Pixel 4: el teléfono de Google para NEGROS

Ya se puede reservar, por 759€, el nuevo teléfono de Google: Pixel 4.

Le he echado un ojo a la tienda…

…y en la mayoría de imágenes aparecen negros con el móvil…

…una negra con dos asiáticos…

…los asiáticos…

…una mezcla de niños negros, asiáticos y ¡dos pelirrojos!…

…y una hippy y un melenudo con la niña pelirroja:

Qué empresa tan bonita, diversa y multicultural es Google.

20 me gusta

Me llena de orgullo y satisfacción. :jajaja:

5 me gusta

Lamentablemente es lo que está de moda y vende amigo @santifesti.
Obviamente ninguno de los grandes gerentes y directivos de Google acogeria en su mesa a un negro.

2 me gusta

Te has dejado varias más…

4 me gusta

Coño, gracias. Actualizo el post.

1 me gusta

Nada bueno se puede esperar de una empresa que presume de tener mesas de ping-pong en sus oficinas.

6 me gusta

No te dejes engañar. Si alguna vez intentas jugar con ellas, te riñen. Las tienen como elemento decorativo, porque molan y desean dar esa imagen pública. Google es el socialismo de las empresas: pone en práctica ideas que parecen innovadoras pero lo hace única y exclusivamente en su propio beneficio. Por ejemplo, cuando pusieron wifi en los autobuses de sus empleados; no lo hicieron como gesto de generosidad, sino para que los empleados sintieran la necesidad de adelantar trabajo incluso de camino a la oficina.

9 me gusta

Cualquier persona con un poco de amor propio hoy en día lanzaria su móvil por la ventana y se compraría un thinkpad, le pondría Ubuntu o cualquier otra distribución de Linux, una SIM de cualquier compañia por si quiere conectarse fuera de la casa y borraria su cuenta de cualquier red social.

No digo que yo lo haya hecho, pero desde luego se que eso es lo que hay que hacer.

13 me gusta

Yo estuve para un proyecto colaborando con una empresa que tenía en sus oficinas el asiento de un F-105, una escultura en fibra de un orco (de nosequé juego) de más de tres metros de alto, una habitación llena de cojines con consolas de videojuegos y máquinas de bebidas y sandwiches a 5 céntimos.

Todos los viernes salían todos a comer y luego o iban a montar en kart, a disparar con armas automáticas, a hacer tirolina y cosas así; y dos o tres veces al año, todos hacían un viaje juntos de más de una semana a cualquier sitio que tuviera alguna remota relación con lo que estábamos haciendo (yo empleaba ese tiempo para volver a España a ver a mis hijos).

Al finalizar el primer año, ya estaba claro que el proyecto no salía e intenté que mi departamento tuviera sus propias reglas. Me llamaron de todo, claro. Al año siguiente, pedí salir de aquella estructura y seguí colaborando con ellos desde España. Todo el mundo estaba muy feliz de que yo dejara de dar por culo. Menos de seis meses más tarde, dejaron de pagarme a mí y al resto de los currantes. Y poco después el proyecto lo compró una empresa austriaca y lo metió en un cajón.

Alguien perdió con aquella gilipollez más de 350 kilos. Y yo dos años de curriculum. :slight_smile:

14 me gusta

Lo de los jueguecitos en oficinas lo puso de moda Google. Pero, claro, Google es una empresa que funciona como un tiro, la productividad es altísima (quien no es productivo, va a la calle) y los sueldos también. Los juegos de mesa eran decoración, simplemente un escaparate, algo guay para llamar la atención de la prensa. Sin embargo, los gilipollas no entendieron el mensaje y copiaron de Google solamente la parte guay, la de los juegos de mesa, con lo cual el desastre estaba servido.

Afortunadamente, todas esas mierdas están pasando de moda.

10 me gusta

No se como salís a la calle con ropa. Toda está hecha por “sucios” asiáticos.

Google es el mal, pero Facebook es peor.

1 me gusta

Ahora esta de moda que las grandes empresas sean “inclusivas”, yo les llamo pendejos. Como el live action que haran de “La Sirenita” y escogieron a una negra para que la interprete. Que asco.

3 me gusta

Ya dan por hecho que se los han robado a sus legítimos dueños.

2 me gusta

Lo que no yo entiendo es cómo el resto del mundo sale a la calle si el ibuprofeno, los antiinflamatorios, Internet, los ordenadores, los móviles, los aviones, el asfalto, el hormigón, los polímeros y elastómeros, los pegamentos, el 99% dela matemática, la totalidad de la trigonometría, física, química y hasta las bases del derecho son un producto de los blancos occidentales de cultura basada en el cristianismo.

Para cuatro polos mal cosidos, que no se me vengan muy arriba. :slight_smile:

8 me gusta

Harán un esfuerzo, supongo. Al final vivimos en un mundo globalizado y global. Yo es que un a he creído en colores, banderas, religiones… Lo que se dice un ateo integral

Vamos, que eres de los que se declara ciudadano del mundo…

4 me gusta

Por supuesto que crees en esas cosas. Si no creyeras en ellas, no tendrías una cerradura en tu casa ni en tu coche. Si todos somos igual de buenos y de respetuosos, no veo el motivo por el que no las quitas.

Yo, tras cerca de 20 años viviendo en lugares donde la cultura, la religión, la sociedad y los valores eran diferentes, valoro - y mucho - lo que tenemos aquí. Ojo, que también valoro lo que hay en muchos otros lugares porque gente buena siempre encuentras. Pero desde luego, estamos en el lugar más cómodo, justo, amable y confortable del mundo. Eso sí, SEGURO que a menos de diez kilómetros de donde estés en este momento hay un lugar en que si apareces con un aspecto lo bastante tentador y desvalido, gente de esos colores, religiones y banderas (principalmente) no dejarán de ti ni la raspa.

4 me gusta

Si los gilipollas no se hubieran adueñado del término, sí. Creo en la cultura, que es lo que nos diferencia y nos une

No creo que la maldad, la delincuencia, la pobreza, etc. tenga que ver más con el color que con la educación o la precariedad.
Te respondo con una pregunta. ¿Si en España no hubiera extranjeros, ni negros, ni moros ni gitanos tu dejarías tu coche y tu casa abiertas?
Cómo ya he dicho, nada tengo que ver con el término acuñado por los progres. Cuando digo que no creo en banderas o fronteras es que creo que las personas son lo verdaderamente importante, que nadie nace lleno de maldad o bondad por nacer en un país u otro. No soy gilipollas, no me tratéis como tal. Hablar de meter inmigrantes en tu casa o de si prefiero el islam son términos demagogos que no casan con vuestra inteligencia.

1 me gusta