensión, debe ser justificado, inventamos varios ficcionalismos -principalmente idealismos, o lo que los filósofos llaman platonismos- (mitologías) para explicar nuestras acciones. Para atribuir la comprensión a lo que no comprendimos. Para otorgar autoridad por regla general a aquello que solo pudiéramos demostrar mediante una aplicación repetida. Así que las matemáticas mantienen gran parte de su “lenguaje mágico” y los filósofos persisten en este lenguaje mágico bajo la etiqueta pseudo-racional de “idealismo” o “abstracción”. Que se traduce aproximadamente a “No entiendo”.

Quizás más desafortunadamente, en el siglo XIX, con la adición de estadísticas y la aplicación de las matemáticas a las relaciones inconstantes de los sistemas heurísticos: particularmente la probabilidad, dinero fiduciario, economía, finanzas, banca y contabilidad comercial e impositiva, este lenguaje ya no retiene información parsimonia y deducción, y en cambio ha evolucionado hacia una pseudociencia bajo la cual la ignorancia, el error, el prejuicio, las ilusiones, la sugestión, el oscurantismo y el engaño son omnipresentes.

La matemática es algo muy simple. Es sólo un lenguaje ordinario con nombres posicionales que nos permiten dar nombres y describir transformaciones a lo que, de otra manera, está más allá de nuestra capacidad de imaginar y recordar, y por lo tanto describir o razonar.

Como todo lo demás, si inventas historias de dioses, demonios, fantasmas y monstruos, o ‘abstracciones’ o ‘ideales’, puedes oscurecer la causalidad muy simple que buscamos descubrir a través de la ciencia: el intento sistemático de eliminar el error, el prejuicio, ilusión, sugestión, oscurantismo, ficcionalismo y engaño de nuestro lenguaje de testimonio sobre el mundo que percibimos, afinidad, recuerdo, hacemos hipótesis, actuamos, defendemos, negociamos y cooperamos en nuestro interior.

Los números son nombres posicionales de contexto independiente, escala independiente, informativa para las relaciones constantes y rimbombantes y las matemáticas consisten en la gramática de ese lenguaje.

  • En otras palabras: La matemática es una extensión del lenguaje ordinario, la razón ordinaria y la ciencia común: el intento mediante el cual intentamos obtener información sobre nuestro mundo dentro, arriba y debajo de la escala humana, mediante el uso de instrumentación racional y física, para eliminar la ignorancia, el error, el prejuicio y el engaño de nuestras descripciones y, en consecuencia, de nuestro lenguaje y, como consecuencia, de nuestro conocimiento colectivo.

#4

matematica es un lenguaje mas.
Hay que aprender a usarlo