Periodismo en el siglo xxi


#1

Disculpad por limitarme a copiar un enlace pero el siguiente Hilo de Twitter, además de ser hilarante, es un resumen perfecto de en lo que consiste el periodismo hoy.

https://twitter.com/Daniellvarez/status/866710880217640960


#2

Espero haberlo entendido bien, no suelo entrar en Twitter pero creo que el periodista hace una señora investigación para la mierda de tema que tenía entre manos, porque se lo debería de haber inventado todo, el tema no merece otro tratamiento. Así que chapó para el periodista de LOC.

Y el Dani Álvarez este, pues vaya valiente, mentirle a un periodista que es capaz de encontrar su tuit y su mierda de cuenta de trescientos seguidores entre millones y que se toma la molestia de informarse.


#3

O estás en un modo irónico nivel maestro o amigo, no te has enterado de nada.


#4

Puede ser, se ve que hoy no es mi día


#5

Mañana será otro día :grinning:


#6

Pues algo de razón tiene @Seis, se descojonan todos y felicitan al pavo ese como si

-mentir a un periodista incauto fuera más respetable que ser un periodista incauto
-la información que le da estuviera alejada de la realidad y fuera algo gracioso
-nos importara una mierda si la pizza llevaba cebolla o piña y hubiera colado algo extraordinario
-la prensa rosa fuera prensa

El periodismo hace tiempo que no puede caer más bajo, no comprueban nada, son crédulos, incompetentes, sectarios y muy analfabetos. Pero en esta España nuestra siempre pueden venir tontos peores a dejar a los periodistas como buenos, porque trolear y reírse la gracia en manada forocochera es aún más patético e infantil. Y no ayuda en nada a corregir a la prensa, ni contribuye a crear espíritu crítico entre los lectores, simplemente lleva a que todo el mundo desconfíe por un lado, y a la vez se crea cualquier pollez, dependiendo de si el medio le cae bien o mal. Cuando nadie tiene credibilidad y encima se presume de ello, cualquier noticia, imagen, tuit o vídeo acaba siendo creíble, o sea, útil para la propaganda, que es a lo que se dedican los medios.

Estas coñas tienen su gracia a nivel político, cuando le pones una cita de José Antonio o Hitler a un podemita y todos aplauden, o el clásico de hacer que los hippies quieran prohibir el agua. Pero engañar a la prensa es otra cosa mucho más seria. Si queremos que los periodistas se comporten, investiguen y contrasten, y de vez en cuando publiquen alguna verdad, lo peor que podemos hacer es seguirle el juego a los retrasados esos que juegan a colar mentiras. Me recuerdan a aquellos periodistas que “demostraban” fallos de seguridad colando cuchillos en aviones o en Buckinham Palace. A los payasos y espontáneos que joden cualquier evento para exhibir que son la escoria de una sociedad que no los necesita.

El referente español en corregir los disparates de los periodistas con espíritu constructivo sigue siendo Josu Mezo, con su