Sentador de madres


#1

Venga chicos, ayudad un poco esta Navidad en casa, que no cuesta tanto :wink:


#2

La idea de ayudar en casa me parece bien, usarlo como problema de género me parece una gilipollez. Es uno de esos asuntos que corresponden a la educación y no a la “desigualdad”. Si bien es cierto que en estos eventos siempre hay alguien que pringa más que el resto, me parece mucho peor el caso de las barbacoas (en las que normalmente pringa el hombre) en el que el que cocina normalmente ni come y si lo hace ni se sienta.


#3

En parte de acuerdo contigo en el tema de la educación.Sólo quería añadir una cosa sin querer suscitar mucha polémica:
Una barbacoa la tiene que hacer un hombre. No es que pringue, es que la tiene que hacer él. Si un hombre se queda sentado bebiendo cervezas mientras deja que sea su mujer la que lidie con el fuego, eso ni es hombre ni es nada…


#5

La Cocina la suele manejar el que cocina siempre, el género es indistinto.

El colaborar al traer los platos nada tiene que ver con el sexo si no con la educación. Y lo del vino y la salsa…cada uno se pasa la botella o pide lo que necesita a quien está más cerca, no sé porque exageran tanto (bueno, si lo sé).


#6

No veo que sea comparable. Si tuvieras que hacer barbacoa dos veces al día (o más) durante toda tu vida verás como te ibas a quejar también.

A los demás, dejad de sentiros aludidos hombre. Nadie está hablando de vuestros casos particulares. Pero creo que es obvio que la mayoría de los tíos no ayudan nada.


#7

Mi madre y yo le vamos a comprar uno a mi abuela, pero la combinación la ponemos nosotras, que en nuestro caso particular, es mi abuela la que no deja levantarse a nadie


#8

Puedo estar de acuerdo con la base del mensaje, pero me parece ridículo como se mete con calzador la idea de la desigualdad, que parece que aquí, que queda claro el problema a primera vista, nos lo tengan que decir como si fuésemos idiotas, y ni siquiera se dignan a explicar de donde leches puede venir este problema, ni siquiera de pasada.

En mi casa, en las comidas familiares, curra todo el mundo, y por mucho que me guste ser un vago y tirarme en el sofá mientras me lo dan todo hecho, se me cantan las cuarenta si no saco los platos del fiambre a la mesa como hacen los demás. Sí, hay “roles de género”, como que siempre son los machos los que cocinan la paella, o que mi abuela siempre quiere hacer más de lo que puede (habiéndose educado en una época diferente, ella siente que lo tiene que hacer todo), o mi abuelo, que cuando pide que se traiga algo de la cocina, nunca se lo pide a uno de los hombres, de forma subconsciente. Pero vivimos en una época donde la educación y los medios nos taladran tanto la ideología políticamente correcta que si intentasen ir un paso más allá entraríamos en el lavado de cerebro. Que ojo, no digo que enseñar esto sea malo. Lo que quiero decir es que usarlo como pretexto para demonizar cualquier cosa que haya habido antes es pasarse de la raya.

A ver si nos damos cuenta de que estamos avanzando en la dirección que toca. Martirizar al resto porque no son tan santos como tú solo consigue que acabemos hasta las pelotas, lo que irónicamente termina siendo contraproducente.

TL;DR la desigualdad producto de una educación obsoleta morirá con el relevo generacional. Paciencia. Ya estamos haciendo lo que podemos.