Theresa Lund vs Alyson Laliberte: cuando la mentira progre arrasa con todos

Nos encontramos ante dos mujeres que bien podrían representar las dos caras de una misma farsa. Theresa Lund, pija progre de altos vuelos, que ha sabido escalar a lo más alto de esas organizaciones de renombre con grandes sueldos, de las que uno nunca sabe bien ni a qué se dedican exactamente ni qué hay que hacer para poder parasitar allí. Por otro lado, Alyson Laliberte, seguramente una choni progre venida a menos, que quizá haya seguido durante toda su vida las indicaciones progresistas de las organizaciones para las que gente como Theresa trabaja. Su currículum: madre soltera de una niña negra. O birracial, que también así lo llaman.

El suceso que nos ocupa es algo realmente intrascendente, apenas una mínima riña entre vecinos, pero aquí es donde aparece la niña negra para que deje de ser algo anecdótico. Ni que decir tiene que esta leve discusión no habría sido noticia en ningún medio si las contendientes hubieran sido ambas blancas. Y probablemente tampoco si unas negras se hubiesen liado a puñetazos en medio de la calle. Si acaso habría dado para un vídeo de loles en Youtube.

La disputa se produce en la ciudad de Cambridge, cerca de Boston, donde la Universidad de Harvard posee apartamentos donde residen sus ilustres trabajadores. Al mismo tiempo, parece ser, existen en esa zona viviendas sociales donde madres solteras como Alyson pueden disfrutar de un vecindario de un nivel muy superior al que le correspondería. En este contexto habitacional se desarrolla esta truculenta refriega vecinal.

https://www.youtube.com/watch?v=1TdI30GnZlw

La disputa se desarrolla a raíz de los supuestos gritos y el escándalo que está formando la niña, junto a su madre Alyson, a las 3:30 PM. La alta directiva de HHI (Harvard Humanitarian Initiative) Theresa Lund baja a la calle a llamarle la atención a Alyson, alegando que sus hijos no pueden dormir del ruido que está montando su hija birracial, aka negra. A continuación le pregunta si Alyson vive con su hija en las viviendas sociales, a lo que Alyson se niega a contestar. Y ésta es toda la historia.

Nótese que la tal Theresa Lund probablemente no tenga realmente ningún hijo y que trabaja para una organización que se dedica, entre otros temas nunca claros, a inundar con refugees del tercer mundo esos barrios de blanquitos trabajadores que ya no sólo no podrán descansar a las 3:30 PM, sino que probablemente durante todo el día tengan que comenzar a vivir alerta por el regalo multicultural que les han metido en el barrio sin nadie solicitarlo.

Como consecuencia del incidente, Alyson acudió a su Facebook, subió el vídeo de la discusión y añadió su comentario a este horripilante ataque hacia su persona y su hija:

Según su versión, todo sucedió por una cuestión de racismo, probablemente “porque su hija es birracial”. Aquí la pregunta es obligada: ¿Esta buena moza no sabe que las razas ya no existen? ¡¡Que estamos en 2018!!

Debido al revuelo creado, pronto se pidió la expulsión inmediata del chiringuito humanitario para el que trabaja Lund, y su jefe, un tal Van Rooyen, escribió un tuit -borrado poco después- donde decía que el perfil público que se está haciendo de Lund “No representa a quien ella es ni a quienes somos nosotros”. Si este grado de hipocresía y caradura parecía insuficiente, poco tardó en salir Lund a la palestra para pedir disculpas públicamente: “Les he ofrecido a la madre y a la hija mis más sinceras disculpas personalmente. Amo nuestra comunidad y me he comprometido a involucrarme en diálogo y acciones acerca de cómo hacer más agradable y cordial nuestra vida en común”. “Claramente éste no ha sido mi mejor momento y debo trabajar consistentemente para dar lo mejor de mí”.

De poco han servideo las chorradas de Van Rooyen y Lund ante la presión mediática recibida tras producirse este espeluznante altercado. De hecho, el propio Van Rooyen ha sido quien ha acabado dándole la patada. Su comunicado de prensa tras echar a Lund no es más que otra vuelta de tuerca en ese basurero de palabras vacías en el que acostumbran a vivir todos estos hipócritas: “Cada uno de nosotros está comprometido en avanzar en los valores de pertenencia e inclusión de nuestra organización. Como tal, HHI (Harvard Humanitarian Initiative) desarrollará en las próximas semanas programas de aprendizaje para nuestro personal donde tratar prejuicios implícitos y explícitos, buscar oportunidades donde promover inclusión y diversidad dentro de nuestro espacio de trabajo y continuar nuestros esfuerzos para ayudar a aquéllos afectados por guerras, crisis y desastres”.

Pero detengámonos de nuevo en el currículum de Lund, una pija feminazi que ha dedicado parte de su vida a vivir del cuento de estudios relacionados con el gender-gap y que, antes de ser enchufada en el HHI, pasó un año en Turquía asesorando a refugees sirios para, imagino yo, inundar los países blanquitos de Europa. Por supuesto, esa labor fue algo que hizo de la misma manera que en su vecindario de Cambridge: con todo su amor y dando lo mejor de sí misma.

Así que, partiendo de la base de que Lund es una feminazi de rancio abolengo, cuyos ideales y trabajo versan sobre la multiculturalidad y la idea de que todo el mundo es bueno -menos el hombre blanco- e igual, ¿qué pudo pasar por su cabeza al ver a Alyson Laliberte junto a su hija negra? ¿Acaso una madre soltera paseando sola, a salvo de cualquier masculinidad tóxica, en compañía de una niña de otra raza no es para lo que Theresa Lund lleva trabajando toda su vida? ¿No es acaso Alyson una especie de culmen profesional de Theresa?

[Seguiré actualizando luego. O no]

14 Me gusta

Mientras más miro a la señorita Lund más se me parece a un señor, llamémoslo Robert. Un travelo hormonado al que paga la universidad como “segurata” que actúa muy diferente a cómo lo haría un alumno si le molestaran mientras estudia.

Con lo que cuesta una matrícula en Harvard la madre se va con la hija a rastras si hace falta a que llore a su casa.

Al final estas trifulcas progres son una propia trampa en sí, con dos colectivos oprimidos y posicionarte a favor de uno te lleva a ser anti-la otra parte.

Si las dejas estar alomejor acaban como en una telenovela tirándose de los pelos.

1 me gusta

Pues mira la vocecita que pone la señorita Lund en el vídeo. Menuda guantá tiene.

3 Me gusta

Eso es lo que habría querido ver yo: a estas dos señoritas o señoras tirándose de los moños e insultándose a grito pelado… Pura pelea física :pringada:
Quienes dirigen estas organizaciones presuntamente humanitarias sólo saben ser solidarios con el tiempo, el esfuerzo y el dinero de los demás; predican la acogida ilimitada de refugees pero los quieren bien lejos de sus urbanizaciones de precios de vivienda prohibitivos y accesos restringidísimos.
En fin, que la tal Theresa Lund ha probado su propia medicina. La misma píldora amarga que habrá obligado a tragar a tantísimos otros.

4 Me gusta

Ojalá se diera ese conflicto entre grupos de oprimidos, pero es que Lund no está oprimida. Revisemos el puntaje:

Laliberte: mujer (+1), madre soltera (+1) , hija negra (+1), estrato social e intelectual bajo (+1) = 4 puntos

Lund: mujer (+1), blanca (-1), estrato social e intelectual alto (-1) = -1 puntos

Theresa tenía las de perder desde el primer minuto de partido. Sí resulta paradójico que una inmaculada SJW pierda el trabajo por la falacia de una choni que se apresuró a acusarla en Twitter (esa NeoInquisición que deja a McCarthy a la altura de la portera de 13 Rue del Percebe) para elevar un simple problema vecinal a agresión racial. Ha sido el típico bumerán que le impacta en la cara a quien defiende a gente que le odia.

Las verdaderas luchas de ofendiditos se están dando ahora mismo entre feministas y transexuales, como venimos comentando en este hilo.

6 Me gusta

Qué fantasía de hilo, qué irónico todo. Y ése apellido: Laliberte.

Me estoy chorreando vivo y no encuentro el emoji de Jorge Javier Vázquez removiéndose de gustirrinín.

Me llama la atención que la Sra. Lund haya sido despedida pero la web que sale en el pantallazo que el OP ha incluido siga en pie. También la tipa permitió que le grabaran. WTF?

Tiene pinta de que quizá lo vendan como una excedencia hasta que escampe, que no escampará. :roll_eyes:

1 me gusta

Una perfecta definición del socialismo.

Todo esto ya está muy visto. En España llevamos décadas de integración y multiculturalidad con los gitanos (perdón por mi racismo, quería decir personas de etnia gitana). Todo son parabienes a la integración hasta que te toca integrar a una familia que han alojado en tu edificio.
Ahí el progre, ya no lo es tanto.

Integración sí. Pero que los integren los demás y si puede ser lejos, mejor.

Pandilla de hipócritas y falsos.

La Sra Lund ha vivido en sus carnes una buena ración de justicia poética. Pues ajo y agua, querida.

3 Me gusta

¿Y qué me dices de una mujer acusando a otra de haberla acosado sexualmente, abusando de su situación de poder?

1 me gusta

me ha encantado la forma de como la mierda le estalla en plena cara a la tal Lund

2 Me gusta

Esto es bueno. Si se creen los progres blanquitos que la correcion politica termina donde ellos decidan, que lo piensen dos veces. Al final la gente va despertando del tema multicultural y se va pasando a nuestro bando. Es cuestion de tiempo. El voto de la mujer blanca fue decisivo para dar la victoria a Trump.

Joer qué definición tan buena de la absoluta hipocresía. Vaya una mierda de mundo (que, por cierto, llegará a España, no me cabe duda).