Sobre cómo nos van a timar con el rescate de las autopistas


#1

Llevo todo el día esperando infructuosamente a que alguien sacara el tema sobre cómo nos van a timar a los pobres españolitos de a pie con el rescate a las autopistas. A la vista de que nadie se lanzaba, me disponía a hacerlo yo mismo cuando, hete aquí, me he encontrado con un magnifico e ilustrativo artículo de una tal Gemma. Es difícil explicarlo mejor, así que me limitaré a pegar aquí el enlace.

¿Cómo funciona el negocio de las autopistas?
¿Por qué tenemos que rescatar a las constructoras? ¿Está obligado el Estado a pagar por unas carreteras que nadie usa? ¿Por qué se han de pagar con mis impuestos? Voy a comparar la construcción de autopistas con reformar una cocina para que se entienda bien cómo va el tinglado este.

Imagina que una autopista de peaje es como una cocina.

Resulta que quieres hacer reformas en tu casa. Pongamos que necesitas renovar la cocina y no tienes dinero para hacerlo. Pero claro, la cocina es importante, ahí es donde comes, donde guardas los alimentos…Puedes ahorrarte mucho dinero con una cocina eficiente y además tu salud va a mejorar mucho si cocinas tú mismo en vez de estar pidiendo pizza por teléfono todos los días! Necesitas una cocina, está claro.

Como eres una persona con imaginación se te ocurre hacer un concurso público con los fabricantes de cocinas. Les vas a proponer un plan. Que te hagan la cocina ellos (tal y como a ti te gusta, claro), y en vez de pagarles directamente, les ofreces pagarles un peaje cada vez que cocines. Está claro que cocinar, vas a tener que cocinar muchas veces, y si puedes pagar en pequeñas cuotas, en unos años podrán recuperar su dinero. Incluso les dices, para que acepten el trato, que podrán cobrar peajes por cocinar aun después de haber recuperado la inversión inicial. A la larga quizás te salga más caro, pero al menos ahora te libras de invertir un dinero que no tienes, podrás mejorar tus condiciones de vida y quizás tu economía también mejore en el futuro, por lo que no te importará seguir pagando el peaje.

Los fabricantes de cocinas se ponen a hacer cuentas. El total de lo que costarán las obras serán unos 5000 euros. Pongamos que te cobran 1€ por cada vez que cocines, si sólo cocinas una vez al día, tendrán que pasar 5000 días solamente para recuperar la inversión. ¡Eso son más de 13 años sin beneficios! Los fabricantes se miran entre sí, a ninguno le parece un buen negocio…
Tú les dices que no, que en tu familia sois 5 personas, y que todos cocináis 3 veces cada día, por separado, con lo que cobrarían 15€ cada día en peajes.

Ahhh… ¡Esto ya es otra cosa! A 15€ por día, el fabricante de cocinas ha recuperado su inversión en menos de un año. Y si encima pueden estar cobrándote peajes durante, pongamos, unos cinco años más, esto es un negocio redondo. También tendrán que correr con los gastos del mantenimiento de la cocina, pero les compensa.

Así que nada, te vas al catálogo de Ikea o te pones a mirar cocinas de ensueño en el Hola y ya te has hecho una idea de cómo tiene que ser tu cocina perfecta. Les dices a los fabricantes de qué color la quieres, cuántos armarios, cuántos fogones podrán cocinar a la vez y todo lo que se te ocurre para tener la cocina de tus sueños. Los fabricantes se lo miran, preguntan a sus proveedores, te mandan un presupuesto y cuánto tiempo tardarán… y tú eliges el que te parece más razonable en cuanto a calidad-precio.

Al aceptar el presupuesto firmáis un contrato. En este contrato se indica no sólo el precio de la obra y los detalles de la cocina, sino tu compromiso de que las 5 personas cocinen 3 veces cada día y la cantidad de euros que podrán obtener de beneficio en los 5 años de explotación y cobro de peajes en la cocina. En caso de que los fabricantes de cocinas no obtengan los beneficios prometidos, tú les compras la cocina entera y en paz. Está claro que si no fueran a obtener beneficios, no se arriesgarían a invertir este dinero.

Al cabo de un mes tú tienes tu cocina nueva, tu familia empieza a comer sano, tus alimentos duran más en la nevera nueva y te ahorras una pasta; con la pasta que te ahorras te pagas un traje nuevo para la entrevista de trabajo que te ha salido. Consigues el trabajo, te forras, sigues pagando 1 euro cada vez que cocines durante cinco años y al cabo de cinco años, dejas de tener que pagar el peaje y tienes una preciosa y flamante cocina.

Ahora vayamos a España.

En España no eres tú el que pide una cocina, sino tu casero. Tú más o menos ya te apañas con los fogones que tienes, y total, si comes fuera de casa dos veces al día, tampoco necesitas que la cocina sea último modelo. Además, vives solo.

El casero firma el contrato con los fabricantes de cocinas y se compromete a que tú seas el que pague el peaje. También les dice que vives con cuatro personas más, pero eso solo pasa en Navidad cuando vienen tus primos del pueblo y se quedan un par de días contigo.

A ti no te queda claro para qué quieres una cocina así, pero tu casero insiste en que no te va a costar ni un duro. Te sigue pareciendo todo muy raro.

Los fabricantes de cocinas que han ganado el concurso parece que son amigos de tu casero, qué casualidad. Es más, jurarías que los has visto en la boda de su hija. ¿A ver si es que se fueron un día de copas juntos y decidieron en tu nombre que sí que sí, que necesitabas una cocina nueva superlujosa de 5 fogones? El fabricante de cocinas además le da un sobre sospechoso a tu casero cada mes, tú crees que es a cambio de contratos como este, pero tu casero te llama loco.

En vez de tardar un mes para ponerte la cocina, tardan 3 meses lo que incrementa el coste en mano de obra una barbaridad. Y en vez de poner los materiales que habían dicho, resulta que se ponen a comprar materiales mucho más caros, pero EH, que son mejores.

Una vez tienes la cocina instalada empiezas a cocinar pues más o menos como antes, una vez al día, o menos, porque ese euro de peaje te parece un robo si sólo te llega el sueldo para comer ramen y los fideos se hacen perfectamente en el microondas que tienes en el salón.

Los fabricantes de cocinas se quejan. Tienen un contrato que dice que vas a gastar 15€ al día. Tú les dices que tú no pediste ninguna cocina último modelo y que no tienes por qué pagar nada. Pero van a quejarse a tu casero y le exigen que cumpla lo que les prometió.

Tu casero les dice que es verdad, que no es justo, que qué pobrecitos, con la cantidad de dinero que han invertido en hacer la cocina último modelo. Además, está la cláusula del contrato que le obliga a recomprarles la cocina si los fabricantes no obtienen tantos beneficios como les prometió. Y lo hace.

Entonces tu casero te dice que le debes 5000€. Los que se ha tenido que gastar para pagar a los fabricantes por TU COCINA que no te da la gana de usar como deberías. Así que te sube el alquiler, o te dice que la próxima vez que se estropee la caldera la vas a tener que pagar tú. Él ya no va a invertir en mejorar tu piso. Porque no hay dinero.

Y que la culpa es tuya que has vivido por encima de tus posibilidades.

Vago, perroflauta.

Aféitate y sal ahí a emprender, como los que fabrican cocinas.


#2

me gusta, le doy 1 forocorazón


#3

Y no pasa nada porque el dinero público no es de nadie.


#4

Es de suponer que eso que has dicho es una broma, o una tontería solo equiparable a la majadería que dijo la ministra Carmen Calvo: “Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie.”


#5

Creo que era ironía…


#6

Eso imaginé, pero a veces…


#7

Ya ves, y seguiran diciendo que España es liberal. Hemos pagado autopistas que no se usan y dan perdidas asi que nos obligan a rescatarlas, logica not found.


#8

Vas al casino y apuestas a que la bolita caera en el rojo. Si cae en el rojo te llevas el premio, si cae en el negro paga el Estado con el dinero de todos y a volver a jugar :che: