¿Qué música clásica estáis escuchando en éste momento?


#1

En vista del gran nivel cultural de éste foro, tengo curiosidad por saber vuestros gustos en música clásica, y de paso, si puedo conocer a algún músico nuevo, pues mejor.


[ÍNDICE] Lo mejor de Tabloide
Respeta y seras respetado
Cosas de podemita :sobrao:
#2

Ahora mismo,en mi equipo suena esto:


#3

Probablemente una de las piezas que más me gustan. El Verano de Vivaldi. Me estremece cuando la oigo.


#4

Yo solo sé que cuando no estoy inspirado en mi curro, me cojo los cascos y me cagondios, me pongo a Bach y mano de santo. Y si no funciona me pongo el Technis Vol II.


#5

Bach es grande, muy grande


#6

Puffff, ese tío era el Prince de la época.


#7

#8

La Canción de Cuna que Johannes Brahms escribió por el nacimiento del segundo hijo de la joven cantante Bertha Faber


#9

Bach es muy, muy grande


#10

Ravel - Pavane pour une infante défunte.


#11

Para mí Bach interpretado por el maestreo Glenn Gould me parece lo mejor que una persona se puede llevar al oído. Pero como veo que os habéis adelantado voy a compartir este vídeo del señor Gould pero ésta vez interpretando una sonata de Beethoven para piano y cello.

Prestadle atención que tiene mucha miga:


#12

La capacidad de repetición de esta obra es infinita. Aguantas cientos de escuchas a lo largo de toda una vida. Es inagotable.


#13

Es algo que nunca aburre. Por mucho que lo escuches.


#14

Yo picoteo aquí y allá pero siempre acabo en los clásicos básicos. Me temo que en música clásica soy muy poco original. Beethoven, Schubert, Wagner, Brahms, Bach, etc… siempre están a mano. Luego tengo rachas de otras cosas, pero siempre vuelvo a este dream team de la música. Desde la infancia hasta la sepultura.


#15

La música clásica no es como la música normal. El que es bueno es muy bueno, y aquí lo bueno es lo que gusta más, porque te llega a donde te tiene que llegar.


#16

Esto es un clásico. Lo has escuchado en ciento y un mil sitios y te sigue gustando, y te sigue alegrando el corazón.


#17

Es curioso como mientras en las demás artes hay polémica en cuanto a la jerarquía, en música clásica el canon es absolutamente indiscutible. El genio artístico de un Beethoven es tan arrollador que hasta el homínido más bruto reconoce su grandeza.

Luego están las inclinaciones estéticas de cada uno. Pero nadie en sus cabales discute a Mozart o le repugna Bach.


#18

Totalmente de acuerdo. Es tan grande, que ni siquiera el marketing en sus anuncios, se atreve a estropear las piezas como pasa con otros tipos de música.


#19

#20

Bach es Supremo, e interpretado por Glenn Gould es El Camino.
Voy a poner aquí una viejo post del foro de putalocura, donde un forero hace una magnífica exposición sobre las interpretaciones de GG de la Goldberg Variations:

Al respecto de este tema llevo unos días dándole matraca a una obra y dos interpretaciones del mismo intérprete, que sin duda ilustran más que bien lo que dices:

VARIACIONES GOLDBERG, BWV 988. Johann Sebastian Bach. Glenn Gould, piano.

Glenn Gould grabó las variaciones Goldberg dos veces -aunque las interpretó muchas más- en su carrera. La primera en 1955. La segunda, en 1981. La portada de la versión de 1955 presenta un mosaico de fotos de Gould durante la grabación, en unas levantado, en otras atusándose el pelo, en otras estudiando la partitura, en todas pleno de agitación. La portada de la versión de 1981 presenta una imagen de Gould mirando a cámara, en una foto de estudio, hundido en una silla, quieto, con su cabeza apoyada en el puño. Se le ve cansado.

Gould tocaba el piano sentado en una silla de madera con las patas recortadas, que le dejaba con la nariz a la altura del teclado, y no podía evitar tararear mientras tocaba. En todas sus grabaciones se oye, de fondo, a Gould tarareando; los ingenieros de sonido estaban hasta los cojones de él. Gould tenía síndrome de Asperger, y se embebía tanto en la música que tocaba que no controlaba sus reacciones: tarareaba, hacía gestos extraños, se emocionaba cada vez que tocaba, cada vez que tocaba el mundo se le apagaba a su alrededor, podría perfectamente haber estado tocando en medio de un bombardeo y sólo escuchar las notas de su piano. Sus interpretaciones de Bach jamás han sido superadas.

La versión de 1955 del aria con la que se abren las Variaciones Goldberg dura 1:54. La de 1981 dura 3:05; Gould hace durar más las notas, las exprime hasta que se desvanecen, cada una de ellas, las saborea hasta el final, y de fondo se le escucha a él tarareándolas. Me gusta pensar que sabía que era una de las últimas veces que iba a visitar esa partitura que no necesitaba tener delante para tocar, me gusta pensar que si en la versión que grabó al final de su vida las notas duran mucho más que en la que grabó de joven era porque sabía que se iba a morir y quería hacer durar más el infinito placer de oír a quien las escribió. Le quedaba poco tiempo, y se lo daba todo a Bach. Decidme si no es hermoso todo esto.

Doscientos setenta y cinco años, el idioma y el mar separan a Bach de Gould, y casi treinta más su última grabación del día de hoy. Qué maravilla, madre mía, qué maravilla.

Variaciones Goldberg, versión de 1955
http://open.spotify.com/album/4RgIEZQQsdzJN6Wep2C8G4
Variaciones Goldberg, versión de 1981
http://open.spotify.com/album/2Xiiqx1tJk8Cnp2PXuJvtv

El aria inicial:
http://open.spotify.com/track/0I5ptiGOK9AhLFz9W0PXkV (1955)
http://open.spotify.com/track/0u2ifDwDoV0y79iNDdTahy (1981)

Pienso que no estaría de más de vez en cuando profundizar, no sólo hacer una pasada por encima a modo de introducción. Sin duda para chusma estilo Madeira o el retrasado anormal de Eskizoide sea conveniente esa introducción, ese desasnarles, ese quitarles el pelo de la dehesa, pero de vez en cuando se puede conjugar esto con hacer un pequeño alto en el camino y pararse a profundizar en un matiz, o en un tema como el apuntado por Uncle de la interpretación. Sirva este ejemplo como ilustración de las diferencias entre la interpretación de una misma obra; para rizar el rizo he elegido además el mismo intérprete en dos momentos diferentes de su vida. Luego podemos volver a la visión más macroscópica del asunto, pero no quería dejar escapar la ocasión de comentar estas dos obras que son la misma y que llevo escuchadas no sé cuántas veces ya esta semana, y no me canso.