¿Que esperamos los hombres de las mujeres?


#1

Antes que nada, para los que se ponen pesados, piensa bien en tu aporte antes de escribir en este hilo.
este es un tema bien estructurado y pensado en vista de que las mujeres de hoy en día, con el vicio de la modernidad se han vuelto zorras hipergámicas ( locas del coño) y hay muy pocas mujeres centradas en roles tradicionales o al menos bien pensados de tener una familia estable.
De igual manera hay otros hilos que se prestan más para el Cachondeo, estar de cola y la joda, este no es uno de esos. Este busca un debate serio entre lo que se espera del sexo opuesto en correlación a la modernidad de la mujer zorra hipergamica.

Aquí un compendio de ideas sobre lo que un hombre habría de esperar de una mujer.

Deseamos recompensas emocionales, amistad, juegos, sexo, afecto, que nos cuiden, que formen un hogar, que nos den de comer, que nos provean con familia (una tribu propia), seguridad a largo plazo.

Los hombres acumulamos mucho más daño a lo largo de nuestra vida.

A nosotros no nos importa otra cosa sino el sexo hasta el momento en el que nos casamos, y después de eso nos importan muchas otras cosas más.
Las mujeres pueden llevar listas de miles de cosas en el pasado cercano y el presente.
Los hombres no funcionamos de esa manera.

Nosotros los hombres llevamos una lista de seguimiento de ciertas cosas y con cierta distancia y a futuro.

Esta es la diferencia entre hombres y mujeres.

Los hombres nos especializamos y las mujeres generalizan.
Nosotros pensamos a manera de gaveta en un gavetero.
Una gaveta abierta a la vez.
Las mujeres son capaces de pensar virtualmente en forma de interrupciones incontrolables.
La mujer considera al cuidado emocional del hombre como una especie de “trabajo” o “costo” pero un hombre ve todo lo que hace distinto a vivir con algunos hombres en una cueva, a irse de cacería, y jugar con herramientas para obtener afecto, cuidado, sexo y el estatus social que otros hombres exigen de él a cambio de depositar en él su confianza.

Los hombres están al tanto que la vasta mayoría de ellos son desechables desde el punto de vista evolutivo, caso contrario ocurre con las mujeres.

Estamos al tanto de que si conducimos experimentos que vayan en contra de la realidad y las mujeres nos seleccionan para afecto del tipo sexual.
La reproducción depende de nuestro éxito como individuos de una manada. Los hombres estamos al tanto de nuestras oportunidades reales – y que la mayoría de nosotros no somos tan buenos.

Estamos al tanto de que el costo de la especialización significa que los hombres varían mucho más en habilidad y capacidad de ser deseados que las mujeres.

Eso significa que muchos de nosotros debemos arriesgarnos de forma extraordinaria y acumular daño celular para obtener acceso a cualquier mujer, para podernos reproducir y para que nos cuiden.

La testosterona que nos hace diferentes mata a todos los hombres eventualmente. Es un veneno mágico. Un intercambio faustino con el diablo. Nosotros maduramos más lentamente, llegamos a nuestro pico después, acumulamos más daño y morimos más pronto. Nosotros estamos al tanto de esto. Por esta razón buscamos cuidarnos mucho después de cumplir cuarenta años.

Por estas razones los hombres buscan producir un orden meritocrático más diverso con tantas oportunidades para demostrar éxito al escalar la cúspide de la dominación jerárquica lo más posible.

Esta es la razón por al cual la diversidad incrementa las tasas de crimen, de violencia y de tensiones políticas: los grupos son demostrablemente mejores y peores al escalar las cúspides de la dominación jerárquica en el mundo moderno. Mientras tengamos mayor riqueza, nos es más difícil ganar suficiente para mantener a una mujer y a sus hijos a cambio de sexo y afecto.

Los hombres queremos que las mujeres nos expliquen el mundo de las emociones a nosotros. Que nos expliquen las preocupaciones de otros a nosotros. Que nos den ideas de dónde y a dónde no aplicar nuestros distintos tipos de “fuerza”.

Buscamos reconocimiento de que nuestra necesidad sexual es física, en la misma magnitud y escala de la necesidad femenina de tener seguridad.

Buscamos que entiendan que estar “recordándonos las cosas” es fastidiarnos, y que fastidiarnos ha evolucionado de forma tal que las mujeres pueden entrenar a los niños. Cada vez que le recuerdas a un hombre algo, es el equivalente de decirle a una mujer “que está muy gorda para usar ese vestido”. Esto siempre es así.
Los hombres sufrimos los insultos más fácilmente que las mujeres.
Pero los insultos siguen siendo insultos y siguen siendo igual de destructivos todo el tiempo.
A los hombres no se les entrena “recordándoles las cosas”.
A los hombre se les entrena con recompensas.

No es que no nos importe, no es que no podamos ver las cosas de la misma manera que las mujeres. De la misma forma que las mujeres (aunque no les guste reconocerlo o admitirlo) son ciegas a lo que nosotros vemos: A la política como un sustituto de violencia con otros hombres, para que nuestros genes puedan sobrevivir en el futuro en mejores condiciones que las del presente.

Mujeres: pensad en todas las cosas pequeñas que puedes hacer para hacer que tu hombre sea exitoso. Los hombres somos como los perros que traerán una pelota que les tires hasta que nos caigamos muertos. Pero al igual que los lobos, respondemos violentamente a órdenes o a la culpa.

Los hombres no somos sustitutos ni reemplazos de las mejores amigas de las mujeres, no ayudamos a crear nidos, no somos hijas de mayor edad, ni somos madres ni hermanas. Los hombres somos hombres. Los hombres competimos con otros hombres para obtener el estatus necesario para hacernos atractivos a otras mujeres, que nos cuidan a cambio de proveerles y trabajo.

Los hombres queremos que las mujeres limiten severamente sus urgencias de crear un nido a aquellas cosas que sean productivas y no que consuman recursos.
El consumismo femenino es una forma distinta de alcoholismo. Limita el juego de tu hombre a aquello que te provea con ganancias para él y su familia. Todo lo demás es extender su infancia. Haced lo mismo para los hijos varones que tengáis.

Hacer que los niños se queden sentados y quietos como niñitas les provoca un daño cerebral irreversible. Hacer de los niños seres tímidos y poco agresivos tiene el mismo efecto. Los hombres competimos por dominación jerárquica. Las mujeres se hacen la vida más fácil con la crianza al hacer que los niños se comporten de la manera anteriormente descrita. Tienen a un niño dócil, pero es un lisiado de por vida.

¿Que clase de hombre quieren criar las mujeres modernas?
¿Un tipo que vive sentado en su sofá jugando videojuegos, masturbándose de forma compulsiva con pornografía y viendo televisión?
Si tienes un hombre así, la culpa es de la madre.
Su esposa le culpará por lo mismo.
Y después de cuatro generaciones tus genes se habrán dispersado y habrán desaparecido.
¿Por que?
Porque los hombres fuertes derrotamos a los débiles, y los hombres débiles son producto de las mujeres débiles.

Las exigencias a los hombres que son buenas: Si duermes, te dan de comer, te visten y te folla una buena mujer. Necesitas ser fuerte, hacer buen ejercicio, competir y cooperar con otros hombres, y producir bienes a largo plazo para la familia. Fin de la historia.

Las mujeres se han apropiado de los trabajos “fáciles” en la sociedad al llevar a los hombres a roles de competencia más elevados, en donde es más dificil “integrarse” al equipo y es más difícil para que los hombres que evolucionaron para especializarse se integren a otros equipos. Esto quiere decir que hay menos oportunidades para que los hombres sean exitosos.

Ya no trabajamos en grupos que en donde nos aseguramos el uno al otro como lo hicieron los obreros de antes, los artesanos, en aquellas villas, compañías, gremios y ejércitos. Cada hombre ahora es más vulnerable que antes, y está menos “asegurado” por otros hombres. Su estrés emocional es alto pero no puede entender el por qué.

Así que ¿Que significan estas cosas? Significan que los hombres deben sentir que no pueden fallar y caer en la jerarquía de la dominación y perder su capacidad de obtener cariño, sexo y cuidado por parte de una o varias mujeres.

Generalmente hablando, cuando hay un excedente de hombres que se sienten así, las civilizaciones pasan por guerras civiles y colapsándose. Porque se requiere de un porcentaje muy ínfimo de hombres que estén dispuestos a alterar el orden establecido para derrocarlo.

Los hombres evolucionamos para escalar una escala de dominación jerárquica y las mujeres evolucionaron par asentirse atraídas al punto más alto de esa jerarquía para que puedan obtener control sobre la reproducción, provisión y entretenimiento por parte del hombre con el que están.
Poco tiene que ver el amor con todo esto.

Los hombres somos criaturas absurdamente sencillas. Simplemente no podemos ver, escuchar, oler, intuir, sentir o pensar todas las sutilezas sobre los humanos que las mujeres si pueden, así que tenemos más tiempo para dedicarle al aprender cómo funciona el mundo físico y hacemos del mundo, un mundo de hombres, nos especializamos, y competimos por nuestra capacidad de entendimiento y uso del mismo.


#2

Yo espero que me mire con deseo, con lujuria y que se le noten las ganas de estar conmigo y que yo sea su hombre. Si en algún momento y durante mucho tiempo no veo eso sé que la relación se ha ido de entierro.

Si hay algo que me enferma es sentir en el mercadona, en la calle, con clientas, a mujeres que sin pensarlo se echarían encima de mi; mientras que la mujer que amo se acomoda en la relación y simplemente me ve como un proveedor.


#3

roles tradicionales que los falsos dioses del modernismo han ido destruyendo.
La izquierda generó tensión en las relaciones humanas al (((liberar))) a la mujer y hacerle creer que puede y debe ser igual a un hombre.
Que mujer tan fracasada aquella que crea que puede aspirar ser igual a un hombre.


#4

Y esto se lo sueltas a tu mujer? Si yo se lo digo a mi novia lo convierte en mis últimas palabras.


#5

si. Y ella no tiene problema con eso. Vivimos felices


#6

Te recomiendo le des la píldora roja a tu chica y verás como seréis una pareja más feliz. Eso fue lo que yo hice. @munky


#7

¿Te has ennoviado? Es que creo que es lo mejor de este hilo.


#8

Se ve que tú no lo pensaste suficientemente bien antes de iniciar el propio hilo …

O quizás sí, falsamente motivado por tu ascenso a profesor asistente (sic) y por las proteínas extra de ese bistec (sic) que te regaló el carnicero …


#9

Pues creo que sí. Con la que llamé mi “error”. Ahora es todavía peor. Ella 22, yo 35 y su padre es policía nacional así que ya debe de estar enterado. Hoy me ha dado día libre pero estoy tan cansado que no me voy a mover de casa . Yo qué sé, al margen de todas estas comicidades yo me he pillado y ella dice que también. Así que como no tengo que explicar nada a nadie pues dejo que los días pasen. Al menos hasta que el padre me lleve a unas checas y me explique su punto de vista. :amor:


#10

Pues enhorabuena. Estáis ambos invitados al McDonalds (tu suegro no).


#11

Amigo @munky, ya tardas en contarnos tu experiencia.

:pringada:


#12

En la cama, no?? Cómo te va el salseo, bribón!. :ylosabes:

Os prometo que contaré cuando todo explote si en los calabozos hay wifi. Lo dejo por escrito.


#13

Esto acaba contigo en el suelo, boca abajo, y la rodilla de un PN en tu nuca mientras sientes el frío del metal en tu cuero cabelludo… O pasando droga por el barrio impunemente protegido por tu suegro al que te habrás camelado con tus artes ahorrativas y amatorias.

:hijueputa:


#14

Los hombres tienen que aprender a valorar su masculinidad.

El coqueteo, los piropos, ceder tu asiento o abrir la puerta no son varas patriarcales de dominación y acoso sexual.

Aprender a saber conquistar a una mujer, saber hablarle y atender sus necesidades es la forma de rebelión que tenemos los hombres en el sistema de castas implantados por el feminismo.

Hay muchas mujeres hoy en día que han sido adoctrinadas por la cultura pop de izquierdas y se convierten sin saberlo en mujeres tóxicas que espantan a los hombres que tengan interés en ellas. Incluso las mujeres que buscan una relación “tradicional”, no están dispuestas a hacer lo necesario para tener una relación con un hombre bueno.

Hay mujeres que simplemente no están dispuestas a comportarse como damas, estar en forma, y no detonar las relaciones que tienen por trivialidades.

Coquetear y cortejar a una mujer es algo que los hombres aprenden a hacer por ensayo y error. Y lo aprenden para satisfacer sus necesidades primarias de compañía, sexo y en última instancia relaciones de pareja y una vida familiar.

Es por eso que el cortejo es la mejor herramienta de la contrarrevolución sexual.

El cortejo le permite a los hombres reclamar su poderío sexual en un mundo inmerso en la misandría, porque castiga a las mujeres que se comportan de manera inadecuada en lo sexual y le permite al hombre buscar en sí y en su pareja lugares comunes e intereses propios.
El cortejo es una fuerza desestabilizadora del sistema social feminista. Le permite a los hombres liberarse de ese gulag ideológico en el cual la mujer es algo que debe ser puesto en un pedestal y que por estar allí merecen subsidios y prebendas de toda índole, que traen como consecuencia hombres castrados, despojados de su masculinidad, sentimientos e incapaces de acercarse a una mujer atractiva y arriesgarse a cortejarla porque se crean la idea de que “yo no estoy al nivel de ella”.

Solían decir que lo cortés no quita lo valiente.

Tratar bien a una mujer es una habilidad que se aprende, pero el cortejo es cool, es chic, y a las chicas les encanta.
Los hombres deben ser fuertes, debemos aprender a mejorarnos en todos los aspectos, incluso el ideológico y el psicológico para poder discernir entre una loca que te va a dejar odiándote a ti mismo o una mujer que te va a ayudar a crecer en todos los aspectos de tu vida.

Mientras los hombres fuertes de derecha promovemos la excelencia y distinción, el feminismo promueve la igualdad.
Basta con leer websites y revistas dedicados a hombres, y encontrarás tips de cómo mejorar tu rutina de ejercicios, como mejorar tu imagen, recomendaciones para actualizar tu guardarropa, gadgets y tecnología.
Si ves websites y lees revistas feministas te encontrarás con ideas para que las mujeres manipulen a los hombres usando el sexo como un arma (los artículos de sexo de cosmopolitan son un buen ejemplo), con material que promueve la promiscuidad, y la obesidad.

Un hombre que sabe coquetear es un hombre que entiende que las mujeres son voraces sexualmente en su propia manera de ser y que dicha voracidad deriva directamente de su valor social en lo sexual.
Muchas de las creencias conservadoras sobre caballerosidad y mujeres virtuosas sólo tienen cabida en un contexto social que acepte y privilegie a un orden jerárquico, patriarcal y desigual que promueva la cultura, la estética, la belleza, y la familia.

Los impulsos de selección sexual, competencia y atracción están profundamente arraigados en el subconsciente de la especie humana. Las mal llamadas “construcciones sociales” que premian la virginidad, la belleza femenina, o la voluntad de los hombres de sacrificarnos por nuestras mujeres están arraigadas en realidades biológicas y empíricas, no en misticismos religiosos.


El OTRORA libro de frases míticas en Tabloide reconvertido en chat de tetas
#15

Esto para frases destacadas. ¡Gracias!


#16

A todo esto @EtiquetAmarilla, joder que post. Un poco de síntesis por favor, que he estado a puntito de pedir la versión en dvd :guiño

Finalmente, decir, que lo q buscamos los hombres es que nos la chupen, el resto va como accesorio o lo buscas cuando te la han chupado suficientes veces, el que diga que no es así, miente, y lo sabe.

Digo chupar, porque follar está sobrevalorado y cansa mucho


#17

A mí me hubiese gustado vivir en otra época en relación a las relaciones humanas, otro siglo en el que los caballeros llevasen sombrero, aunque fuese sólo para levantármelo al paso de una dama que lo mereciese.

La familia, al igual que la pareja sólo funcionará desde el tradicionalismo. Todo lo demás es jugar a ser Dios y normalmente eso acaba pasando factura. El hogar, algo que toda pareja debería aspirar a formar, son roles. Son fichas inamovibles que equilibran las peores tormentas. Al igual que mi mujer no va a llevar su coche al taller yo no voy a fregar el suelo de la cocina a diario. Si empezamos a romper este simplismo tan obvio se empieza a derrumbar todo.

Los hombres, los de verdad, buscamos una mujer que se sienta cómoda y sobre todo orgullosa en esos roles. Que sea mujer, amiga, amante, trabajadora, ama de casa y madre. Una mujer que nos cuide en lo sentimental al igual que nosotros le cuidamos con seguridad.

El problema de la mujer actual es que jamás ha sabido valorar su propia figura. La mujer es el consejero, el Jefe de Gabinete, el que toma las decisiones por detrás cuando el Presidente de Gobierno está dando la rueda de prensa. La mujer es quien firma el BOE. La mujer es la Cara B de todos los discos, la que después de escuchar tanto el cassete te das cuenta que es la mejor versión. El problema es ese. La simpleza de las mujeres actuales se han observado siendo todo lo que ellas no saben hacer, como cocinar, planchar, limpiar y cuidar a los hijos. Se han quejado de lo que jamás han hecho, porque ahora una mujer es grande si es independiente y se gasta el sueldo en tabaco y barras de bares. Esa es la liberación.

Creo que ya se dijo por Tabloide, pero no importa que se refleje varias veces. La figura de una mujer es tan poderosa que solamente ella cargada de bolsas de la compra refleja a una familia entera. Sin embargo un hombre dejando a un crío en el colegio es un hombre dejando a un crío en el colegio. La pena es que la mujer actual no sepa valorar esos símbolos. Por eso se está yendo todo a la mierda.

Siendo muy sincero y breve, los hombres buscamos respeto, sexo, equilibrio y reconocimiento. Quien tenga eso en su casa no necesitará nada más.


#18

…y guantes para poder quitártelo con sutileza y retar en duelo a los estúpidos con un revés del mismo.

Qué tiempos aquellos…

Totalmente de acuerdo.


#19

Amén.

Edito: te ha faltado el mando de la tele, pero puede incluirse en reconocimiento y respeto.


#20

Me quito el sombrero ante usted.
Bravo, bravo y mil veces bravo
Me sangran las manos de tanto aplaudir.